Bahía Blanca | Domingo, 15 de marzo

Bahía Blanca | Domingo, 15 de marzo

Bahía Blanca | Domingo, 15 de marzo

Solidaridad en acción: una Iglesia que refuerza la salud y la cultura local

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días continúa su programa de Ayudas Humanitarias en Bahía Blanca con la entrega de instrumental médico, pianos para el Conservatorio Provincial y kits escolares, reafirmando su compromiso con la comunidad tras la inundación del año pasado.

Parte de los pianos que fueron donados al Conservatorio. Fotos: gentileza Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días

Nuestra ciudad fue nuevamente escenario de un gesto solidario de gran alcance. En un acto celebrado junto a autoridades municipales, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días donó a la Secretaría de Salud un conjunto de instrumental médico de última generación: 2 ecógrafos, 4 cardiodesfibriladores, 2 electrocardiógrafos, un refractómetro, una lámpara de hendidura, 14 otoscopios y 3 sillones odontológicos, destinados a fortalecer la atención en distintas salas de la comuna.

El intendente Federico Susbielles y el secretario de Salud Federico Bugatti encabezaron la ceremonia, que se enmarca en la reposición de equipos afectados por la inundación de marzo de 2025. La entrega busca ampliar las capacidades de las unidades sanitarias y garantizar que los vecinos cuenten con recursos adecuados para su atención.

La ayuda no se limitó al área sanitaria. Durante la semana arribaron 15 pianos verticales y un piano de cola al Conservatorio Provincial de Música, reemplazando instrumentos perdidos en el desastre natural y permitiendo la continuidad de la enseñanza artística. La música, que había quedado silenciada por la pérdida de equipamiento, recupera así su espacio en la formación de cientos de estudiantes.

Además, más de 400 kits escolares fueron preparados por jóvenes de la Iglesia durante su campamento de verano en Sierra de la Ventana —actividad conocida como PFJ (“Por la Fuerza de la Juventud”)— y distribuidos en escuelas locales. Cada mochila, armada con entusiasmo y compromiso, representa un impulso para que niños y adolescentes comiencen el ciclo lectivo con los elementos necesarios.

Entrega de kits escolares en Cerri

Mario Montani, integrante del Concejo de Comunicación de la Iglesia de la región Bahía Blanca, explicó el alcance del programa:

“El programa de Ayudas Humanitarias funciona en todo el mundo y se sostiene con los diezmos de los miembros. Tiene áreas específicas como oftalmología, provisión de agua potable, entrega de sillas de ruedas y asistencia en zonas de desastre. En Bahía Blanca venimos colaborando desde hace más de una década con el Hospital Municipal y el Hospital Penna.”

El año pasado, la ciudad fue protagonista de tres circunstancias que potenciaron las donaciones: La conmemoración de los 100 años de la dedicación de Sudamérica para la predicación del Evangelio, celebrada en Buenos Aires en diciembre de 1925, la dedicación del Templo de Avda. Cabrera, tras tres años de construcción, que beneficia a unos 60.000 miembros de la Iglesia en el sur del país, la inundación de marzo, que habilitó a Bahía Blanca como zona de desastre y reforzó la necesidad de asistencia.

Entrega de pianos al Conservatorio

“Nuestro objetivo es brindar apoyo donde más se necesita, ya sea en hospitales, escuelas o instituciones culturales. Queremos que la comunidad sienta que no está sola", subrayó Montani.

La acción solidaria se suma a la entrega previa, a fines del año pasado,  de bombas infusoras, glucómetros, respiradores, cunas y diversos equipos para neonatología del Hospital Penna, así como de 10 sillas de ruedas a la organización CILSA, que brindaron movilidad y nuevas oportunidades a quienes más lo necesitan.

Firma del acta de entrega de donaciones con el intendente Susbielles

"El programa de Ayudas Humanitarias, que se desarrolla en todo el mundo, ha demostrado ser un puente entre la fe y la acción concreta. En Bahía Blanca, las donaciones no solo responden a emergencias, sino que también fortalecen la infraestructura cultural y educativa, generando un impacto duradero. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días reafirma así su compromiso con la ciudad, aportando recursos que fortalecen la salud, la cultura y la educación, y dejando en claro que la solidaridad puede ser un puente que une comunidades en tiempos de necesidad", cerró.