Consecuencias del abuso sexual infantil: “Son marcas que quedan para siempre”
La doctora en psicología Bettina Calvi destacó los efectos que producen este tipo de hechos en los niños, niñas y adolescentes.
A lo largo del año pasado, según la estadística de la Procuración bonaerense, en el Departamento Judicial Bahía Blanca se pusieron en marcha 843 causas por delitos contra la integridad sexual.
La cifra continúa colocando a la región entre los índices más altos a lo largo del territorio provincial.
La cuestión cobra aún más relevancia si se toma en cuenta que gran parte de las víctimas de estos delitos resultan menores de edad.
También si se analizan las consecuencias que estos abusos dejan marcadas a fuego en quienes los sufrieron.
“Los efectos no son iguales en toda las personas, pero siempre el abuso tiene un efecto traumático”, afirmó la doctora en psicología Bettina Calvi.
La destacada profesional participó recientemente de una videoconferencia organizada por la ONG Creer, Sí.
Durante el encuentro, declarado de interés municipal, disertó sobre “Violencias sexuales contra niños, niñas y adolescentes”.
Calvi destacó que “hemos realizado con un equipo un observatorio de denuncias y en la mayoría de los casos el hecho se da en el ámbito intrafamiliar, lo que es mucho peor y los efectos son más graves aún”.
Comentó al respecto que “esta situación tiene que ver con que quien debe proteger a ese menor es quien lo agrede. El incesto es directamente arrasador para ese menor”.
“En mi tesis de doctorado hice la comparación que cuando un chico o chica sufre abuso intrafamiliar el efecto es comparable a lo que le pasa a un ciudadano frente a la caída de un estado de derecho. Quien te tiene que cuidar es quien te ataca, entonces no tenés a quién recurrir para defender tus derechos. Lo mismo sucede para un chico”.
Graves efectos
La psicóloga analizó también las derivaciones que estas acciones tienen en la vida de quienes las padecen.
“Lo que generalmente aparece como efecto es la alteración en la memoria, porque en el intento olvidar algo tan doloroso toda la memoria resulta afectada. La constitución de la propia identidad resulta comprometida, porque quien lo agrede está dentro del entorno familiar. Todas las legalidades de parentesco resultan afectadas”.
“Recuerdo que una paciente me dijo: 'qué le puedo contar a mis hijos de mi familia, si mi propio padre me hizo esto'. Se rompe la transmisión intergeneracional, el mito familiar queda totalmente afectado”.
También sostuvo que “a veces no es eso lo que se ve, sino que se manifiesta con alguna afección en el cuerpo o como enfermedad autoinmune o psicosomática”.
Acerca del pronóstico de evolución de las víctimas, Calvi manifestó que “sería deseable que con tratamiento la persona pueda resultar lo menos afectada posible con el transcurso de los años”.
“Desde la realidad de tantos años de trabajo, son marcas que quedan para siempre y afectan distintos sectores de la personalidad. En algunas personas interfiere en la constitución de los vínculos y en otras en su vida amorosa o sexual”.
La doctora también señaló que en muchos casos las víctimas logran romper el silencio luego de un tiempo prolongado.
“Hay casos de mujeres que con más de 60 años se atreven por fin a relatar un episodio de abuso acontecido en su infancia. Es un peso que cargaron toda su vida”, finalizó la especialista.
Caza de brujas
Calvi sostuvo que el proyecto de ley para agravar las penas por falsa denuncia en casos de violencia de género y delitos sexuales “es muy peligroso, porque promueve la persecución de las psicólogas que intervienen”.
“Esto es lo que llamo la nueva caza de brujas. Hay muchas situaciones que están colaborando con la invisibilización y el silenciamiento del abuso”, psiguió.
Indicó que los profesionales que evalúan a un chico o una chica que se sospecha que podría haber sido abusado “tienen la obligación ética, si hubiera marcas traumáticas compatibles, de informarlas. Cuando lo hacen, generalmente desde la defensa de los acusados se pone en marcha una persecución con denuncia penal hacia ese psicólogo, aprietes, escraches en las redes e insultos, entre otras cosas”.
“No se puede pensar que cuando la psicóloga está informando que observó indicadores que pueden ser compatibles con abuso lo esté inventando. Eso se hace desde herramientas profesionales, no son impresiones”.
Destacó finalmente que “la condena, si la hay, nunca es a partir de un informe psicológico. La decisión de condena la toma la Justicia”.
Necesidad de que les crean y las apoyen
Situación. “Lejos de pensar que las madres tienen un 'furor denunciandis', lo que a veces nos cuesta es que la madre pueda creer. Esto es tan enloquecedor y siniestro, sobre cuando pasa en el interior de las familias, que en algunos casos las progenitoras se resisten a creerles”, dijo Calvi.
Padecimiento. “Esto resulta doblemente doloroso para la víctima. Es muy diferente el pronóstico para una víctima de abuso si el entorno le cree, la sostiene y la acompaña, a cuando eso no ocurre”, agregó.
Protagonista. La profesionales mencionó que generalmente “en esos momentos aparece algo de afuera que puede ofrecer un espacio de escucha, como puede ser la escuela con la ESI”.
Opinión. “Se avanzó mucho en la capacitación de los profesionales, pero estamos en un momento de un intento feroz de volver a silenciar el abuso y de retroceso de los derechos conseguidos”.