¿Más terneros o más vacas? un debate que va camino a zanjarse
“La prioridad debe ser incrementar la producción de terneros y de animales para faena”, dice el referente Carlos Ojea Rullán.
Periodista. Círculo de Periodistas Deportivos de Bahía Blanca. Fue redactor de la revista Encestando (1985-2000). Desde 1987 trabaja en el diario La Nueva Provincia (hoy La Nueva.). Pasó por las secciones Deportes, La Región y La Ciudad, donde se desempeña actualmente. Está especializado en periodismo agropecuario desde 2001. Miembro de la Asociación Bonaerense de Periodistas Agropecuarios. Responsable de las páginas webs de la Asociación de Ganaderos (AGA) y de Abopa.
Afirmar que la ganadería argentina atraviesa un momento inmejorable, por decirlo de un modo rápido y directo, no es una novedad. Ahora, el tema es qué se hace con este registro hacia el futuro a sabiendas de una demanda cada vez más instalada por uno de los commodities más exquisitos del mundo: la carne vacuna.
El dato duro es que el actual stock de animales ronda las 51 millones de cabezas (un reciente informe de la vacunación antiaftosa detectó la pérdida de casi 700.000); esto es, el mismo número de 1975, hace más de 50 años. Referencia ineludible: entonces, Brasil contaba con 50 millones de vacunos y hoy ronda los 250 M.
Certezas acerca de una hoja de ruta a seguir hacia adelante, sin dejar de reconocer los tiempos biológicos que insume la ganadería vacuna, lo aporta el reconocido asesor, consultor genético, criador y jurado internacional Carlos Ojea Rullán.
“La prioridad absoluta debe ser incrementar la producción de terneros y de animales para faena, antes que pensar en sumar vacas. Si se aumenta la cantidad de vientres sin antes mejorar el medio ambiente y la oferta forrajera, las vacas no se preñarán por falta de pasto y quedarán vacías, lo que terminará bajando aún más la tasa de extracción. Nuestras vacas son fértiles, pero necesitan alimento; por ende, sumar vacas solo sirve si se dispone del pasto para sostenerlas”, explica.
Ahora, la pregunta del millón es: ¿cuáles son los pilares concretos para que los productores logren mayor cantidad de terneros? De acuerdo con Ojea Rullán —quien recientemente estuvo jurando la raza Angus durante la exposición rural de Bordeu— la clave se apoya en tres aspectos fundamentales que integran un manejo completo:
—Medio ambiente y nutrición: brindar condiciones forrajeras a las vacas, aprovechando las lomas para hacer verdeos de invierno y, en el norte, trabajar en achicar los potreros para optimizar el pasto.
—Presión de fertilidad: trabajar la fertilidad guardando como reposición a las hijas de las vacas de cabeza de parición, que son las más fértiles, y descartando las hembras que provienen de la cola de parición.
—Sanidad: implementar un plan sanitario anticipado para evitar mortandades por falta de vacunas o enfermedades.
Para que estas coordenadas tengan visos de concreción existen otros aspectos que, entendidos como debilidades, la actividad debe mejorar. Veamos:
“El principal reto está en lograr consistencia en la calidad. Aunque la cabeza de los lotes y los productores que invierten alcanzan una calidad de carne espectacular, todavía persiste un retraso productivo que requiere seguir mejorando”, sostiene Ojea Rullán, en diálogo con La Nueva.
“Por otra parte, enfrentamos un problema técnico importante en la baja tasa de extracción, que en la Argentina es del 63 % (léase como la ecuación entre los vientres que tiene el país y los animales faenados). En este sentido, vale citar la realidad de algunos de los países competidores, como los Estados Unidos, Canadá o Australia, que se ubican por encima del 73 %”, añade.
“Además, para obtener carne Prime (NdR: máxima categoría de calidad que otorga el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, USDA), quiero decir con buen área de ojo de bife, marmoleo y adecuada relación grasa-músculo, se requiere que el ternero se alimente bien desde la panza de la madre sin sufrir faltantes en la estación invernal, un objetivo que exige genética, tiempo de engorde y consistencia en el estado corporal”, asegura.
Como sea, las condiciones para lograr casi todos los objetivos no son pocas. El mismo Ojea Rullán lo explica: “La gran fortaleza reside en el trabajo de muchos criadores que, a pesar de las recurrentes crisis y los períodos de baja rentabilidad, continúan invirtiendo en la tradición nacional de criar y producir. Esta dedicación ha permitido consolidar un valioso bagaje genético. Del mismo modo, la Argentina es un país privilegiado al contar con tierras muy beneficiosas para la ganadería. A esto se suma una excelente relación entre extensión territorial y población, al situarse como el octavo país más grande del mundo y el número 44 en cantidad de habitantes, lo cual beneficia ampliamente la actividad”.
Como siempre, es el tren que pasa. Solo hay que subirse.
OTROS TEMAS DE ESTA MISMA COLUMNA:
—Bordeu 2026: los casi $ 2.100 millones (de inversión) que consolidan la apuesta genética
—Objetivo (ineludible): producir más carne con la misma cantidad de animales
—Mercado de granos: ¿de qué manera se puede sortear la incertidumbre de precios?
—Digitalización del agro: ¿por qué la inteligencia de datos debe preceder a la IA?
—Hacia 2035: el agro blinda su hegemonía exportadora frente a la energía y la minería
—Suelo: cómo revertir el continuo deterioro y no fallar en el intento
—Producción bovina: el dato que promete una transformación en el país
—Carne vacuna: el plan es sumar trazabilidad (para capturar nichos de alto precio)
—¿Qué impacto tiene el costo de arrendamiento en la rentabilidad agropecuaria?
—Salud animal: ¿por qué el mercado se encamina a duplicar su tamaño para 2032?
—Producir 30 millones de toneladas de proteínas hacia 2030: ¿se puede?
—“El campo no es solo un estilo de vida; es la actividad que crea riqueza de la nada”
—El campo ya lo sabe: producir más no garantiza rentabilidad
—Drones agrícolas: ¿cuál es el punto clave para el éxito de la aplicación?
—El asado (de la mesa de los argentinos): ¿por qué aumentó más que la inflación?
—El Niño: ¿de qué manera impactará en los campos de la región?
—Sarnari: “La alta presión impositiva atraviesa a todas las economías del campo”
—Cruzamientos y vigor híbrido: ¿la clave para transformar la ganadería?
—“En ganadería el secreto es producir con el pasto que tenemos”
—Retenciones: una señal más allá del alivio a la distorsión tributaria
—Shorthorn en Bordenave: ¿la raza madre que resurge para sumar kilos de carne?
—De carne (e impuestos) somos: la presión ya está cerca del 30 %
—La ganadería (y la dopamina): entre precios históricos y búsqueda de eficiencia
—La delgada línea roja (donde la carne le sigue ganando a la inflación)
—SOB: ¿cómo trabaja el INTA para aprovechar este momento de la ganadería?
—La carne argentina en el radar global: ¿es cara en relación a otros países?
—Mercado de fertilizantes: algo más que tensión por un cuello de botella logístico
—Digitalización y biotecnología (+IA): la agroindustria ve la luz al final de túnel
—Drones en el agro: una revolución que no pisa el suelo ni teme al barro
—Carnes: ¿por qué se diversifica el consumo de proteínas?
—¿Por qué el acceso al crédito es (hoy) el mayor desafío para el agro?
—Girasol: rendimientos históricos y muy buenos precios (por la escasez)
—Pasturas y verdeos: ¿por qué significan una llave para la ganadería?
—Huevos: con el asterisco puesto en los récords de producción y consumo
—Mate listo: de residuo cotidiano (yerba mate usada) a recurso industrial
—La ley antideforestación, la carne vacuna y los consumidores: ¿dónde estamos?
—La ganadería argentina es candidata al Martín Fierro de Oro
—UNS, INTA e IPCVA: las alianzas que le dan otro vuelo al campo
—Ganadería bovina: ¿de qué manera se puede ser más eficiente?
ESCENARIO AGROPECUARIO 2025: EN ESTE LINK APARECEN TODAS LAS COLUMNAS DEL AÑO
ESCENARIO AGROPECUARIO 2024: EN ESTE LINK APARECEN TODAS LAS COLUMNAS DEL AÑO
ESCENARIO AGROPECUARIO 2023: EN ESTE LINK APARECEN TODAS LAS COLUMNAS DEL AÑO
ESCENARIO AGROPECUARIO 2022: EN ESTE LINK APARECEN TODAS LAS COLUMNAS DEL AÑO