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Fue filmado realizando un “pasamanos” y lo condenaron a cuatro años de cárcel

A mediados de 2025, el acusado fue sorprendido en la zona de la Estación Sud cuando realizaba una “entrega”. 

Fotos: Archivo LN.

El 23 de julio del año pasado, las cámaras del Centro Único de Monitoreo (CeUM) detectaron, en inmediaciones a la estación de trenes, a tres personas reunidas que estaban realizando un “pasamanos”, es decir, la entrega de droga a cambio de dinero.

Los operadores dieron aviso de la situación a la Policía, por lo que efectivos del Comando de Patrulla concurrieron al sitio y sorprendieron a dos hombres y una mujer.

Los investigadores establecieron que se produjo la venta de marihuana y cocaína y que las sustancias fueron abonadas por transferencia electrónica desde billeteras virtuales.

En los últimos días, y en el marco de un debate abreviado, Mauro Fredi Rubini (32) fue sentenciado a la pena de 4 años de prisión por el hecho.

El fallo fue dictado por el juez del Tribunal en lo Criminal Nº 3, Eduardo d'Empaire, quien halló culpable al hombre del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y entrega de drogas a título oneroso.

Previamente, el fiscal Mauricio Del Cero y el defensor oficial Eduardo Zalba, con la aceptación del imputado, habían acordado la sanción y calificación legal del caso.

Encuentro y ventas

Para el juez quedó acreditado que el día del hecho, poco antes de las 5, el imputado se reunió con otras dos personas en Soler e Israel.

En esas circunstancias le entregó a una de ellas 0,8 gramos de marihuana a cambio de 25 mil pesos, que abonó la mujer que acompañaba al comprador mediante la utilización de la aplicación Cuenta DNI.

Las cámaras del municipio detectaron que Rubini, quien se movilizaba en una moto y vestía ropa de color celeste, se entrevistó con un hombre que tenía prendas de tono gris y estaba acompañado por una mujer.

La filmación registró cuando el imputado le entregó al otro individuo un envoltorio de nylon con una sustancia blanca en su interior.

También se observó en las imágenes la forma en que se abonó el estupefaciente, a través de una billetera virtual.

Los policías que llegaron al lugar secuestraron la sustancia en el interior del bolsillo derecho del pantalón del comprador.

En tanto, según mencionaron los uniformados, Rubini se descartó arrojando al suelo un envoltorio de color negro, mientras que en su poder hallaron dos teléfonos celulares y 44.600 pesos.

Personal de Drogas Ilícitas determinó que el elemento lanzado por el acusado contenía unos 2 gramos de cocaína, mientras que la “bochita” secuestrada en poder del hombre que adquirió el estupefaciente pesó 0,8.

Comunicación

El juez indicó en el fallo que en el teléfono del comprador se hallaron mensajes y llamadas al aparato que tenía en su poder el procesado.

Señaló que allí se “alude a la entrega del estupefaciente”.

“Apenas unos minutos antes de la observación de la maniobra por parte de los operadores de las cámaras del CeUM, se registró una comunicación entre los protagonistas, de una duración de 34 segundos, e incluso instantes antes, dos llamadas perdidas”, refirió el juez en la sentencia.

Por todo ello, el doctore d'Empaire consideró probada la responsabilidad de Rubini en los delitos.

El "amigo" y el pedido de "piedra"

Contacto. En análisis del teléfono celular perteneciente al comprador los investigadores hallaron mensajes que le envió a Rubini, a quien tenía identificado como "amigo" dentro de sus contactos.

Pedido. En la aplicación Telegram se advirtieron diálogos de esa madrugada en la que mencionaba: "asegurame que la traes en piedra y se puede probar. Yo te doy el celu, transferí vos y yo pruebo, como tiene que ser".

Ayuda. También descubrieron una comunicación en WhatsApp, en la que le pide a la mujer que lo acompañaba que le preste su celular para realizar la transferencia de dinero al acusado.

Consumidor. El hombre, de acuerdo al relevamiento del aparato, también le admitió a un conocido su adicción a las drogas y los problemas para poder controlarla. A otro de sus contactos le manifestó su necesidad de someterse a un tratamiento para rehabilitarse.