Bahía Blanca | Domingo, 27 de noviembre

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El pan nuestro de cada día (llega cargado de impuestos)

¿Cuál es la letra chica de la incidencia del trigo en el precio final?

El otro producto sensible de la mesa de los argentinos. / Fotos: Pablo Presti-La Nueva.

 

   El pan, como un elemento vinculado inequívocamente al trigo, continúa siendo un producto icónico y sensible en la mesa de los argentinos. Como tal, su precio conlleva un grado de observancia mayor respecto de otros productos alimentarios básicos sobre los cuales pocos se detienen.

   Así como el mito respecto de que la carne vacuna es cara se ha ido cayendo a pedazos y sobre eso sólo parece quedar una frase (desactualizada), otro tanto empieza a suceder con el costo del pan en las distintas bocas de expendio de nuestro país..

   El reciente informe semestral de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA), denominado Composición de precios, vuelve a poner blanco sobre negro respecto de la cuestión.

   Estas son algunas de las precisiones:

—El trigo sólo representa el 13 % del valor final del pan.

—Del total que paga el consumidor argentino por kilo de pan, más allá de aquel 13 % del trigo, el molino harinero cubre el 6 %; la panadería el 56 % y los impuestos el 25 %.

—Del citado 25 % que corresponde a impuestos para la cadena, el 79 % son de la Nación; el 19 % de las provincias y sólo el 2 % de los municipios.

   Puntualmente, el impuesto a las Ganancias y de valor agregado (IVA) concentran el 70 % de los impuestos pagados por la cadena.

—Entre los meses de febrero y agosto del corriente año, el trigo subió el 59 %; es decir, el pan —en cualquiera de sus tipos, desde baguette hasta francés, pasando por el casero— no debería haber aumentado más de 16 pesos por kilo por la acción del trigo (+ 8 %). Sí, pero no: el pan tuvo un incremento de 118 pesos. La cuenta es sencilla: aumentó los citados 16 pesos por el trigo y otros 102 pesos por cuestiones ajenas.

Composición de precio del pan. / Fuente: FADA

   David Miazzo, el economista jefe de la FADA, definió la relación: “En un kilo de pan hay más impuestos que trigo y harina”.

   También explicó que un eslabón tenga mayor participación en la composición del precio, como puede ser en este caso la panadería, no significa —necesariamente— que sea el que más gane, sino que está relacionado con sus procesos, escalas y costos.

—Bonus track: Desde el campo a nuestras mesas, el precio del trigo se multiplica por 7,3 veces.

   Ahora, un punto relevante en este debate se produce en los (probables) aumentos que llegarán como consecuencia de la sequía, y las heladas tardías, que ha afectado a la zona núcleo productora triguera del país.

   A medida que se empiezan a relevar los lotes, se magnifica el daño producido por los fenómenos y se acentúa la caída en rindes y en producción. Con naturalidad, ya se lanzan cifras de producción por debajo de los 12 millones de toneladas; incluso, algunos osados llegan a 11 M/T. El dato no es menor: se esperaban 23 M/T.

   Ya se explicó —en esta misma columna— que la oferta total de la campaña 2022/23 se presume de 13,1 millones de toneladas, producto de la eventual cosecha de 12 M/T y un stock inicial (carry over) de 1,1 M/T.

   También que la demanda se ubicaría en niveles de 12,8 millones de toneladas, con este desglose: 6,5 M/T de la molinería; 5,3 M/T de la exportación (suponiendo que sólo se embarca la mercadería que ya está comprada) y un millón de toneladas en concepto de semillas y otros usos. ¿La realidad? Sólo de aparente equilibrio.

   Los comentarios son el prólogo —y la admisión— de una corrección que se viene en el precio del trigo pero, del mismo modo, un regreso al primer ítem mencionado: la incidencia del cultivo en el precio del pan (para el caso de mayor elaboración; en otros productos es menor) es del 13 %.

   Es decir, la repercusión del precio en las panaderías, supermercados y demás debiera ser incidental. Aunque, para darle realidad a la problemática, no faltará quien diga que hay que exportar menos toneladas de trigo para que baje el precio del pan.

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