En medio de la escalada en Medio Oriente, el petróleo volvió a subir y superó los US$85 por barril
El Brent aumentó 4% este jueves y alcanzó su valor más alto desde julio de 2024. Hay incertidumbre en los mercados por la extensión del conflicto y preocupación por el impacto en los precios.
Mientras se agrava el conflicto en Medio Oriente, el precio del petróleo subió con fuerza este jueves y superó los 85 dólares por barril.
El barril Brent avanzaba esta tarde 4% y cotizaba a US$85,62, un valor que no alcanzaba desde julio de 2024; mientras que el precio del barril West Texas Intermediate (WTI) subía 6% y operaba a US$79,17.
Los precios del crudo y el gas subieron mientras las bolsas de Asia y Europa volvieron a caer en medio de la tensión geopolítica derivada de la guerra, que se inició el sábado con el ataque de EE.UU. e Israel a Irán, y las respuestas desde Teherán.
Según el analista Patrick O’Hare, el aumento de los precios del petróleo fue impulsado por “reportes no confirmados de que Irán atacó un petrolero frente a las costas de Irak” y por la información de diversas fuentes que aseguran que la actividad en el estrecho de Ormuz sigue prácticamente paralizada.
Qué impacto puede tener la guerra en Medio Oriente en la Argentina
Como en otras ocasiones en las que los precios de las materias primas escalan, los principales temores de todos los países apuntan a que esas variables terminen con traslado a valores internos y, por ende, en mayor presión sobre la inflación.
La variable del precio internacional está relacionada de manera directa con los precios al surtidor de la nafta y el gasoil. Además de los aumentos mensuales por impuestos, cada petrolera define sus valores en base de varios criterios: costos (entre ellos el precio internacional) y devaluación del peso.
Según analistas del sector, por cada 10 dólares que sube el crudo Brent, los combustibles aumentarían entre 3% y 4% si las petroleras definen trasladarlo a los surtidores locales.
Una suba de esa magnitud tendría además efecto multiplicador: los aumentos de combustibles se trasladan a los costos de los bienes y servicios y, en última instancia, al consumidor final.
La situación es seguida de cerca desde el gobierno argentino. De hecho, el ministro de Economía, Luis Caputo, definió a la situación como un “shock externo fuerte” y enfatizó que “el mejor escudo es tener la macroeconomía ordenada”.
Por su parte, el presidente de YPF, Horacio Marin, intentó llevar tranquilidad y dijo: “No va a haber cimbronazos con el precio de los combustibles”.
“Ante estas situaciones, nosotros tomamos decisiones tranquilas. No tomamos el precio del día, tanto en subidas o caídas rápidas, lo que hacemos es tener un promedio, entonces cuando hay valores del petróleo que duran muy poco, no afecta al precio al consumidor”, sostuvo.
Marin admitió que “si el precio del barril se queda muy alto, va a afectar el precio de los combustibles, pero muy de a poco”.
El directivo planteó: “No hay que actuar con pánico en estos escenarios. No habría cimbronazos con los precios de las naftas, YPF no lo va hacer. Va a ir viendo cómo evoluciona el precio”. (con información de TN)