A lo Martín Palermo y como a él le gusta: Joaquín Susvielles marcó su primer gol oficial en Olimpo
El delantero pampeano debutó con la casaca aurinegra en el Federal A y a los 10 minutos de haber ingresado convirtió de cabeza para el 1-0 frente a Germinal.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
Lo que es el fútbol… Arrancó el año entrenando en el club donde dio los primeros pasos como delantero (Atlético Santa Rosa), se sumó a Olimpo una semana antes del inicio del Federal A y en su debut en el torneo marcó el gol del triunfo frente a Germinal, ayer en un estadio Carminatti que exigía más de lo que el aurinegro estaba dando con y sin la pelota en su poder.
“Había hablado con Carlos (Mungo, DT olimpiense) para año nuevo y en ese momento no se dio, aunque sobre el cierre de libro de pases se abrió una puerta y me metí casi sin tocar timbre”, graficó “Coqui”, que en el proceso anterior en el club del centro bahiense registró 5 encuentros en Primera de AFA y 2 goles en la Reserva (ante Tigre y Belgrano, este último el 19 de septiembre de 2014).
“Haber vuelto, después de 12 años, al lugar donde tuve mis inicios como jugador profesional es como estar en casa. Acá me siento muy cómodo”, se explayó Joaco, conocedor del Federal A y de otras categorías del ascenso argentino y que también defendió los colores de Villa Mitre en las temporadas 2012-2013 y 2013-2014 (47 encuentros y 28 tantos).
"En Olimpo tenía la deuda pendiente de convertir a nivel oficial y, por suerte, ya me saqué ese peso de encima. Fue un gol que sirvió para ganar y lo hice de cabeza, que son los que más me gustan”, amplió el pampeano de 35 abriles.
--A lo Martín Palermo, al que siempre admiraste.
--El “Titán” cabeceaba hasta un ladrillo. En Belgrano (de Córdoba) jugué con Pablo Vegetti, que tenía un martillo en la frente. De ellos copié movimientos, desarrollé el potencial del juego aéreo, que creo que fue mi fuerte a lo largo de mi carrera.
--¿Cómo es jugar en este Olimpo?
--Estoy disfrutando de estar acá, de jugar a la pelota y de ser parte de un hermoso grupo. Hay mucha jerarquía, una competencia interna sana y unas ganas tremendas de seguir ganando y trascender. Estoy buscando mi mejor versión, seguir sumando minutos, esa es mi meta personal.
--¿A quién le dedicaste el gol, hiciste una seña con tu mano derecha que no llegué a descifrar?
--Hice una “M” porque en la platea estaban mi novia Maia, mi tía María José y mi primo Manuel. ¿Ahora entendiste?
--Si. Los trajiste a todos, ¿estabas confiado?
--Mi primo viene siempre porque es amigo de Pablo Mungo, el hijo de Carlos. Es muy importante que tu familia esté en la cancha, a mi me aumenta la autoestima y me genera una motivación especial.
--En el festejo del gol te abrazaste con el 9 titular, Fede Gonzalez, quien ya había salido y estaba en el banco: ¿Qué te dijo?
--Con él hablo mucho, aprovecho su experiencia; son consejos de alguien con un enrome recorrido en el fútbol argentino. Ve muy bien el juego y me comentaba que en el momento del gol a Olimpo no le quedaba otra que ser directo, apostar a un centro o a una segunda pelota en el área. La cancha tenía un poco de barro y no estaba mal pensar en forzar el error del rival.
“Fue un lindo gol, porque el centro venía fuerte, ataqué el balón y lo agarré de lleno con el parietal derecho. Cuando pegó en el palo pensé que no entraba, porque picó con un efecto raro, pero se metió y pude festejar después de muchísimo tiempo”.