Sigue el alerta: la OMIC advirtió por falsas plataformas de inversiones
Hace días La Nueva. difundió denuncias en Bahía por cuantiosos engaños financieros con suplantación de identidad.
La Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) de Bahía Blanca también advirtió sobre un incremento de consultas y denuncias vinculadas a una modalidad de estafa que combina falsas plataformas de inversión con la suplantación de identidad de personas reconocidas en el ámbito financiero.
Esto se suma a una serie de presentaciones que se hicieron en el ámbito judicial hace algunos días y de las que a La Nueva. dio cuenta en un reciente informe.
Se trata de varios bahienses -algunos profesionales- embaucados que perdieron varios miles de dólares.
En los últimos meses, la OMIC recibió consultas de vecinos que manifestaron haber sido contactados por supuestos asesores de inversiones a través de WhatsApp, Telegram, Facebook o Instagram. En muchos casos, los estafadores utilizaron el nombre, la foto o incluso videos de profesionales, analistas financieros o personas con presencia en redes sociales para aparentar legitimidad y generar confianza.
Hasta hoy, y en lo que va del año, la OMIC recibió 318 denuncias por estafas en entornos digitales, teniendo en cuenta todo tipo de modalidades.
Si se discriminan las maniobras relacionadas con inversiones financieras falsas o con figuras públicas que “recomiendan” una inversión, ese número es del orden del 20% (unos 63 casos).
El director de la oficina, Pablo Daguerre, explicó que “una característica común es que los delincuentes construyen una apariencia de profesionalismo. Crean perfiles falsos, utilizan logotipos de empresas reconocidas y hasta suplantan la identidad de personas que realmente se dedican al asesoramiento financiero para convencer a las víctimas de realizar la primera transferencia”.
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Según los casos recibidos por la OMIC, la modalidad suele comenzar con una invitación a formar parte de un supuesto grupo exclusivo de inversiones o con una propuesta personalizada de asesoramiento. Luego se muestran rendimientos ficticios en plataformas o aplicaciones que simulan el crecimiento del capital invertido. Incluso, en algunos casos, se permite retirar una suma pequeña para generar confianza y motivar nuevos depósitos de mayor monto.
Algunos afectados de Bahía experimentaron ese proceder, que incluyó el retiro de "pequeñas" sumas (unos 4 mil dólares), que les permitieron creer estar ante un negocio real.
“Cuando la víctima intenta recuperar la totalidad de su dinero aparecen nuevos requisitos: el pago de impuestos, comisiones, seguros o gastos administrativos inexistentes. Es allí cuando queda en evidencia que nunca existió una inversión real, sino una maniobra destinada a obtener transferencias sucesivas de dinero”, señaló Daguerre.
Recomendaciones
Desde la OMIC remarcaron que ningún asesor financiero serio garantiza rentabilidades extraordinarias ni asegura ganancias sin riesgo.
Asimismo, recordaron que la utilización de la imagen o identidad de personas reconocidas no constituye una garantía de autenticidad, ya que actualmente los delincuentes utilizan perfiles falsificados, videos editados e incluso herramientas de inteligencia artificial para simular recomendaciones o testimonios.
A modo preventivo, se recomendó verificar siempre la identidad de quien ofrece una inversión a través de canales oficiales, desconfiar de las propuestas que exijan decidir de manera inmediata, no hacer transferencias a cuentas de personas físicas sin corroborar su legitimidad y evitar ingresar dinero en plataformas sin operatoria verificable.
Desde lo jurídico, la OMIC remarcó que, cuando hay una relación de consumo con un proveedor identificado, se aplican los principio previstos en la Ley Nacional Nº 24.240.
En cambio, si la finalidad es engañar mediante perfiles falsos, suplantación de identidad o plataformas inexistentes para obtener dinero de manera ilegítima, sería una presunta conducta delictiva que demanda una investigación penal. En esos casos, la OMIC orienta a vecinos sobre preservación de pruebas y sitios para denunciar.
“La prevención sigue siendo la principal herramienta. Antes de invertir, es indispensable verificar quién está detrás de la propuesta, desconfiar de las promesas de ganancias extraordinarias y recordar que ninguna oportunidad legítima exige actuar con urgencia ni transferir dinero sin las verificaciones correspondientes”, dijo.
Como parte de su política de prevención, la OMIC desarrolla campañas de concientización y charlas en sociedades de fomento, bibliotecas, centros de jubilados, escuelas y en las sesiones territoriales del Concejo Deliberante, a fin de brindar herramientas para identificar estas modalidades antes de que se concrete el perjuicio.
Las maniobras
Varios bahienses, algunos por montos millonarios, fueron damnificados por estas acciones y presentaron las denuncias, que tramitan ante la UFIJ N° 20, a cargo del fiscal Rodolfo De Lucia.
Una de las víctimas, por ejemplo, contó que el año pasado accedió a una plataforma que se presentaba como un bróker financiero dedicado a inversiones y trading identificada como RoboBroker o Robo Broket Global Markets Ltd.
Dijo que la propuesta se presentaba “seria, profesional y legal”, ofreciendo invertir y operar con la colaboración de asesores especializados para alcanzar grandes rentabilidades.
La víctima agregó que se exhibían activos como criptomonedas (Bitcoin, Ethereum, Gold, etc), índices y otros instrumentos.
Realizó una inversión inicial de 5 mil dólares y recibió directivas de personas (aportó identidades) para posibles operaciones.
Algunos de esos nombres coinciden con los de brókeres registrados en la FINRA, una corporación privada autorreguladora para corredores de bolsa en los Estados Unidos, por lo que no se descarta también la posible maniobra de suplantación de identidad.
Manifestó que los contactos fueron realizados a través de chat interno, WhatsApp y llamadas.
“Me guiaban en las operaciones y me explicaban que, para poder soportar eventuales caídas del mercado, era conveniente tener más dinero en la cuenta. De esa forma me incentivaban a ingresar más fondos, bajo el argumento de que un mayor 'colchón' permitía sostener operaciones abiertas y evitar pérdidas”, describió.
Dijo que durante los primeros meses tuvo la oportunidad de realizar “retiros menores”, por algo más de 4 mil dólares, como una forma de generar confianza y reforzar la apariencia legal del sistema.
Con el correr de los meses el denunciante llegó a depositar alrededor de 35 mil dólares y la plataforma le exhibía saldos totales (sumando las supuestas ganancias) cercanos a los 200 mil.
Sostuvo que en marzo de este año pretendió retirar otros 4 mil dólares y que allí tomó conciencia de que se trataba de un engaño.
Comentó que pasaron algunas semanas y esa solicitud de extracción no era aprobada, por lo que reclamó y en una primera instancia recibió respuestas evasivas.
Detalló que posteriormente el argumento de los sujetos cambió y le manifestaron que no podía retirar el dinero porque debía realizar “declaraciones fiscales, balances o pagos de impuestos en el exterior”.
Adujeron que hasta tanto ese movimiento no sería aprobado “por razones de seguridad y para evitar sanciones”.