Reiteran el pedido de sobreseimiento a favor del padre Mauro por abuso sexual
La causa judicial contra el cura brasileño, que servía en la parroquia San Roque, se archivó hace tres años. Actualmente está en Brasilia.
Desde hace tres años, cuando la fiscalía archivó la causa, la defensa de un cura brasileño denunciado por presunto abuso sexual contra una feligresa de la parroquia San Roque sigue reclamando el sobreseimiento de su cliente.
Se trata de Mauro Henrique Cantanhede Ferreira (44), más conocido como padre Mauro, a quien una joven denunció en noviembre de 2019 porque presuntamente abusó de ella.
En al menos tres ocasiones Francisco Favrat, abogado de Cantanhede Ferreira, solicitó la medida respecto de su asistido, pero la justicia de Garantías bahiense la rechazó.
En 2024 y 2025 Favrat peticionó el sobreseimiento del nacido en Belém, al argumentar la gran cantidad de tiempo que había transcurrido desde el inicio de las actuaciones, como también planteó la "falta de pruebas" que incriminen al cura extranjero.
En ambas oportunidades la fiscalía se opuso al sobreseimiento del denunciado y el juez de Garantías Nº 2, Guillermo Mércuri, adhirió a la postura del Ministerio Público Fiscal.
Favrat no apeló las resoluciones de Mércuri.
Hace pocos días, el representante legal del padre Mauro volvió a requerirle a la Justicia el sobreseimiento del religioso, solicitud que se encuentra pendiente de resolución.
"Sin nada mantienen a un hombre 'sospechado' desde hace siete años, con todos los perjuicios que esto le ocasiona. Es una locura", opinó Favrat.
Actualmente Mauro está en Brasilia, a la espera de que su situación procesal se resuelva para "poder comenzar de nuevo" con su actividad.
Si bien continúa perteneciendo a la congregación de los padres Barnabitas, no puede oficiar misa a raíz de una suspensión producto de la denuncia en su contra.
"Además tiene que cargar con el peso de semejante acusación, y más aun por ser cura", dijo el informante.
Favrat espera la resolución judicial y, en caso de que rechacen nuevamente la medida, recurrirá la decisión del magistrado ante la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires.
Archivo
A mediados de mayo de 2023, la fiscal Marina Lara, en ese momento a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 14, que investiga delitos sexuales, archivó la investigación al considerar que no hay prueba suficiente para acreditar el delito atribuido al religioso.
"Más allá de la afectación subjetiva que a la denunciante le provocó el suceso, no se pudo probar con la prueba reunida que se haya tratado de una agresión sexual perpetrada mediando violencia o intimidación, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad o poder, o aprovechándose de que la víctima no haya podido consentir libremente la acción", explicó Lara en su dictamen.
"El estado de duda al que me refiero, pese a no implicar certeza negativa respecto del hecho en cuanto a su materialidad y autoría, no permite sortear la etapa de la Investigación Penal Preparatoria y avanzar" hasta la etapa de juicio.
"Ello conlleva que no hayan suficientes motivos para formular imputación y que no sea razonable objetivamente prever la incorporación de nuevos elementos (probatorios)", acotó.
"Pese a que en estas actuaciones quedó acreditado que existió contacto sexual entre las partes, no se pudo probar que haya mediado alguno de los medios comisivos regulados en el artículo 119 del Código Penal y que permiten tener por configurado el abuso sexual", finalizó Lara.
Sin embargo la causa se puede desarchivar si, por ejemplo, surgen indicios de cargo en contra del cura.
Los hechos
La denunciante declaró que el sacerdote le pidió fotografías suyas de índole sexual, y que él le mandó fotos de bailarinas desnudas.
La chica relató además que el párroco le confesó que “se masturbaba con ese tipo de imágenes” y que luego le pidió que le “practicara sexo oral y hubo cosas que no fueron consentidas”, según afirmó la supuesta víctima.
La mujer también denunció que el cura brasileño invitaba a dormir al templo religioso del barrio Pacífico a una chica con discapacidad intelectual, y que a otra joven, perteneciente al “grupo de Acción Católica, le regaló una 'tanga' y le pidió fotos con esa prenda puesta”.
Buscan el cierre definitivo
Código. El artículo 322 del Código Procesal Penal bonaerense establece que el sobreseimiento cierra definitiva e irrevocablemente el proceso con relación al acusado. En lo penal tiene valor de "cosa juzgada".
Supuestos. El sobreseimiento procederá cuando la acción penal se extinguió; el hecho investigado no existió o no encuadra en una figura legal; el delito no fue cometido por el imputado o media una causa de justificación, inimputabilidad, inculpabilidad o una excusa absolutoria, entre otras circunstancias.
Pedido. El fiscal, el imputado y su defensor, en cualquier estado de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), podrán solicitar al juez de Garantías que dicte el sobreseimiento total o parcial. Excepto el caso del artículo 323, inciso 1, en que el mismo procederá en cualquier instancia del proceso.
"Voluntariamente". Según manifestó el abogado Favrat, "la propia denunciante aseguró que lo hizo voluntariamente" (en referencia al contacto que mantuvo con el cura).