Bahía Blanca | Martes, 24 de marzo

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Hilario Fernández Long: el bahiense que integró la CONADEP

Ingeniero civil, ex rector de la UBA, destacado calculista y apasionado por el juego del go, fue uno de los responsables del libro Nunca Más, material clave en el juicio a la Juntas Militares.

En 1983 el presidente Raúl Alfonsín creó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) con el objetivo de elaborar un informe sobre las desapariciones ocurridas durante el Proceso de Reorganización Nacional.

La misma estaba conformada por un presidente –el escritor Ernesto Sábato-- cinco secretarios y 12 miembros. La Comisión investigó las violaciones de derechos humanos ocurridas durante las décadas de 1970 y 1980, llevadas a cabo por el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. Durante nueve meses recibió declaraciones y testimonios, verificó la existencia de lugares clandestinos de detención y produjo el informe final conocido como Nunca Más, utilizado en el Juicio a las Juntas Militares.

Entre los integrantes de ese grupo de trabajo se encontraba el ingeniero civil Hilario Fernández Long, nacido en Bahía Blanca de 1918, miembro de una tradicional familia local. Su padre, Segundo Fernández Long, se dedicó al rubro de la construcción como integrante de una empresa de la que participaba también el ingeniero Francisco Marseillán.

El hombre

Hilario fue uno de los diez miembros elegidos por el propio presidente de la Nación, en su carácter de ex rector de la Universidad de Buenos Aires (1965-1966), junto con Ricardo Colombres, René Favaloro, Carlos Gattinoni, Gregorio Klimovsky, Marshall Meyer, Jaime de Nevares, Eduardo Rabossi, Magdalena Ruiz Guiñazú y Ernesto Sabato.

Hilario Fernández Long junto a Magdalena Ruiz Guiñazó durante la presentación del libro Nunca más

Es considerado uno los ingenieros más destacados del siglo XX por su obra profesional, científica y docente. Ingresó como ayudante de cátedra en la UBA, de la que llegó a ser profesor, Decano, Rector, Miembro del Consejo Superior y Profesor Emérito.

Como ingeniero fue calculista de obras como el Banco de Londres, la Biblioteca Nacional, el edificio de IBM y los puentes que unen Chaco-Corrientes y el de Zárate Brazo Largo.

Fue un pionero en la introducción de herramientas informáticas y uno de los responsables de la llegada del Go al país, un milenario juego chino de estrategia.

Uno de sus hijos, Miguel Fernández Long, fue marido de Beatríz Oesterheld, hija de Héctor Oesterheld, autor de El Eternauta, secuestrada y desaparecida al igual que su padre y tres hermanas durante la dictadura militar.

Hilario Fernández Long falleció en Necochea, el 23 de diciembre de 2002, a los 84 años de edad.