Galería Borgani
La galería formaba una "L" con Gale-Hot, con salida por calle San Martín.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Hace 63 años, en mayo de 1963, quedó inaugurada la galería Borgani, ubicada en Belgrano 15.
La década del 60 marcó el inicio de las "galerías comerciales" en nuestra ciudad, paseos considerados adecuados para el clima local.
Una de ellas fue la construida por Federico Borgani, tradicional comerciante de Bahía Blanca, impulsor en la práctica del ciclismo y fundador de una de las jugueterías y bicicleterías más reconocidas del rubro.
La Galería se ubicaba en Belgrano 15 y disponía de "salones de jerarquía, modernas concepciones y buen gusto". La construcción, decoración, dirección técnica y administración de la obra corrió por cuenta del ingeniero Oscar Marcolini.
"La Galería Borgani se incorpora a las manifestaciones comerciales y edilicias locales, como testimonio de una labor tesonera que toda la comunidad reconoce y aplaude, perpetuando el nombre del fundador de la firma, como un permanente homenaje a la ciudad en marcha", señaló un aviso publicado en el diario.
Una ventaja del lugar era su conexión con la galería Gale-hot, inaugurada en 1961, que tenía acceso por Chiclana 226, conformando entre ambos un "paseo público" entre dos calles.
Borgani disponía de 12 locales y entre los primeros ocupantes estaba el propio Borgani, la zapatería El Quijote, el kiosco King y la sedería Vitale.
Federico Borgani, nacido en Ascoli Piceno, en Italia, y llegado a nuestra ciudad en la primera década del siglo pasado, falleció en noviembre de ese año fundacional de su galería.
La historia del lugar quedó parcialmente cerrada 33 años después, en 1996, cuando un nuevo propietario cerró la comunicación entre las dos galerías y destinó todo el espacio que ocupaba Borgani a un único comercio. Luego de cobijar durante años a las Sederías Dalí hoy el lugar es ocupado por una casa de productos plásticos.