¿Qué lugares y edificios pasarán a formar parte del patrimonio bahiense?
El nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial amplía y reorganiza el registro vigente desde 1992.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Entre las varias cuestiones que considera el nuevo Código de ordenamiento urbano y territorial dado a conocer por el Departamento Ejecutivo, todavía sujeto a discusión y a consideración del Concejo Deliberante, se incluye un reordenamiento del Registro de bienes del patrimonio cultural construido.
Se entiende por Patrimonio Cultural Construido a todos aquellos bienes culturales, de carácter urbano, suburbano o rural, que constituyen la expresión testimonio de creación humana y tienen un suburbano o rural, que constituyen la expresión testimonio de creación humana y tienen un valor histórico, artístico, técnico, científico, arqueológico, antropológico, tangibles o intangibles y que conforman la historia del Partido de Bahía Blanca.
El Patrimonio Tangible está constituido por bienes muebles e inmuebles mientras que el Intangible refiere usos, representaciones, expresiones de las comunidades, representativas de la diversidad cultural y creatividad humana.
Se trata de la adecuación de un inventario realizado en 1992, muchos de cuyos criterios de selección se han modificado con el tiempo, así como se ha dado lugar a obras que han ido tomando importancia.
El nuevo ordenamiento divide al inventario en inmuebles, muebles, infraestructura, espacios públicos, trazados patrimoniales, monumentos, esculturas y frescos; ruinas, sitios y parcialidades; patrimonio arqueológico y documentos.
Los nuevos
Entre las incorporaciones más sobresalientes se destaca con grupo importante de viviendas de Ingeniero White, algunas de carácter industrial, otras unifamiliares relacionadas con el ferrocarril y el puerto, con una arquitectura única en el país, tanto por su diseño como por los materiales utilizados para su construcción. Una arquitectura que prescinde de toda decoración, utiliza madera y la chapa, prefabricadas, que conjuga inmigración, ferrocarril, puerto y paisaje industrial.
Una revista de principios del siglo XX definió a Ingeniero White como “La boca bahiense”, en referencia a su similitud ese popular barrio porteño. El potencial turístico de Ingeniero White a partir de estas viviendas es enorme y claramente poco explotado.
El listado incluye viviendas y colonias ferroviarias ubicadas en calles Knout, Brown, Plunkett, Avenente, Mascarello, Siches. También cantinas, la delegación municipal y galpones.
El art decó
Un estilo especialmente reconocido en esta actualización es el art decó, una estética históricamente ignorada en los libros de historia y que ha sido revalorizada en las últimas décadas. Bahía Blanca es una ciudad plagada de modelos art decó, no sólo su centro sino en los barrios, como una alternativa a las casas chorizos y a los estilos italianizantes.
De estética geométrica, sus fachadas presentan líneas rectas, rectángulos, cuadrados, círculos, triángulos y formas escalonadas, con una ornamentación guardas, zigzags, rayos de sol, abanicos, rombos.
De fuerte desarrollo en las décadas del 20 y del 30, fue sinónimo de modernidad y glamur, adoptado por Nueva York para sus rascacielos, por Hollywood para sus películas, por Miami para sus hoteles, casinos y cabarets.
Otras temáticas
También como bienes considerados con valor patrimonial se suman, entre otros, el mercado municipal de Donado 151; la iglesia Nuestra Señora de Luján, en Juan Molina 751; el edificio fundacional de la Cooperativa Obrera en España y Santa Fe; el restaurante Gambrinus; la sede del club Español, en Moreno 132; la ex Cooperativa Ferroviaria, en Rondeau 753; el edificio Piza Roca de avenida Colón y Drago y el hostel Bahía Blanca, de Soler e Israel.
Por último, se han incluido las farolas de la fábrica Vasena colocadas en la década del 20 en la plaza Rivadavia; los kioscos pagoda de chapa; los kioscos barco distribuidos en distintas esquinas de la ciudad; los bancos de la avenida Alem y algunos carteles comerciales históricos como los de la casa Pibro, en Belgrano 80; y casa Panelli, en O’Higgins 250.