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Los Cadillacs tocando para vos: Flavio anticipó el regreso a Bahía

El bajista de Los Fabulosos Cadillacs habló sobre el show del sábado 22 en el Dow Center, la identidad musical del grupo y la posibilidad de grabar nuevas canciones. Las entradas se consiguen en ticketbahia.com (OpenShow).

Flavio Cianciarullo.

La charla con Flavio tuvo esa naturalidad que aparece cuando del otro lado hay un músico dispuesto a compartir referencias, recuerdos y obsesiones sin solemnidad. De Madness a The Clash, de Rubén Blades a Joe Strummer, el bajista de los Cadillacs fue reconstruyendo conmigo buena parte del mapa musical que ayudó a explicar la identidad de una de las bandas más importantes de la música argentina.

Señor Flavio no responde como quien simplemente repasa la historia de una banda de 40 años. Habla como un fan de la música. Esa condición, que reivindica varias veces durante la entrevista, probablemente sea una de las claves para entender por qué Los Fabulosos Cadillacs todavía pueden sonar inquietos después de cuatro décadas.

El sábado 22 de agosto, esa historia vuelve a Bahía Blanca. Los Cadillacs se presentarán en el Dow Center con un repertorio que recorrerá buena parte de su discografía, desde los primeros discos hasta las canciones más recientes. Y, según anticipó Cianciarulo, será un show largo, cambiante y con espacio para mantener vivo ese “fuego” que, tanto arriba como abajo del escenario, parece seguir siendo necesario.

—¿Cómo se preparan para el show de Bahía?

—Hace mucho que no vamos, así que tenemos que hacer un show como los que venimos haciendo últimamente, que abarca la mayoría de los temas y de los discos de todas las épocas. Una selección de cada disco.

La intención es que el concierto no sea una reproducción mecánica de una lista de canciones. Los clásicos están, pero el orden puede cambiar y también aparecen algunas modificaciones que permiten renovar la experiencia.

—¿Es una manera de mantener vivo el show también para ustedes?

—Sí. Dentro de una selección de temas clásicos vamos haciendo variaciones para refrescarnos nosotros y mantener ese fuego y esa cuestión fuerte. Podríamos seguir haciendo el mismo show que venimos haciendo consecutivamente, pero tratamos de cambiar para no aburrirnos nosotros y tampoco aburrir al público.

El resultado será un espectáculo extenso, con un repertorio que, según anticipó el músico, recorrerá prácticamente toda la discografía.

Una banda imposible de encerrar en un género

Hablar de Los Fabulosos Cadillacs implica hablar de una mezcla. Rock, punk, ska, reggae, soul, salsa, son cubano, rumba y distintos ritmos latinoamericanos conviven en una música que nunca terminó de aceptar las fronteras entre géneros.

Para Cianciarulo, esa diversidad no fue una estrategia pensada desde el comienzo, sino una consecuencia natural de los gustos de los integrantes.

“Cuando mezclás una cantidad enorme de estilos y de matices musicales, no estás haciendo ninguno en particular”, plantea. Para él, el eclecticismo de los Cadillacs responde directamente a sus propias personalidades como músicos y, sobre todo, como oyentes.

El ska fue el punto de partida. En particular, Madness.

—¿Cuál fue el germen de esa mezcla?

—Arrancamos siendo una banda de ska porque eso nos apasionó y nos enamoró en aquellos años, en 1984, 1985. Yo estaba apasionado con Madness. Yo quería ser como Madness, quería que mi banda y mis amigos sonáramos como eso.

Pero aquella influencia ya contenía una clave que luego sería fundamental: Madness tampoco era una banda encerrada en un solo género. Su sonido incorporaba elementos del pop inglés y otras tradiciones musicales.

Después llegaron The Clash y un nuevo descubrimiento: la posibilidad de abrir todavía más el juego.

Cianciarulo vuelve una y otra vez sobre London Calling, el histórico disco de 1979, como una pieza fundamental para comprender la música que vino después.

“Si elegís tres discos que definan los 80 para explicarlos, uno tiene que ser London Calling”, sostiene.

Su argumento está en la propia diversidad del álbum: rockabilly, soul, reggae y rock conviven con el punk sin que The Clash pierda su identidad.

Ese espíritu de exploración terminó siendo también una puerta hacia Latinoamérica.

Rubén Blades y la música que también cuenta historias

Cianciarulo recuerda especialmente la influencia de Rubén Blades, a quien conoció personalmente hace casi tres décadas, cuando viajó a Panamá para producir a Los Rabanes.

Pero antes del encuentro ya existía una admiración por el músico panameño y por su manera de entender la canción.

“Nos atrajo mucho eso de Rubén de poder hacer música bailable como es la salsa, con una temática social y testimonial”, explica.

En esa búsqueda también aparece otra referencia: Paul Weller, quien había planteado la posibilidad de combinar la música bailable con letras sociales. Para Cianciarulo, todas esas influencias fueron ampliando el mapa musical de los Cadillacs.

Incluso la relación entre el punk británico y los ritmos latinoamericanos tiene un punto de conexión inesperado. El músico recuerda la fascinación de Joe Strummer por la cumbia colombiana durante sus últimos años y su trabajo vinculado al documental The Future Is Unwritten.

Para Flavio, todo forma parte de una misma cadena: escuchar, descubrir, mezclar y volver a crear.

¿Habrá un nuevo disco?

La gira de los 40 años todavía no terminó, pero el futuro discográfico de Los Fabulosos Cadillacs ya aparece en las conversaciones internas de la banda.

—¿Tienen pensado volver a grabar?

—Sí, claro. Siempre tenemos pensado. Probablemente tenemos pensado hacer un disco. Afortunadamente, todavía no terminamos de cerrar la gira de los 40 años, pero cuando baje un poco el ritmo de gira vamos a meternos en estudio, sin lugar a dudas.

Incluso existe la posibilidad de que antes del álbum aparezca una canción.

“Hoy, dada la libertad digital de poder sacar un tema, podemos hacer un simple”, cuenta. Y enseguida confirma que material no falta: “Siempre tenemos temas nuevos”.

El Tano Martelli, presente

La charla también tuvo un momento especial para hablar de un músico muy querido en Bahía Blanca: Tano Martelli, percusionista bahiense que durante años integró Los Fabulosos Cadillacs y que recientemente fue reconocido como Ciudadano Destacado de la Cultura de la ciudad por el Honorable Concejo Deliberante.

—¿Qué significó para ustedes la etapa del Tano Martelli en Los Cadillacs?

—Es un musicazo, primero que nada un amigo. Eso es lo mejor de todo. Es un gran sesionista y un músico muy requerido por muchísimos proyectos muy interesantes. Y una bellísima persona.

Cianciarulo recuerda además los vínculos que se generaron entre las familias durante aquellos años y destaca especialmente la calidad humana del percusionista.

Tiempo de reencuentro con Bahía

El sábado 22 de agosto, Los Fabulosos Cadillacs llegarán al Dow Center con un repertorio que promete recorrer buena parte de sus 40 años de historia. “Vamos con un repertorio muy variado, extenso, del primero al último disco”, anticipó Flavio.

Y hay una certeza: será difícil que el show sea corto.

“A veces nos cuesta mucho terminar con la lista de temas porque queremos tocar un montón de cosas. Se hace un show largo, así que vamos a pasarla bien todos. Estamos con muchas ganas”.

Las entradas para el show se consiguen a través de ticketbahia.com, por OpenShow.

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