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Es bahiense y fue rescatista en Venezuela: "Fue uno de los escenarios más hostiles"

Dana Holzmann tiene 28 años, se recibió de médica en la UNS y semanas atrás dejó todo para sumarse al grupo de voluntarios que viajó al país caribeño para asistir a las víctimas de los terremotos del pasado 24 de junio.

Dana Holzmann es una médica bahiense de 28 años egresada de la UNS

"La medicina sin humanismo no merece ser ejercida", es la frase que encabeza su perfil de LinkedIn. Y Dana Holzmann —una médica bahiense de 28 años egresada de la Universidad Nacional del Sur— actuó en consecuencia: renunció a su trabajo y se sumó como voluntaria al Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios (CEPA) de Argentina. Durante una semana trabajó como rescatista en la ciudad venezolana de La Guaira, la zona más afectada por los recientes terremotos de ese país, en jornadas de 12 a 15 horas, con temperaturas que llegaban a los 40 grados y en un escenario de caos total.

"Buscar a la par de los familiares con una madre o con un padre o un hermano, creo que fue uno de los escenarios más hostiles que una persona puede imaginar, porque realmente es muy difícil imaginar un escenario más doloroso, más angustiante que una persona con sus propias manos tratando de buscar un hijo", contó. "Nosotros ya conocíamos hasta los nombres de las personas que estábamos rescatando", agregó.

Entrevistada por Radio Universidad relató que "fue un viaje con mucha intensidad, no solo emocional porque estábamos par a par con los familiares de las personas que sufrieron esta catástrofe y este derrumbe. Nosotros estuvimos en el edificio OP25, un edificio de 12 pisos y 16 departamentos por piso, el cual colapsó dejando solo a la vista cuatro pisos, un dato para tener en cuenta el nivel de aplastamiento que tuvo".

En medio del dolor, destacó la calidez y gratitud del pueblo venezolano, y que fueron muy capacitados y preparados por CEPA no sólo en lo médico, también en la contención psicológica. "Nosotros no fuimos esperando absolutamente nada y nos encontramos con un calor humano que era inesperado. Tuvimos un episodio que fue muy fuerte, creo que para todos los que estábamos ahí, que fue con mucho trabajo físico, logramos sacar a dos hermanitas que estaban abrazadas, las sacamos abrazadas… Cuando terminamos se nos acercó una persona, nos abrazó y nos dijo 'gracias, mis hijas ahora descansan en paz' y realmente son situaciones que te sobrepasan, pero que a la vez te dan la energía y la fuerza para seguir".

"La reflexión que nos queda es esa, que en los escenarios inclusive más difíciles ayudar con un granito de arena y una cosa mínima puede generar algo mucho mayor y siempre apoyarnos, apoyarnos entre nosotros, porque es lo que nos va a sostener como humanidad", agregó esta médica de 28 años que actualmente vive en la ciudad de Buenos Aires.

En la entrevista contó que se fue siendo una persona y volvió siendo otra, y destacó el papel de la UNS en su decisión. "Creo que la Universidad Nacional del Sur nos da muchas herramientas y nos ayuda ser buenos profesionales, pero también en la universidad yo entendí que la salud se construye con todo lo que una persona tiene en su vida. Aprendimos que el acceso a la salud es uno de los derechos más básicos y esenciales que puede tener la humanidad y resulta ser que en situaciones como esta no hay recurso que alcance. Entonces salud también es poder darle un adiós a un hermano, salud también es poder darle un adiós a un hijo, encontrarlo, sentirse contenido", valoró. "La carrera de Medicina en la UNS tiene un abordaje que incluye la dimensión social de las personas, que no es poca cosa y es algo que se nos está olvidando a los médicos hoy en día", agregó.

"Ese edificio en el cual trabajamos todo el tiempo que estuvimos allá era un edificio con muchísima gente, pero donde además se estaba celebrando una fiesta infantil en uno de sus pisos, por los que sacamos muchos niños, lamentablemente ninguno con vida", explicó.

Los reportes oficiales a la fecha indican 4500 personas fallecidas, más de 17.000 heridos y según la ONU, más de 50.000 personas que permanecen en condición de desaparecidas. La NASA aseguró que los daños extremos que el reciente doble terremoto de Venezuela dejó en Caracas y en La Guaira fueron producto de una violenta ruptura de la falla que desplazó hasta 60 centímetros la superficie terrestre. La agencia espacial estadounidense publicó esta serie de datos sobre el movimiento telúrico que se registró con el satélite Nisar, que fue puesto en órbita hace un año para mapear con detalle milimétrico esta superficie terrestre y arrojó estos resultados que dan cuenta de la magnitud del daño. (UNS)