Bahía Blanca | Domingo, 08 de marzo

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Paso Urbano: ¿cuáles son las obras de mínima que se deberían hacer?

Más allá de tareas que personal de Vialidad Nacional comenzó a realizar este martes en el sector más dañado, desde la comuna se activan gestiones que permitan aportar soluciones extendidas. De concretarse, se prevé la participación del CGPBB.

El inicio de la RN 33, en El Cholo. / Producción fotográfica: Emmanuel Briane-La Nueva.

El trayecto denominado Paso Urbano, que recorre desde la (imaginaria) rotonda de El Cholo hasta Bosque Alto un total de 11,082 kilómetros, parece comenzar a desandar los indicios de una eventual recuperación de obra.

Los citados primeros kilómetros de la ruta nacional 33 se encuentran en una situación de abandono —y de extrema peligrosidad, desde el mes de septiembre de 2023— que no se condice con el intenso tránsito de una vía de comunicación de todo tipo de vehículos, especialmente pesados, desde el norte y hacia el sur de nuestro país (y viceversa).

La trascendente geografía vial, que está bajo jurisdicción del Distrito XIX de la Dirección Nacional de Vialidad (VN) y fue considerada en algún momento como la de mayor presupuesto del país en razón de su multiplicidad de tareas a llevar a cabo en esos pocos más de 11.000 metros, ha generado el interés de las autoridades de la comuna local (MBB) y, por su intermedio, del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB).

Quien hizo la presentación fue el intendente municipal Federico E. Susbielles el último miércoles 11 de febrero en una rueda de prensa, pero dio pasos firmes al formalizar la idea durante el discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante, en la mañana de este lunes 2.

Sobre Paso Urbano, aquella vez dijo: “No solo afecta gravemente a la logística, sino a la calidad de vida de los bahienses porque se trata de un lugar inseguro”.

El último relevamiento de La Nueva. en el sector, de los numerosos realizados en este tiempo desde que la obra se detuvo (y aún antes), se refería específicamente a cuestiones de (in)seguridad y de peligro sanitario y bromatológico, entre las más importantes, para todo el sector (más allá de lo estrictamente vial).

Estos aspectos no son menores porque el lugar ha quedado —estratégicamente ubicado— en una de las zonas de mayor desarrollo inmobiliario de la ciudad, con todo lo que ello presume en el devenir de la vida cotidiana de los vecinos. La alusión es respecto de reconocidos barrios como Villa Bordeu, Campos de Alem, Los Chañares, Nueva Belgrano, Villa Belgrano y Paihuén, entre otros.

En coincidencia con estas gestiones, desde la sede local de Vialidad Nacional se decidió, este martes 4, comenzar con trabajos de adecuación en el sector más dañado, en torno de la rotonda de El Cholo (ver subtítulo aparte).

Por el estado del tramo —anteriormente denominado Camino Parque Sesquicentenario, pero que a partir del 3 de septiembre de 2008 pasó a ser parte de la ruta nacional 33 con inicio en la rotonda El Cholo (desde 1935 el mojón inicial estaba en la plaza Rivadavia)—, es evidente que un anuncio de las características comentadas por parte de la comuna y del CGPBB genera lógicas expectativas.

Está claro de que el avanzado deterioro impacta directamente en los costos de transporte y en la logística del puerto de Ingeniero White, además de afectar a los vehículos livianos que transitan hacia escuelas, diferentes alternativas comerciales, hoteleras y hasta, paradójicamente, la sede de la Verificación Técnica Vehicular (VTV), donde se habilita, o no, a todas las unidades de transporte a circular en condiciones adecuadas por razones de seguridad.

Como el deterioro es exponencial, se ha llegado a un punto en que la ruta ya no se puede recuperar y se requiere, directamente, de una obra nueva (más allá de que será imposible realizar algo semejante a lo planeado oportunamente: léase intersecciones en altura, 11 puentes en la misma cantidad de kilómetros y demás).

Ahora, la pregunta es: ¿cuáles son las obras mínimas que deberían ejecutarse para cambiar la actual situación?

De acuerdo con fuentes especializadas consultadas al respecto, cierto es que no se requiere de una intervención monumental para apreciar mejoras en poco tiempo.

El sector más destruido es el situado desde El Cholo hasta la rotonda de la ruta nacional 35 (y Don Bosco). Son 1.362 metros que se transitan poco menos que a paso de hombre en razón de las zanjas existentes no solo sobre una calzada, que en realidad no existe, sino encima de las banquinas que han sido adoptadas como vía principal.

Más aún, la clave pasa por la recuperación de un tramo inferior que se inicia en las vías del ferrocarril y transcurre hasta la rotonda de Don Bosco y acceso a la ruta nacional 35, en dirección a la provincia de La Pampa.

En el sector, donde se encontraba la firma mayorista Yaguar (km. 1,2), se hace indispensable agregar material para recuperar una transitabilidad que, se calcula, promedia 7.200 unidades por día.
Así entonces, uno de los primeros pasos presume asfaltar colectoras en tramos estratégicos y mejorar los desvíos para, así, terminar repavimentando la calzada principal.

Un formato de intervención debería realizarse por etapas, ya que no hay manera de considerar el corte del tránsito por varios días, y se podría comenzar por colectoras bidireccionales en este sitio de alta demanda. Así, se aliviaría el problema antes de encarar una repavimentación total que cambiaría radicalmente el tráfico, en especial del transporte pesado.

En tal caso, en otros lugares donde aún queda algo de carpeta asfáltica, se deberían hacer tareas de recuadre y, además, bacheo profundo. A esto deben sumarse tareas rutinarias —pero igualmente críticas— como, por ejemplo: demarcación, corte de pasto, calce de banquinas y, especialmente, sumar iluminación para detectar las cárcavas (barrancos profundos en terrenos con pendiente) o los socavones que podrían ser fatales para momentos en que, también, los vehículos acceden a la ruta principal para entrar o salir de la zona céntrica.

Por ejemplo: la zona del acceso por la semillera Guasch se desmoronó tras la trágica inundación del viernes 7 de marzo de 2025. Esta situación obliga a los vecinos de algunos barrios —como Campos de Alem— a utilizar otros accesos cerca de la rotonda de Bosque Alto, en una zona donde hay garitas de colectivo y, de noche o con lluvia, la visibilidad es nula.

¿Los plazos? Según las fuentes consultadas por La Nueva., las tareas de mantenimiento de rutina podrían ejecutarse de manera inmediata.

En este sentido, existe un dato relevante: en el distrito de Bahía Blanca hay empresas con la capacidad instalada y con recursos humanos necesarios para afrontar, de manera inmediata, este tipo de obras básicas.

“Debemos salir de cualquier situación de confort, comodidad o especulación”

“Esta obra nacional fue iniciada durante el gobierno de (Mauricio) Macri en el año 2016 y entregada, en diciembre de 2019, con un 11 % de avance. Luego la continuó el gobierno de Alberto Fernández, se entregó con un 44 % de avance y no ha tenido movimiento alguno bajo la administración del presidente Javier Milei”, dijo el jefe comunal bahiense, Federico E. Susbielles, este lunes 2 en la sede del Concejo Deliberante local.

El intendente Susbielles, en una imagen de este viernes 6 en LU2 Radio Bahía Blanca.

“Como ustedes saben, hemos dialogado en diversas oportunidades con el presidente (por Milei) y con funcionarios de Obras Públicas y de Vialidad Nacional acerca de la importancia y de la necesidad de que los bahienses tenemos en la reactivación”, agregó.

“En el año 2025 fue incluida en el presupuesto nacional, que a la postre no aprobó el Congreso, con un presupuesto de 27.000 millones de pesos. A pesar de eso, no estuvo entre las obras priorizadas y reactivadas por el Gobierno nacional en ese año”, sostuvo.

“Culminado el tratamiento y la aprobación del presupuesto del año en curso, y ante la no inclusión de la presente obra y entendiendo lo que significa para nosotros, los bahienses, la odisea diaria de atravesarla; de su importancia como conector logístico nacional y, por supuesto, en materia de competitividad portuaria, hemos decidido asumir la gestión, junto al puerto de Bahía Blanca (CGPBB), en la búsqueda de una solución”, indicó.

“Creo que quienes tenemos responsabilidades políticas debemos salir de cualquier situación de confort, comodidad o especulación, y trabajar en equipo por Bahía Blanca”, concluyó, en uno de los puntos de su discurso ante los concejales.

La primera exploración desde la comuna apunta a gestionar, ante las autoridades nacionales que dirigen VN, una herramienta legal que permita la incursión directa para empezar con los trabajos básicos.

En tal sentido, ya existe una reciente experiencia virtuosa en la zona de Grünbein, donde Vialidad Nacional autorizó la concreción de trabajos —vitales para el tránsito del transporte hacia el puerto de Ingeniero White— a partir de recursos económicos aportados por el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca.

Con anterioridad, y por obvias razones presupuestarias, Susbielles había comentado que la idea no es terminar la obra de Paso Urbano tal como se diseñó originariamente.

Si bien no lo comentó en el Concejo, otra de las alternativas es iniciar gestiones con autoridades de la Nación para que se llame a licitación y un privado termine los trabajos (acaso los básicos para ofrecer una transitabilidad razonable). Este tema se relaciona directamente con un sistema de peaje.

Para dejar una impronta de prioridad bahiense, el intendente aclaró: “Que el recupero del peaje sea para el caso del transporte de cargas, pero que los vecinos no tengan que pagar para movilizarse”.

Un peaje para el tramo de los 11 kilómetros debería, necesariamente, contar con la autorización de Vialidad Nacional, lo que se constituiría en un paso posterior de gestión tras la eventual cesión del lugar para empezar a trabajar.

Está claro que el tramo tiene un tránsito medio diario anual muy elevado, con una gran carga de camiones que van directamente al puerto de Ingeniero White y es uno de los nodos críticos que comunican la zona sur a través de El Cholo. Y algo fundamental: los propios usuarios estarían de acuerdo en el pago de un peaje si las condiciones de seguridad y de transitabilidad se presentan como otra alternativa al tránsito actual.

Reyes: "No es la obra final"

El edil Mauro Reyes, de La Libertad Avanza en el Concejo Deliberante de Bahía Blanca, detalló las obras que Vialidad Nacional realiza desde esta martes 4 en Paso Urbano.

—“La intervención no es sobre la obra final y no va a ser un asfaltado tradicional, ya que se intenta mejorar el tránsito. Se trabaja para hacer un desvío provisorio paralelo al lugar más afectado, desde la rotonda de Don Bosco hasta la zona de El Cholo”. 

Los vehículos que viajen en sentido descendente deberán desviarse desde la rotonda Don Bosco, mientras que el tránsito ascendente conservará su carril habitual. / Imagen: VN

—“Se pondrá a nivel para que, mientras se realice la obra, tanto camiones como vehículos puedan ir transitoriamente por el desvío”.

—“No es la obra final y no es lo que deseamos todos, pero se trata de una respuesta a los vecinos que transitan por el sector”. 

Máquinas a la obra en PU. / Imagen: VN

—“Se está avanzando con Vialidad Nacional en cuando al pedido de la municipalidad de Bahía Blanca y del Consorcio de Gestión de Bahía Blanca. Ojalá se da un convenio, o un contrato”.

 —“Nosotros, y el Gobierno Nacional, somos favorables a ese tipo de traslados o concesión de las obras”, concluyó Reyes.