Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

La carne argentina en el radar global: ¿es cara en relación a otros países?

Desde los 22 dólares por kilo ($ 31.220) en los Estados Unidos hasta U$S 9 K en Paraguay, nuestro país navega entre los 13 y U$S 14 K ($ 19.880).

La carne y su precio, un debate siempre abierto. / Fotos: Andrea Castaño-La Nueva.

No son pocos los artículos sobre el precio de la carne vacuna presentados en esta columna, en los que, contemporáneamente, se ha concluido que el tema obedece —de forma mayoritaria— al poder adquisitivo de los argentinos, pero también a una reconversión del consumo proteico (en favor del pollo y del cerdo) y a los cambios de hábitos alimenticios.

En ese contexto no deja de ser interesante el trabajo realizado por los economistas Juan Manuel Garzón y Franco Artusso, responsables de la sección Agroindustrial de la Fundación Mediterránea – IERAL, al comparar el valor de cortes tradicionales de carne vacuna (cuadrada, bola de lomo y nalga) en la Argentina con relación a otros países (también productores).

Si bien las circunstancias en que cada kilo de carne llega desde los frigoríficos a la góndola o a las carnicerías son diferentes para cada lugar (en algunos casos muy diferentes), vayamos al punto sobre los valores aludidos.

El mapa de precios diferencia tres niveles sustanciales para los bloques internacionales (a considerar desde el promedio de   1.420 pesos por dólar de esta semana):

—Extremo superior: las economías desarrolladas como los Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda lideran los precios más altos, con valores que oscilan entre los 18 dólares por kilo (a esta semana, 25.560 pesos) y los U$S 22 dólares K ($ 31.240).

—Nivel intermedio: aquí se posicionan la Argentina y Chile, con precios que rondan los U$S 13 por kilo (18.460 pesos) y U$S 14 K ($ 19.880).

—Grupo de precios bajos: está conformado por los principales competidores regionales y exportadores como Uruguay, Paraguay y Brasil, donde los registros se sitúan entre los U$S 9 por kilo (12.780 pesos) y U$S 11 K ($ 15.620).

“¿Por qué la carne cuesta lo que cuesta? La diferencia de precios entre países no es caprichosa y responde a factores estructurales. En las economías desarrolladas, los mayores costos de comercialización, logística, cadena de frío y alquileres, vinculados a salarios reales más altos, empujan los valores al alza. Este fenómeno, conocido como el efecto Balassa-Samuelson, explica por qué los países con mayor productividad suelen tener precios internos más elevados en servicios y en productos finales”, indica Garzón.

Asimismo, existen otros elementos clave que influyen en el precio final que llega al mostrador. Veamos:

—Carga impositiva: impuestos como el IVA o Ingresos Brutos impactan directamente en lo que paga el consumidor.

—Formalización del mercado: en países con mayores exigencias regulatorias, sanitarias y fiscales, los costos operativos tienden a ser más altos y se trasladan al precio.

—Costo de la hacienda: en América del Sur, la disponibilidad de tierra y los sistemas de producción pastoril permiten tener costos de ganado inferiores a los de Norteamérica.

“En este sentido, la Argentina se distingue de sus vecinos por una calidad percibida elevada, sustentada en la genética del rodeo y sus sistemas de alimentación. Atributos como la terneza y el sabor permiten que el país sostenga precios relativamente más altos frente a otros exportadores de la región como Brasil o Paraguay”, añade Artusso.

Los investigadores coinciden en que las políticas comerciales también juegan su parte: mientras que las economías abiertas alinean sus precios con los valores internacionales, los mercados más protegidos tienden a sostener precios domésticos más elevados al limitar la competencia mediante aranceles.

En este escenario, la Argentina navega entre su capacidad productiva y los costos internos (volátiles si los hay) que definen el precio de uno de sus productos más emblemáticos: el de la mesa de los argentinos.

OTROS TEMAS DE ESTA MISMA COLUMNA:

—Mercado de fertilizantes: algo más que tensión por un cuello de botella logístico

—Digitalización y biotecnología (+IA): la agroindustria ve la luz al final de túnel

—Drones en el agro: una revolución que no pisa el suelo ni teme al barro

—Carnes: ¿por qué se diversifica el consumo de proteínas?

—¿Por qué el acceso al crédito es (hoy) el mayor desafío para el agro?

—Girasol: rendimientos históricos y muy buenos precios (por la escasez)

—Pasturas y verdeos: ¿por qué significan una llave para la ganadería?

—Huevos: con el asterisco puesto en los récords de producción y consumo

—Mate listo: de residuo cotidiano (yerba mate usada) a recurso industrial

—La ley antideforestación, la carne vacuna y los consumidores: ¿dónde estamos?

—La ganadería argentina es candidata al Martín Fierro de Oro

—UNS, INTA e IPCVA: las alianzas que le dan otro vuelo al campo

—Ganadería bovina: ¿de qué manera se puede ser más eficiente?

ESCENARIO AGROPECUARIO 2025: EN ESTE LINK APARECEN TODAS LAS COLUMNAS DEL AÑO

ESCENARIO AGROPECUARIO 2024: EN ESTE LINK APARECEN TODAS LAS COLUMNAS DEL AÑO

ESCENARIO AGROPECUARIO 2023: EN ESTE LINK APARECEN TODAS LAS COLUMNAS DEL AÑO

ESCENARIO AGROPECUARIO 2022: EN ESTE LINK APARECEN TODAS LAS COLUMNAS DEL AÑO