La Biblioteca Rivadavia cumple 138 años: historia y actualidad del patrimonio bahiense
Su directora contó que atraviesan una difícil situación económica, pero destacó el compromiso de sus trabajadores y socios.
La Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia, ubicada desde 1930 en la primera cuadra de avenida Colón, cumple hoy 138 años.
Su directora Laura Faineraij, quien trabaja en la institución desde hace 26 y lleva 3 al frente de la dirección, aseguró en diálogo con La Nueva. que la biblioteca es su casa: "Siento que pertenezco desde toda la vida, empecé a trabajar en 1994".
Señaló que ser la directora de la institución es un desafío inmenso: la tarea no es fácil, menos en el actual contexto.
—Quiero destacar el equipo de trabajo que tengo, a todas las personas que trabajan en la biblioteca, tanto el consejo directivo como el personal administrativo y bibliotecario, que realmente son los que llevan adelante la institución día a día.
La directora contó que la biblioteca desarrolla cada año una gran variedad de actividades, que actualmente no se están realizando por la pandemia.
—Tenemos un proyecto que empezó hace un año y medio con el departamento de Geografía de la UNS, que se llama semillateca y consiste en que la biblioteca, además de libros, entrega semillas al público para que el día de mañana devuelva plantas de especies autóctonas. También el programa Bahía Lee, donde se reúne gente principalmente grande para leer y comentar distintas lecturas; actividades infantiles los sábados por la mañana; visitas guiadas para chicos de escuelas y público en general; una conexión con la Biblioteca Nacional de Maestros a través de videoconferencias para bibliotecarios escolares; la hemeroteca con publicaciones históricas y actuales de diarios y revistas de Bahía Blanca; y la mapoteca que se hizo con la UNS, una colección de mapas de Bahía y la región que se puede consultar en la página de la biblioteca abrbp.org.ar/.
Laura también remarcó que está en marcha un proyecto de digitalización de periódicos y que este año hicieron una compra virtual de libros a editoriales de Buenos Aires: "Esperamos pronto empezar a trabajar con ese material".
—¿Cómo está la situación económica?
—La situación es complicada porque al tener la biblioteca cerrada la gente no puede ir y es nuestra fuente principal de servicio y contacto con nuestros socios (1.800 actualmente). Por eso pensamos un servicio para que la biblioteca se acerque a sus casas. Lo llamamos biblio-delivery y lo implementamos en mayo con el cambio de fase; no tiene costo, lo único que le pedimos al socio es que tenga la cuota al día. Tuvo buena recepción, aunque no es lo ideal, para nosotros lo ideal es que puedan venir... Además, se nos complica porque el auditorio y las salas que se alquilan para eventos y talleres este año no se pudieron utilizar. La situación económica es difícil pero siempre apelamos a que nuestros socios nos sigan apoyando.
La adhesión a ese sistema se hace de forma online: las personas asociadas que quieran recibir libros en sus casas deben escribir a los mails de la institución —bibliotecapopularabr@gmail.com ó rivadaviabiblioteca.adm@gmail.com— y hacer su pedido. Los repartos se hacen lunes, miércoles y viernes.
Para asociarse es la misma modalidad: quien desee hacerlo debe enviar un mail a esos correos electrónicos. Desde la institución se le pide el pago de la primera cuota ($ 350 por mes), que en este tiempo de aislamiento se realiza mediante transferencia bancaria. Los datos de la cuenta son proporcionados por la biblioteca vía mail.
Un lugar central en Bahía
—Para mí, la biblioteca es un espacio leyendario, legendario. No solo porque comprende la acción de leer, sino porque además contiene narraciones de acontecimientos reales, exagerados, inventados; digamos, desde recuerdos de provincia hasta crónicas marcianas —dijo Lucas Ruppel, quien trabaja en el sector de literatura infantil.
Y agregó que "ocupa un lugar central en el territorio de Bahía Blanca, pero fundamentalmente aspira también a tener una centralidad en la comunidad bahiense (Luciano Campetella, doctorando en Letras por la UNS que estudia el discurso desarrollista en Argentina pero con atención al caso de nuestra ciudad, imaginó una prosperidad para la biblioteca como "polo de desarrollo cultural"). Y esa responsabilidad se construye diariamente ofreciendo herramientas para que lxs usuarixs puedan disputar sentidos con criticidad y creatividad: enriqueciendo la imaginación de las primeras infancias; contribuyendo a las investigaciones que lleven a cabo estudiantes, docentes, investigadores; entreteniendo el tiempo de ocio de los adultos mayores".
Lucas participó hace poco de un proyecto editorial, en colaboración con el Archivo de La Nueva., que dio lugar al libro El país de la leyenda bibliotecaria. El escrito es un homenaje a Germán García, quien fue director de la biblioteca y también uno de los organizadores del archivo del diario.
—Reúne las notas que García envió desde Estados Unidos, cuando fue invitado a recorrer el sistema estatal de bibliotecas. Lo lanzamos en .pdf y .epub, ojalá en el futuro consigamos fondos para imprimirlo. Espero también que sea el primer e-book de muchos otros editados por la biblioteca.
Su historia
La biblioteca fue fundada en 1882 y su edificio es parte de lo más destacado del patrimonio arquitectónico de la ciudad. Además, fue el primero del país proyectado especialmente para servir como biblioteca, sede social de la Asociación Bernardino Rivadavia.
La fundó un grupo de vecinos extranjeros y argentinos, notables e idealistas, en su mayoría políticos y profesionales: Filippo Caronti, sus hijos Juan y Luis; Eliseo Casanova, Daniel Cerri, Leónidas Lucero, Octavio Zapiola, Angel Brunel, Daniel Aguirre, entre otros.
Vale destacar que no siempre estuvo ubicada en el mismo sitio: en un primer momento funcionó en la primera cuadra de calle Moreno, en un inmueble que fue demolido, y desde 1930 se encuentra en su actual sede.
La Biblioteca tiene más de 150.000 libros que descansan en un depósito subterráneo. Bajar hasta ahí es sumergirse en miles de años de historia: hay ejemplares del año 1800.
Algunos momentos para recordar
- En julio de 2008, la entidad lanzó un servicio online para que sus afiliados puedan consultar el catálogos de libros.
- En octubre de 2008, el Poder Ejecutivo Nacional declaró a la Biblioteca Rivadavia como Monumento Histórico Nacional y Patrimonio Cultural de la Nación mediante el decreto 1.592, con la firma de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
- En 2010, la Asociación Bernardino Rivadavia y la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos firmaron un convenio destinado a la conservación y mantenimiento de la Biblioteca.
- En 2018 Carlos Buss, quien trabaja en la biblioteca desde hace 44 años, le contó a La Nueva. un poco de la historia de esta institución.
- A fines del año pasado, La Nueva. contó cuáles son los ejemplares más curiosos, antiguos y buscados en la institución.