Bahía Blanca | Sabado, 13 de abril

Bahía Blanca | Sabado, 13 de abril

Bahía Blanca | Sabado, 13 de abril

Más libre no se consigue: ahora, la carne argentina se abre al mundo

¿Qué cambió en la faena bovina? Nada. Lo que se modificó fue el rumbo de la política nacional.

“(...) Art. 1º: Suspéndase hasta el 31 de diciembre de 2023, inclusive, la exportación definitiva y/o suspensiva, con destino al exterior del país, de los siguientes cortes bovinos frescos, enfriados o congelados: a) reses enteras; b) medias reses; c) cuarto delantero con hueso; d) cuarto trasero con hueso; e) medias reses incompletas con hueso y f) cuartos delanteros incompletos con hueso.

Art. 2°: Los siguientes cortes preferidos (frescos, enfriados o congelados) se encontrarán limitados, hasta el 31 de diciembre de 2023, inclusive, para su exportación definitiva y/o suspensiva, con destino al exterior del país: a) asado con o sin hueso; b) falda; c) matambre; d) tapa de asado; e) nalga; f) paleta y g) vacío (…)”.

                                             *****

El decreto 911/21 del ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación —del 3 de enero de 2022— se decidió para “proteger la salud, la seguridad e intereses económicos; la educación para el consumo y la defensa de la competencia contra toda forma de distorsión de los mercados y al control de los monopolios naturales y legales (…); porque es necesario construir una política pública para la cadena de la carne con el objeto de aumentar la producción, la existencia ganadera y el peso promedio de faena, generando previsibilidad al productor e incrementar, asimismo, los volúmenes exportables, ya que las medidas que se disponen contribuyen a generar un equilibro entre el mercado argentino y la exportación de productos cárnicos”.

Las excepciones corrieron para los cortes de las arancelarias, como las cuotas Hilton y 481; los envíos a los Estados Unidos y las exportaciones —bajo protocolo kosher— al Estado de Israel.

Con el primer día del corriente año, estas medidas dispuestas por el entonces presidente Alberto Angel Fernández (con la adhesión de los ministros Juan Manzur y Julián A. Domínguez, que devenían de formatos semejantes) quedaron en desuso. Sus argumentos, expresados en el decreto, también.

¿Qué cambió en la producción de la carne bovina argentina? Nada. Lo que se modificó fue el rumbo de la política nacional a partir de la asunción de la presidencia de la Nación del economista liberal libertario Javier Milei.

¿Qué nueva medida se implementó? Ninguna. Este domingo 31 de diciembre se dejó sin efecto el DCTO-2021-911-APN-PTE publicado aquel 3 de enero.

Se desactiva, de esta manera, un armado para que haya carne de vaca barata en las góndolas y en las carnicerías con un objetivo final que, a modo de eslogan, empezó a pergeñarse el 25 de mayo de 2003: cuidar la mesa de los argentinos. Aun derribado el mito de que la carne es cara, pocos pueden asegurar de que la medida haya sido efectiva (pero ese ya es otro tema).

El organismo a cargo de refrendar esta medida aperturista, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), actualizó los procedimientos para la salida de uno de los productos argentinos más demandados en el mundo, así como el resto de las entidades fitosanitarias adecuaron los protocolos para los servicios de inspección veterinaria que certifiquen todos los procesos para la exportación.

Es inevitable unir esta decisión del área de la SAGyP a cargo del Fernando Vilella (aún está en veremos la denominación Secretaría de Bioeconomía, como pretende el propio funcionario) y el programa de emergencia económica que incluyó, entre otras medidas, una mejora del tipo de cambio (el 12 de diciembre el dólar oficial estaba a $ 400,50; al día siguiente apareció a $ 800), con el incremento de los derechos de exportación de los productos cárnicos, que pasó del 9 al 15 % en esta misma flamante gestión.

El titular del Consorcio ABC, Mario Ravettino, estuvo en la reunión donde Vilella notificó la novedad al sector cárnico. “La medida compensa a los frigoríficos exportadores por la corrección del dólar oficial que anunció el ministro (de Hacienda) Luis Caputo”, admitió. Entonces, faltaban sólo 18 días para el 31 de diciembre de 2023.

OTROS TEMAS DE ESTA MISMA COLUMNA:

—Tarea para el campo (y la sociedad): ¿qué opina cada uno del otro?

—Carne vacuna: una suba de retenciones que, al final, pocos objetaron

—CampoLimpio: algo más que una economía circular que funciona

—Ganadería: cuando las proteínas y la nutrición marcan la agenda

—Seneford: ¿una raza ideal para el sudoeste bonaerense?

—Siete de cada 10 dólares: la ecuación que el campo le muestra al nuevo gobierno

—Carne aviar: ¿cuál es la incidencia en las huellas de carbono y de agua?

—No es pura espuma: la agroindustria cervecera se potencia en la Argentina

—Cambio climático: una distinción que alienta el desarrollo de cultivos en secano

—¿Cuál es el plan del Consejo Agroindustrial Argentino para una bioeconomía sostenible?

—La carne vacuna, la argentina más votada

—La lupa en la agricultura: ¿químicos o biológicos? ¿O químicos y biológicos?

—Bordeu 2023: una mirada hacia la ganadería del futuro

—Carbono neutro: un programa con presencia bahiense en el campo nacional

—Economías regionales: con retenciones cero la ecuación empieza a cerrar

—Campaña 2023/2024: ¿la recuperación de los granos llegará al 70 %?

—Cambio climático: ¿la agricultura es la buena de la película?

—Argentina: una gran familia que no llega a fin de mes

—Los productores argentinos insisten: pondrán U$S 40.500 millones bajo tierra

—Odisea argentina: cómo comunicar qué hace el campo y no fracasar en el intento

—Lo que faltaba: la inteligencia artificial se mete entre las malezas

—Retenciones a las economías regionales: el (consabido) pato de la boda

—Carne vacuna: ¿no alcanza con ser campeones mundiales?

—Cambia, todo cambia: la soja vuelve a darle lugar al trigo y al maíz

—Carne vacuna exclusiva: más barata no se consigue

—La agricultura que no miramos: tratado sobre inundaciones y sequías

—El derrame bonaerense que no fue (porque la seca no quiso)

—Exportación: los pequeños volúmenes que pueden hacer grande al país

—Agroactiva 2023: otro mundo que no deja de proyectarse al mundo

—Brecha de rendimiento: ¿el concepto que obliga a reinventar la agronomía?

—Seguro multirriesgo agropecuario: un proyecto para repensar el campo

—Leche hervida: ¿por los cambios de hábito o por el (menor) poder adquisitivo?

—Realismo mágico: el consumidor paga casi $ 4 por cada $ 1 que recibe el productor

—Los números del trigo: ¿habrá pan bajo el brazo?

—Carne vacuna: ¿por qué cae el consumo en nuestro país?

—Lo que faltaba: ratifican la tendencia a la baja del precio de la carne de exportación

—No habrá derrame: las otras consecuencias de una sequía histórica

—Cae la SD: si la sustentabilidad importa, alguien tendrá que resetear

El lado B del cambio climático: incide más en la temperatura que en la lluvia

Carne vacuna: el agregado de valor que hace la diferencia

Trigo: ¿la solución es eliminar las retenciones?

Que el árbol no tape el bosque: es necesario reinventar la sostenibilidad

Trigo HB4: el bálsamo que puede cambiar la historia productiva del SOB

Sequía: ¿Es utópico pensar que se trata de otra oportunidad?

Carne vacuna (indómita): ¿cuándo terminará la recomposición de precio?

Todos los huevos en la misma canasta: Argentina ya es el cuarto consumidor del mundo

Enero seco: la agroindustria (y el país) empiezan a sentir el impacto en las exportaciones

Sequía 2022: cuando el SOB tuvo su propia versión de zona núcleo

De carne somos: ¿No consumir más de dos hamburguesas por semana puede salvar al planeta?

Toda la carne en el asador (para seguir perdiendo frente a la inflación)

La suerte está echada: las pérdidas de la campaña 2022/2023 serán multimillonarias

Contámela de nuevo: la exportación cerealera superó los U$S 40.000 M en 2022

Lechería: la sequía y el dólar soja II licúan a un sector ya deteriorado

Carne: la cadena suma deterioro (y un asado cada vez más barato)

Maquinaria agrícola: ¿por qué la sequía afectará la actualización de la tecnología?

Sequía: la doble Nelson que condiciona a la ganadería

La camioneta pasa cada vez más lejos del productor agropecuario

El pan nuestro de cada día (llega cargado de impuestos)

Crónica de una sequía anunciada: ¿hasta cuándo impactará en el ingreso de divisas?

La tormenta perfecta: sólo hay que mirar al cielo, rezar y esperar

Cómo seguir promocionando la carne vacuna y no morir en el intento

La carne vacuna que viene: ¿con o sin cuarteo?

Brecha de rendimiento: que el árbol no tape el bosque

La Niña alimenta el refrán: No hay dos sin tres

Una tribuna para todos y todas

“Cuanto más vacas tengamos, menos incendios vamos a sufrir”

Troceo de la carne: ¿llegó la hora de ponerle el hombro a la modernización?

Gases de efecto invernadero: ¿El campo es el malo de la película?

Dólar soja: cuando creatividad mata galán

Exportaciones: más allá de las restricciones, la carne sigue aportando dólares

Trigo 2022/23: ¿Vendrá con el pan bajo el brazo?

Retenciones: ni se miran ni se tocan (hacia abajo)

Campaña 22/23: ¿Por qué las expectativas del campo están por el suelo?

¿Qué tienen en común la carne vacuna y el fútbol argentino?

Soja: hay que leer la letra chica para entender de qué se trata

Carne vacuna: cuando el debate no debe pasar sólo por el precio

Biocombustibles: ¿y si vamos pensando en extender el corte?

Agroexportación: ¿cómo romper récords y sobrevivir en el intento?

Trigo HB4: ¿No todos los caminos conducen a Roma?