Bahía Blanca | Martes, 23 de abril

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Campaña 2023/2024: ¿la recuperación de los granos llegará al 70 %?

La humedad en los perfiles augura una producción de más de 136 millones de toneladas y un agregado fiscal de más de U$S 14.000 M.

Producción granaria y moneda de cambio. / Emmanuel Briane-La Nueva.

Tras una histórica seca, sobre la cual hay que remontarse hasta 1975 para encontrar un antecedente, el regreso de un ciclo normal de lluvias era lo más esperado en el sector agropecuario (y por el fisco para traducirlo en retenciones para sus alicaídas arcas).

Si bien la cautela es lo que predomina, ya que no se trata de algo lineal y el agua está cayendo con intensidades diversas en distintas regiones del país, lo que dificulta las estrategias de siembra para cada cultivo, las cifras calculadas para la esperada recuperación en 2023/2024 son casi tan impactantes como las del fenómeno natural de la campaña previa.

De este modo, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), por intermedio de la Dirección de Informes y Estudios Económicos (DIyEE), proyectó sus números: 136,3 millones de toneladas de granos, con un incremento de casi el 70 % respecto de la campaña 2022/2023 (fue de alrededor de 80 M/T totales). Esto es, un regreso práctico a las casi 139 M/T de 2020/2021.

En la misma línea, la referencia a la soja, la que más perdió en la previa —llega con 20 millones de toneladas— dimensiona la huella climática inédita: se calculan unas 47,7 M/T para un incremento del 138,8 %.

Más allá de eventuales ajustes por venir, el maíz consolidará su posición de líder en la Argentina con una proyección de 56 millones de toneladas, para una suba interanual del 64,6 %.

Sobre el cultivo icónico del sudoeste bonaerense que culmina en el puerto de Ingeniero White, el trigo, se prevé una producción de 15,6 millones de toneladas, para un alza interanual del 35,7 %. Aquí, el área implantada se ubicaría en 5,4 millones de hectáreas; esto es, unas 500.000 Has. menos de lo sembrado en la campaña 2022/23.

Citadas las fortalezas a partir del natural regreso del agua, que en algunos puntos aún genera incertidumbre por un fenómeno El Niño (lluvias, en general, por encima de los promedios habituales) que no termina de consolidarse, otros factores condicionan aquellos augurios de casi 140 millones de toneladas de producción.

Uno de ellos es respecto del valor de los fertilizantes por su inevitable repercusión en los costos de siembra.

Otro es que los precios promedio proyectados para el próximo ciclo asoman —por el momento— por debajo de la actual 2022/2023.

“En relación a la demanda de granos, la mayor producción hace prever que el uso como semilla y consumo en chacra se incremente en un 12 % en la nueva campaña, alcanzando 20,9 M/T. Este aumento en el uso directo en la agricultura nacional es una señal positiva para el sector, ya que refleja la confianza de los productores en la calidad y disponibilidad de la cosecha”, se argumenta desde la entidad rosarina.

También que el uso industrial crecería (un 27 %) como fruto de la mayor industrialización de soja en el nuevo ciclo y un (leve) aumento en el crushing de girasol.
Hecho este prólogo, lo más interesante, más allá del mercado interno, se aprecia en la exportación a partir de todo lo que representa para el interior productivo y para el ingreso de divisas frescas. Veamos el análisis desde la BCR:

—Se prevé que el envío al exterior de granos se duplique de la mano de la recuperación de la producción, con un total proyectado de 63,6 millones de toneladas.

—Entre los granos más destacados se ubica el maíz, con una proyección de 40 millones de toneladas; con un incremento interanual del 100 % y representando más del 60 % del total de granos para exportar en la nueva zafra.

—El envío al exterior proyectado de aceites y subproductos para la próxima campaña, más el despacho total al exterior entre los principales complejos cerealeros y oleaginosos, prevé alcanzar los casi 100 millones de toneladas; esto es, una suba de más del 75 % entre campañas, quedando apenas por detrás del máximo de más de 104,1 M/T de la 2018/19.

—Al valor de las exportaciones para el ciclo 2023/24, y con los precios vigentes, prevé dejar —como saldo— un ingreso de divisas de 34.300 millones de dólares. Es decir, casi US$ 10.000 millones más que el ciclo anterior y marcando el tercer mejor desempeño detrás de los ciclos 2020/21 y 2021/22.

¿Los números? Ramiro Costa, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que aguarda una producción de 134 millones de toneladas para 2023/2024, lo detalla de esta manera: “Se prevé un aumento en las exportaciones de 49 % para alcanzar los 34.507 millones de dólares, unos U$S 11.315 M más respecto de la campaña anterior. Al mismo tiempo, la recaudación fiscal se incrementará a U$S 14.053 M (+ 50 %) y el valor agregado a U$S 36.647 (+ 51 %), para una mejora equivalente a 1,9 puntos del PBI”.

Está claro entonces: el rezo para la consolidación de las lluvias en los meses por venir en el territorio productivo argentino es de todos. Y todas.

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