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“Es un orgullo vestir la camiseta de Olimpo, estar en un club con mentalidad de Primera división”

Con la escuela de Estudiantes de La Plata y a los 26 años, Agustín Stancato tiene muy en claro cual es su misión en el fútbol. “Volver a jugar en el Primera Nacional es el desafío más cercano”, sentenció el volante central aurinegro con asistencia perfecta en lo que va del Federal A.

Fotos: Emmanuel Briane y Emilia Maineri-La Nueva.

Instagram: @sergiopeysse

Twitter: @elpeche1973

(Nota ampliada de la edición impresa)

Nació en La Plata hace 26 años, se formó futbolísticamente en Estudiantes, fue dejado en libertad de acción por Boca Juniors después de haber disputado 11 encuentros en Reserva y, tras dos temporadas consecutivas en el Federal A, declara con orgullo que “Por manejo interno, infraestructura y profesionalismo en cada una de sus áreas, Olimpo es un club de Primera división”.

Agustín Stancato jugó todos los partidos con la 5 del aurinegro en el actual certamen, solo se perdió 27 minutos en el debut frente a Alvarado (lo reemplazó Sebastián Fernández a los 23 del complemento) y es el capataz del mediocampo que arma el DT Carlos Mungo fecha tras fecha.

Olimpo es el líder e invicto de la Zona D con 7 puntos de ventaja sobre su más inmediato perseguidor, justamente el Torito marplatense, que encima tiene un cotejo más disputado. Sin embargo, de las cuatro victorias que obtuvo de local, tres de ellas fueron 1-0 después de luchar denodadamente con su “yo” interior y la propuesta de los rivales.

“Germinal (el último domingo) fue muy duro y estuvo cerca de convertirnos, pero así y todo seguimos pensando que en nuestra cancha debemos marcar mayores diferencias, en el juego y en el resultado. También es cierto que los adversarios nos van conociendo y es por eso que nos llevan al terreno de la lucha y a tener que trabajar mucho más en la recuperación de la pelota que en la creación”, sostuvo el volante central que llegó proveniente de Cipolletti.

“La categoría demanda un sacrificio tremendo, y si entendemos eso vamos a entender todo. Olimpo tiene chapa e historia, pero hoy está en el Federal A y, de una manera u otra, se exige a sí mismo con la obligación de sacar los partidos adelante”

--Por ahora el 1-0 alcanza.

--Más allá de ser un plantel con variantes, del medio hacia adelante tenemos jerarquía y nivel como para llegar al gol en cualquier momento. Trabajamos para generar las situaciones, siendo pacientes e inteligentes porque sabemos que el golpe de nocaut, tarde o temprano, lo vamos a tirar.

“A veces los partidos son trabados y la pelota vuela mucho por el aire, aunque está en nosotros permanecer atentos a los errores y a los detalles para que no nos sorprendan. En algunas presentaciones no estuvimos finos ni profundos, pero te puedo asegurar que Olimpo es un equipo plenamente identificado con el Federal A”.

--Son líderes e invictos de la Zona D, no tienen goles en contra y obtuvieron 19 de los 21 puntos en juego. Después de cada fin de semana, ¿pesa más el “cartelito” de candidatos?

--Para ser el mejor, lo tenés que demostrar, y yo creo que el mejor equipo va a ser el que ascienda, el más inteligente y el que acierte con la estrategia y consiga regularidad en el tramo conducente a los playoffs. Estamos bien pero no nos conformamos; este Olimpo es extremadamente competitivo y entiende que siempre hay que salir a ganar. Jugando bien o no tanto, pero hay que ganar.

--¿Fue una buena elección haber venido a Olimpo?

--Sí, estoy orgulloso de estar acá, un club hermoso, que me sorprendió con su infraestructura y el profesionalismo con el que se manejan su gente y los dirigentes que se embarcaron en la misma misión que todos nosotros: el ascenso. Es un desafío enorme poder cumplir con mis expectativas y con la de aquellos que confiaron en mí.

Al cumplir los 21 años y no poder firmar contrato profesional con Boca, Agus siguió su carrera en Villa Dálmine, Estudiantes de San Luis, San Telmo, Douglas Haig y Cipolletti.

--¿Con qué soñás?

--Con volver a la Primera Nacional, y si es posible ascendiendo con Olimpo; sería redondito. Subir y bajar sin consolidarse en una categoría no es bueno para el jugador, y por supuesto no es lo que busco, pero me ilusiono con un buen año en Olimpo para intentar dar el salto otra vez. Quiero crecer y me siento capacitado.

--¿Cómo sos fuera de la cancha? Tenés que coincidir con las declaraciones (sobre todo “maliciosas”) de tus compañeros.

--Ja,ja. Soy muy tranquilo, familiero y papá baboso (de Delfina, de 3 años). Me ocupo mucho de mi hija, pero también voy al gimnasio, salgo a caminar y suelo charlar con la gente, sean o no hinchas de Olimpo. Esas conversaciones, de alguna manera, me hacen no extrañar tanto a mis seres queridos, a los que tengo lejos de Bahía.

--Todo bien, pero me comentaron que no sabés cocinar y sos un pésimo cebador de mate.

--Eso te lo dijo Braian (Guille). Es un aparato, no para nunca, vive con las pilas puestas. El y Chimino son la alegría del grupo, a veces insoportables, también hay que aclararlo, aunque son dos personajes necesarios para este o cualquier plantel.

“En la cocina me defiendo, siempre apuntando a lo simple, milanesas, fideos y arroz, y con el mate no puedo competir con los del norte, los que te preparan un mate de ensueño con yerba de no sé donde... Para igualarlos necesitaría hacer un curso de un año”.

--Hace poco hicieron una cargada que no salió bien y estás señalado como sospechoso por la víctima. ¿Es cierto?

--No, ja, ja, ya me imagino hacia donde vas. Algunas bromas son pesadas y los damnificados se suelen enojar, pero nada pasa a mayores.

--Contame una, nadie se va a enterar.

--Ja,ja... Hay un componente del plantel, que no es jugador, que se pone loco cuando le escriben el auto, que lo debe lavar una vez por año por la mugre que tiene siempre. Se calienta mal cuando se encuentra con un “lavame sucio” en alguno de los vidrios.

--¿Utilero o parte del cuerpo médico?

--Estás bien rumbeado, pero no es utilero. Todos, sobre todo en los entrenamientos, pasamos por sus manos, pero hasta ahí llego, no te voy a dar más pistas.

--Clarito, ya lo saqué, no voy a decir que se llama Juan.

--Uhhh... Se va a enojar, y te lo voy a mandar a vos.

La buena onda en el vestuario de Olimpo se ve reflejada en la cancha y en las notas con los distintos protagonistas, sean post partido o en los días de prácticas que se desarrollan en el complejo de Teléfonos. Que siga así...