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El dique Paso de las Piedras gana una batalla contra las algas

Un informe concluyó que las boyas colocadas mejoraron las condiciones fisicoquímicas del embalse, evitaron la aparición de blooms de cianobacterias y redujeron significativamente las microcistinas.

A ocho meses de implementado el sistema de boyas destinado a mejorar la calidad del agua del embalse de Paso de las Piedras y así evitar la proliferación de algas, un informe del Plapiqui señala que la tecnología ha dado resultados alentadores, conformando “una herramienta promisoria para la estabilización de las condiciones fisicoquímicas del lago y favorecer un ambiente menos propicio para el desarrollo de cianobacterias”.

El procedimiento implementado fue desarrollado por la firma canadiense EM Fluids y la decisión de aplicarla surgió por parte de Aguas Bonaerenses SA (ABSA) luego de las floraciones algales registradas en 2024, una situación habitual en el embalse que dificulta en mucho la potabilización del agua, requiere el agregado de productos químicos y disminuye notablemente el volumen de líquido disponible para su distribución.

Las boyas colocadas –un total de nueve-- emiten estímulos energéticos capaces de producir cambios temporales en la estructura del agua, reduciendo su tensión superficial y viscosidad. Esa mejora le permite mejorar el intercambio de gases con el aire y favorece una oxigenación más eficiente. Estos efectos mitigan el crecimiento excesivo de las algas al generar mejores condiciones en la calidad en el agua. 

La Nueva. tuvo acceso al informe elaborado por la Planta Piloto de Ingeniería Química (Plapiqui), encargada de monitorear el sistema desde octubre de 2025 hasta junio de 2026, a partir del convenio firmado entre ABSA, la Autoridad del Agua (ADA) y la Universidad Nacional del Sur (UNS).

Los resultados

El control del sistema se realizó a partir de mediciones continuas mediante una sonda multiparamétrica, campañas periódicas de calidad de agua, análisis fisicoquímicos, determinación de nutrientes, caracterización del fitoplancton, análisis de cianotoxinas y evaluación del funcionamiento de las boyas.

Los resultados comparativos verifican que la tecnología generó modificaciones consistentes de las variables fisicoquímicas del embalse. 

La evidencia “más robusta”, según indica el trabajo, corresponde al pH, que mostró una disminución significativa y permaneció dentro de rangos alcalinos estables. 

Se comprobó además que ese parámetro se incrementó cuando disminuyó la cantidad de boyas operativas debido a fallas técnicas, recuperándose una vez restablecido el sistema. 

El embalse mantuvo además condiciones favorables de oxigenación y un ambiente predominantemente oxidante, lo que significa una mayor estabilidad fisicoquímica.

Respecto a los nutrientes, cuya presencia intensifica el crecimiento de las algas, se observó una disminución de las concentraciones de amonio y un incremento del nitrato y del nitrito. 

Desde el punto de vista biológico, durante la temporada 2025-2026 no se registraron blooms de cianobacterias, a diferencia de los observados en temporadas anteriores. 

Entre lo más relevantes

El estudio del Plapiqui señala que uno de los resultados más importantes desde la perspectiva de la protección de la salud pública es que el fitoplancton presentó “una sucesión estacional” mientras que las concentraciones de microcistinas permanecieron considerablemente por debajo de las registradas durante la temporada 2024-2025. 

Una elevada concentración de microcistinas representa un riesgo para la salud humana. Esa marcada reducción observada constituye un resultado importante desde el punto de vista sanitario. 

De todos modos, el informe señala que aunque no se pueden atribuir estos resultados exclusivamente al accionar de las boyas, la ausencia de algas y la reducción de microcistinas constituyen “evidencias consistentes de la mejora de las condiciones ecológicas del embalse”.

Las conclusiones

Los resultados permiten concluir que el esquema montado constituye “una herramienta promisoria para la estabilización de las condiciones fisicoquímicas del embalse”, favoreciendo un ambiente menos propicio para el desarrollo de cianobacterias. 

No obstante, deja en claro que el mismo es parte de “una estrategia complementaria” dentro de un programa integral de gestión del agua. 

“No es una solución que por sí sola para revertir el proceso de eutrofización o eliminar los aportes externos de nutrientes”.

Recomienda, además, continuar con el monitoreo durante varias temporadas consecutivas, evaluar los efectos y sumar boyas en las desembocaduras de los tributarios, ampliando así el área de influencia.

La obra

La instalación de las boyas se planteó como un camino para mejorar la calidad del agua y reducir las floraciones de cianobacterias, apostando a mantener un equilibrio ecológico, actuando como “un instrumento de reparación del agua”.

Las boyas funcionan con energía solar y baterías y la expectativa es que reduzcan la proliferación de algas entre un 70 y un 90%”.

Con el informe entregado, Plapiqui cumplió el convenio firmado en 2025 para realizar el control de las variables del agua. Desde ABSA señalaron que mantener el uso de esta tecnología “implica una relación permanente con PLAPIQUI/UNS”, la cual se analizará en cuanto a las formas y alcances  a futuro”.

El mantenimiento de las boyas está a cargo de ABSA, entidad que evaluará, junto con EM FLUIDS, la posibilidad de sumar más unidades, incorporar otras de reserva o considerar la incorporación de modelos superadores.

Diccionario

Blooms de cianobacterias: es el crecimiento rápido y masivo de bacterias fotosintéticas en el agua, impulsado por exceso de nutrientes (fósforo y nitrógeno) y altas temperaturas.

Ph: Es una medida numérica que indica el grado de acidez o alcalinidad de una disolución acuosa. Se calcula a partir de la concentración de iones de hidrógeno.

Microcistinas: Son toxinas producidas por cianobacterias en aguas dulces. Son altamente estables, dañinas para el hígado y representan un riesgo grave para la salud pública.

Cianobacterias. Son organismos microscópicos que contienen clorofila. Producen toxinas que aparecen disueltas en el agua, constituyéndose en un problema para la salud humana y ambiental.

Nutrientes. El exceso de nitrógeno y fósforo es la causa principal del crecimiento descontrolado de las algas. Lo causan los fertilizantes, los desechos urbanos y las hojas o plantas en descomposición.

Fitoplancton. Son organismos acuáticos que producen sus propias reservas energéticas con la luz solar. Viven dispersos en el agua y generalmente considerados algas. Actualmente se encuentran clasificados como bacterias.

Cianotoxinas. Son sustancias tóxicas producidas por cianobacterias que se multiplican en aguas dulces con exceso de nutrientes y calor. Dañan el hígado, afectan los nervios y músculos y causan alergias.

Oxidación. Proceso químico decisivo en el tratamiento industrial del agua. Se utiliza para eliminar contaminantes, convertir sustancias tóxicas en compuestos más inocuos y desinfectar el agua.