Bahía Blanca | Viernes, 09 de diciembre

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Menos funcionarios y menos tasas, el plan de Gay para su último año

Hoy el intendente presentará el presupuesto 2023, año final de su segundo mandato y período electoral. El gobierno municipal intenta cumplir con una demanda social cada vez más extendida: ser eficientes en el manejo del gasto público. El posible efecto boomerang.

Intendente Héctor Gay. (Archivo La Nueva)

Maximiliano Allica / mallica@lanueva.com

   El intendente Héctor Gay llegará hoy temprano desde Buenos Aires y su primera actividad oficial, a las 10.30, será una conferencia de prensa para dar detalles sobre el presupuesto municipal 2023, que contendrá dos ejes que parecen los grandes planteos para el último año de su segundo mandato.

   En primer término pondrá el acento en una baja de tasas, en sentido doble: en cantidad, porque algunas desaparecerán; y en valores, ya que se estima que las que queden vigentes sufrirán aumentos por debajo de la inflación proyectada para el año próximo. El segundo eje es el ajuste de la planta política.

   Tal como se viene observando en los últimos días, la eficiencia del gasto público seguirá muy presente en el discurso del equipo de gobierno. Así lo anticiparon recientes declaraciones del propio Gay y de la líder del Pro regional, la senadora Nidia Moirano, autora de proyectos para achicar la Legislatura bonaerense y los concejos deliberantes.

   ¿Cuáles cargos se eliminarán en Alsina 65 a partir de diciembre? Los detalles permanecen guardados bajo siete llaves, aunque es esperable que se trate de alrededor del 20% de los funcionarios, que hoy son unos 100. Incluso desaparecerá alguna secretaría.

   Las intocables parecen aquellas a cargo de alfiles como Pablo Romera (General), Tomás Marisco (Gestión Urbana) y Marcos Streitenberger (Gobierno), lista a la que habría que agregar Economía (Juan Esandi), Salud (Pablo Acrogliano) e Infraestructura (Alejandro Meneses). También son improbables las quitas de jerarquía en áreas como Políticas Sociales (Vanina González) y la reactivada Cultura (José Casali). En ese escenario, quedan pendientes las de Innovación Tecnológica (Ricardo de Weerth) y Producción (César Tomassi).

   De todos modos, en algunos de los principales despachos del Palacio Comunal aseguran que la modificación más relevante no tiene tanto que ver con el gasto político, cuya incidencia en el presupuesto es relativa, sino en quitarle peso al contribuyente. Con una inflación proyectada para el año que viene por encima del 100% (nadie puede tomar en serio el presupuesto nacional que habla de un 60%), la idea es que las subas en tasas como Alumbrado, Limpieza y Conservación de la Vía Pública no superen el 70-80%.

   Desde la comuna buscarán subrayar además que el aumento en ALC de este 2022, establecido a fines del año pasado, fue del orden del 49,5% y que a lo largo del año no se retocó el número, pese a que el IPC anual cerrará por encima del 90%. En otros distritos, remarcan en calle Alsina, hubo reajustes. Tal el caso de Monte Hermoso, donde el Concejo aprobó en agosto un incremento del 20% de los tributos.

   ¿Cuál es la palabra que intentarán ponderar Gay y su equipo en los tiempos por venir? Gestión, ese concepto tan discutido y sobre el cual el Frente de Todos le pega al Municipio al tratarlo de lento e inorgánico. En la comuna entienden que sus características son exactamente las contrarias.

   Por caso, sostienen que pese a la inflación de este año, superior a lo que se avizoraba en diciembre-enero, lograron mantener el ritmo de obras a su cargo, aunque los envíos de fondos comprometidos desde Provincia llegaron tarde e incompletos. De acuerdo con los argumentos del Pro, eso se debe a la eficiencia administrativa municipal.

   Les duele a los amarillos la bala de la ineficiencia. Una anécdota: hace un mes la UTA decidió un paro en las grandes ciudades del interior del país por razones salariales, aunque en nuestra ciudad alcanzaron un acuerdo y se desactivó la protesta. "Hoy todo el país tiene paro de colectivos pero en Bahía están funcionando. ¿Eso no es gestión? ¿No van a decir nada?", le lanzaba un importante funcionario a un periodista por esas horas, en una charla de pasillo.

   Una de las grandes preguntas sobre la disminución del costo político está vinculada con los sueldos. Ya se explicó sobradamente la discusión técnica sobre el salario del intendente. ¿Habrá novedades sobre ese punto o el tema no se toca? ¿Y los concejales? ¿Aceptarían un recorte de sus dietas como sucedió durante la crisis de 2001-2002 por impulso del radical Facundo Arnaudo, hoy de nuevo en la palestra por su actividad militante?

   El debate sobre el gasto político puede tener efecto boomerang. Con una complicación adicional: es casi imposible satisfacer la exigencia popular de rebajas salariales para la política. Cualquier descuento siempre parecerá poco.

   Una incógnita respecto del actual compromiso por bajar el costo del Estado Municipal es por qué no se hizo antes. ¿Será porque se trata de un año electoral, con un clima social que reclama estas medidas? ¿Para contrarrestar el crecimiento libertario?

   Responde un muy alto funcionario del gabinete: "Sería un error correr por derecha a Milei. Es como si quisiéramos hacer un museo de la memoria corriendo por izquierda al kirchnerismo. Si lo hacemos ahora es porque finalmente logramos ordenar el Municipio".

   De acuerdo con un observador cercanísimo, el gremialista municipal Miguel Agüero, la administración Gay adquirió una dinámica elogiable, al punto que lo calificó como el mejor intendente que él conoció, en términos de optimizar las condiciones de los trabajadores de la comuna.

   Esas declaraciones tuvieron mucha resonancia, porque Agüero no solo mantuvo agrias discusiones con el gabinete en el pasado sino porque además formó parte de la lista de concejales del Frente de Todos en 2021. Y se quedó sin banca por un pelo (ingresaron los tres primeros candidatos y él iba cuarto).

   A propósito, un dato. Como es costumbre, cuando falta un edil a una sesión se llama al que venía inmediatamente detrás en la boleta para que lo reemplace. La primera vez que se produjo esta situación y desde el bloque del FdT lo convocaron, Agüero declinó la invitación. Nunca asumirá esa banca, asegura.

   La situación actual de la interna del FdT en Bahía merecería muchos párrafos. Sin ir más lejos, en los gremios permanece una grieta que viene hace bastante entre la CGT (con Camioneros y Empleados de Comercio al frente) y el Bloque de Unidad Sindical (Municipales, entre otros). Pese al trabajo de emisarios de ambas partes para tratar la unificación de las centrales obreras, cuesta mucho avanzar.

   Además, se escuchan otros ruidos. Hay que preguntarse por qué, durante la reciente visita del ministro bonaerense de Salud, el camporista Nicolás Kreplak, no estuvo presente Federico Susbielles. Tampoco hizo referencias a Kreplak en sus redes ni intervino en la discusión pública que mantuvo el ministro con Gay.

   ¿Hay cortocircuito entre el titular del Puerto y el jefe de La Cámpora regional, Gabriel Godoy? Desde ambas partes lo niegan, aunque este año el vínculo estuvo más frío que en otros momentos. En principio, dicen, solo algo pasajero. "Tienen muchas más coincidencias que diferencias", aclaran desde esa coalición.

   Hablando de internas, el radicalismo definió a sus autoridades partidarias con un triunfo de la boleta oficialista, encabezada por el concejal Pablo Daguerre. Detrás suyo confluyeron todos los dirigentes que aspiran a que la UCR pelee por la jefatura comunal el año que viene.

   Entre ellos, los caudillos Juan Pedro Tunessi y Juan Pablo Baylac, sostenes de la postulación de Lorenzo Natali, además de los ya lanzados a la carrera Martín Salaberry y Elisa Quartucci. Esta última, según su rival interna Patricia Piersigilli (iba con la lista que proponía a Fabián Val para presidir el comité), "fue la gran ganadora, sin dudas, por la cantidad de electores que fueron por ella y por la excelente fiscalización de su grupo".

   Respecto de 2023, en Donado al 300 hay dos temas a resolver. Primero, pero no principal, tendrán que definir a un solo candidato o candidata para las PASO: podría ser con una interna abierta, incluyendo a no afiliados, o simplemente basarse en encuestas. Y segundo, más importante, aguardar a los acuerdos de la cúpula nacional en Juntos. Si hay un precandidato a presidente radical, la posibilidad de tener postulante propio a la jefatura comunal tiene cuerpo; caso contrario, toda esa rosca podría girar en falso.

   En cualquier caso, los resquemores con el Pro bahiense están cada día más a flor de piel. La primera declaración de Daguerre fue que "el desafío es que el radicalismo vuelva a ser gobierno de Bahía Blanca" y que no debe ser más el "furgón de cola del Pro".

   Muchos boinas blancas también dedicaron párrafos a la tríada amarilla, a la cual acusan de querer intervenir en la elección de la UCR enviando gente a votar en contra de los finalmente ganadores. De hecho, varios de los dirigentes radicales más reconocidos afirman que lo más importante de la interna fue "ganarle al Pro", señalando con nombre y apellido a Santiago Nardelli.

   Al exdiputado y estratega amarillo le suelen atribuir muchas maniobras de ese estilo. Es difícil comprobar que sea cierto, pero no es tan complicado detectar que construir esa imagen no le resulta incómodo. Es más, pareciera que lo prefiere.