Muerte en el gimnasio: en abril se había labrado un acta pero sin clausura
Antes de la trágica muerte de Juan Cafasso se había fijado una audiencia de descargo en el Tribunal Municipal de Faltas, que debe realizarse la semana que viene.
El gimnasio Sport Club Bahía Blanca, donde se produjo el fallecimiento del abogado Juan Roberto Cafasso (69 años), no solo tenía la habilitación provisoria vencida desde enero sino que se le había labrado un acta en abril, aunque sin clausura.
Por esa infracción, en la cual consta "sin certificado de habilitación", en mayo pasado, desde el Tribunal Municipal de Faltas le fijaron a sus titulares una audiencia para el martes de la semana que viene, que se realizará más allá del trágico resultado del último sábado.
El camino de dicha acta es bastante confuso, según pudo reconstruir La Nueva.
Si bien para la audiencia de la semana que viene están citados los responsables de Power Zone SRL, a cargo de la franquicia local del gimnasio, en el acta figuran los responsables de Rudda Coffe Club, un café que tiene asiento en el mismo establecimiento.
Muerte en el gimnasio: quiénes son los responsables de la franquicia loca
Como el acta del inspector municipal no es del todo clara, no se sabe si la falta de habilitación labrada tiene que ver con todo el complejo o solo con el restaurante. Y tampoco se determinó si Rudda Coffe Club pertenece a Power Zone SRL, pese a que en el escrito así lo mencionó el inspector.
Dos caminos
Se explicó que en cualquier caso de una inspección comercial (por ejemplo, por falta de habilitación o higiene o por presencia de roedores), los agentes comunales tienen dos caminos para formalizar un acta:
1- Clausura preventiva del local (en ese caso el juzgado de Faltas tiene 24 horas para ratificar o no la medida).
2- Tramitación de acta sin clausura (se le da curso como cualquier infracción de tránsito).
En el caso del acta realizada en abril en la avenida Cabrera al 4.100 se dio por esta segunda vía (quedó a criterio del inspector que concurrió al lugar), con lo cual el sumario siguió el camino más largo y debió respetar los tiempos de la cargada agenda del Tribunal Municipal de Faltas.
"Este tipo de trámite, por la segunda vía, se da aproximadamente en el 90% de los casos", sostuvo una fuente consultada.
Se supo también que en diciembre último se había labrado otra acta en ese domicilio, pero dirigida a Tiger Rudda Coffe (se desconoce si luego cambió la razón social), que también está pendiente de resolución porque los responsables no concurrieron a la primera audiencia y se les reprogramó una nueva reunión para más adelante.
Al margen de estos trámites, lo concreto es que hoy el gimnasio está clausurado y con futuro incierto.
El fiscal Cristian Aguilar, titular de la UFIJ Nº 1, dispuso esa medida preventiva inmediatamente después de tomar intervención en la causa Cafasso y luego giró las actuaciones al Municipio, que le dio traslado al Tribunal de Faltas para ratificar el cierre transitorio del local.