Biblioteca Rivadavia: de lo nuestro, lo mejor
Mario Minervino / mminervino@lanueva.com
El edificio de la biblioteca Rivadavia, en la avenida Colón 31, es parte de los más destacado del patrimonio arquitectónico de la ciudad.
Se trata del primer edificio del país proyectado especialmente para servir como biblioteca, sede social de la Asociación Bernardino Rivadavia.
Su construcción fue posible merced al dinero que recibió de Luis Caronti, prestigioso vecino que donó la mitad de sus bienes a la institución.
La obra se erigió en un terreno propiedad del estado nacional y el proyecto fue producto de un concurso, del cual ganó el arquitecto Ernesto Guiraud.El profesinal debió mejorar su proyecto, a partir de la exigencia de disponer de sala de lectura para niños, salón de lectura en pupitres de a dos, galería para 150 mil libros, salón de actos para 400 personas y una pieza para desinfección de libros, toilets y dependencias.
Hubo además exigencias constructivas y técnicas, desde disponer de "una construcción sencilla, sin sacrificar la estética" y no exceder el presupuesto de 180 mil pesos".
También que la sala principal de lectura se ubicase "lo más aisladamente posible de los ruidos del tráfico, cuidando de su buena luz".
Cotizada la obra, fue adjudicada a Justo José Querel.
El detalle
En un terreno de 21,64 metros de frente se dispuso una fachada que muestra un diseño neoclásico, a partir de un pórtico de líneas corintias, propio de la arquitectura griega.
Las columnas aparecen elevadas del suelo, sobre un zócalo revestido en piedra de Tandil. La severidad del diseño busca trasmitir la idea de sabiduría propia de la civilización griega.
Las exigencias
El edificio se mantiene en excelentes condiciones, desde su fachada de material símil piedra, hasta su distribución interna, que prácticamente mantiene las misma distribución de 1930, año en que abrió sus puertas, luego de operar desde su creación, en 1882, en la primera cuadra de calle Moreno, en un inmueble que fue demolido.
Conserva la mayor parte de sus muebles originales, especialmente diseñados, magníficos vitrales y una especialidad que impacta con sus alturas e iluminación.
Declarada Monumento Histórico Nacional en 2008, se trata de uno de los edificios más destacados de la ciudad y un testimonio único de lo mejor de su mejor historia.