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Seguirá en prisión el autor de un salvaje crimen en el barrio Palihue

La Justicia rechazó las salidas transitorias de Daniel Miño, condenado a perpetua como uno de los responsables del homicidio del entonces gerente de la sucursal del Banco Francés.
 

Miño, con la mirada perdida, mientras declara Ockier, en el juicio de 2004. Fotos: archivo La Nueva.

Daniel Ernesto Miño lleva más de 20 años en la cárcel. Y tendrá que continuar en esa condición.

En 2004, dos años después del brutal homicidio en ocasión de robo de Claudio Blythman, entonces gerente de la sucursal local del banco Francés, Miño fue condenado a prisión perpetua junto con Miguel Ángel Ockier.

Miguel Ángel Ockier, el otro condenado.

Blythman, que no era oriundo de nuestra ciudad, fue asesinado en la casa que alquilaba en Kennedy 536 del barrio Palihue. 

Su cuerpo apareció amordazado, golpeado, con 25 puñaladas y una bolsa de nylon en la cabeza que le provocó asfixia. Lo mataron para robarle.

Se descubrió el faltante de un televisor, una videocasetera, máquinas fotográficas, un bolso de tela, discos compactos, una radio, un centro musical, un reloj, prendas de vestir, zapatillas, cosméticos, una agenda electrónica y un traductor, 200 pesos y su automóvil Peugeot 206, que apareció abandonado en Villa Harding Green.

Después de varios intentos sin éxito, Miño volvió a pedir salidas transitorias, pero le negaron nuevamente el beneficio.

Sin arbitrariedad

La Cámara Penal de Bahía Blanca ratificó la decisión del juez de Ejecución Penal Nº 1, Claudio Brun, quien ordenó mantenerlo privado de la libertad.

El recluso tiene conducta ejemplar sostenida (10) y buen concepto informado. Eso remarcó el abogado Alejandro Daniel Figueroa Prieto, al momento de apelar ante la Cámara. 

La defensoría oficial consideró que el fallo resulta "resulta violatorio del principio de progresividad".

Sin embargo, los camaristas Christian Yesari y Gustavo Barbieri, de la Sala I, mantuvieron la decisión del juez Brun.

"No vislumbro en lo resuelto visos de arbitrariedad, como así tampoco violación de garantías y principios constitucionales o de ley", sostuvo Yesari en la resolución.

Remarcó el camarista el informe psicológico elaborado en el penal, que marca que Miño, si bien puede establecer el delito por el cual purga la condena, mantiene "una tendencia al desborde pulsional".

El preso, con antecedentes de abuso de alcohol y sustancias, tiene "tendencia a protagonizar descontrol de impulsos, se detectan rasgos de impulsividad", agregó el análisis especializado. 

Se aclaró que en las actuales condiciones de detención no evidencia riesgo de violencia, aunque "no es posible descartar la ocurrencia de nuevos incidentes", por lo cual "es necesario la supervisión de un tercero responsable".

Si bien cuenta con el apoyo de su padre y su actual pareja, se aconsejó la continuidad de su rehabilitación de las adicciones y abordaje psicológico.

"Se erigen obstáculos"

"Ponderada así la totalidad de los antecedentes que conforman el legajo del penado, entiendo que se erigen obstáculos -objetivos- par acceder a las salidas, motivados en las reservas emergentes de las evaluaciones citadas", sostuvo la Cámara.

Y destacó la posición del Tribunal de Casación bonaerense, que tiene dicho que "los informes emanados de los organismos especializados (...) son sumamente valiosos, por lo que en el caso particular resulta casi inevitable apartarse de ellos para decidir la cuestión".

"Lo anterior me decide a convalidar lo fallado, toda vez que entiendo que el penado no reúne la totalidad de requisitos para acceder a la libertad de manera anticipada, en pos de sostener un acabado desempeño positivo en el medio social ampliado", concluyó Yesari.

"Se trató de un homicidio sádico y de gran crueldad"

Barbieri adhirió a su voto y agregó que se siguen describiendo rasgos de impulsividad y la ausencia de un dictamen que demuestra la superación de sus problemas con el consumo de sustancias, sin dejar de considerar el gravísimo hecho por el que se dictara la condena.

En consecuencia, el pedido de la defensa de Miño fue rechazado por la Justicia y el condenado deberá continuar en prisión.

Su sentencia recién adquirió firmeza 15 años después del juicio.

Fue en junio de 2019, cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme el fallo condenatorio en su contra, tras descartar recursos de su defensa.

Luego de la sentencia condenatoria, Ricardo Blythman, padre de la víctima, siempre destacó la labor de la Justicia de Bahía Blanca en el caso.

Y remarcó que este tipo de personas (por los homicidas) "es un peligro para todos".

Se profugó en el juicio y de una comisaría

Daniel Ernesto Miño fue detenido poco después del crimen, junto con Miguel Ángel Ockier, aunque al juicio oral y público, que se realizó en junio de 2004, extrañamente llegó en libertad. 

El día de la lectura del fallo, cuando recibió la pena de prisión perpetua, no se presentó (desde el punto de vista legal tenía obligación de acudir solo el primer día del debate) como era de prever y estuvo más de un año prófugo.

Recién a fines de septiembre de 2005, finalmente, fue capturado en la ciudad de Sierra Grande, provincia de Río Negro, donde supuestamente vivía bajo una falsa identidad. 

Sin embargo, al ser trasladado en principio a la comisaría Primera de Viedma, por razones de jurisdicción y cercanía, el joven aparentemente limó los barrotes de la celda en la que había sido ubicado y volvió a escapar.

De todas maneras, a principios de octubre del mismo año -es decir, unos días después de la fuga-  fue recapturado cuando todavía estaba en la capital rionegrina. 

Desde ese momento no volvió a salir de la cárcel, pese a los intentos judiciales de su defensa.