Formación para un respuesta rápida y el cuidado del bombero
Se busca minimizar los riesgos en la acción activa sobre el foco del incendio y estar preparados para que se tenga una inmediata intervención ante situaciones en las cuales se vean vidas comprometidas.
Por Natalia Miguel
Durante los últimos dos meses, el cuerpo activo de Asociación Bomberos Voluntarios de Punta Alta llevó adelante un intenso programa de capacitación y entrenamiento enfocado en Búsqueda y Rescate en Incendios de Estructuras y en las técnicas de RIT (Rapid Intervention Team–Equipo de Intervención Rápida).
Las jornadas incluyeron ejercicios prácticos, fortaleciendo las habilidades para la localización y rescate de víctimas, el desplazamiento en ambientes con visibilidad reducida, el trabajo coordinado en equipo, las comunicaciones y los procedimientos para el rescate de bomberos en situación de emergencia.
Estas actividades reflejan el compromiso permanente del cuerpo activo con la capacitación continua, la mejora de la seguridad operativa y la preparación para brindar una respuesta cada vez más eficiente y profesional al servicio de la comunidad.
El oficial tercero Iván Vega, jefe del cuerpo activo de la institución, cuyo cuartel central se ubica en Mitre al 500, indicó que de manera interna y a nivel local abordan estas cuestiones en capacitaciones desde hace tres años y ahora surgió porque entró al cronograma de formación anual, donde se aborda la incursión en incendios de estructuras y la generación de protección adicional para el bombero.
“El servidor está pensando en sofocar el incendio y, al mismo tiempo, realizar una acción preventiva en el caso de que se complique la situación. Desde el punto de vista de la actividad del bombero, siempre decimos que hay un riesgo implícito. Y lo que justamente hace el entrenamiento, tanto teórico como práctico, es gestionar ese riesgo para minimizarlo lo máximo que se pueda”, expresó Vega.
Agregó que “todo ello abarca no solamente entrenamiento y voluntades humanas, sino que se necesita contar con equipamiento, como de ventilación autónoma de reserva, bolsos para transportar las herramientas específicas del equipo RIT, herramientas manuales que tienen que llevar ese equipo para lograr un segundo acceso y llegar hasta la zona donde están implicados los bomberos que eventualmente quedaran atrapados o desorientados dentro de la estructura”.
“Esto surge también a partir de algunos desvíos que hemos notado en sucesivos incendios que tuvimos como equipo de trabajo. Llegamos a un límite de alarma que nos hizo volver a dar la instrucción para inculcar en el personal, tanto nuevos como en aquellos con mayor experiencia. Siempre es bueno rever los temas y estar capacitados para lograr una tarea con eficiencia”, dijo.
Mencionó que los incendios de estructuras se registran, sobre todo, en la etapa invernal, donde las personas utilizan la calefacción y, a veces, no toman los recaudos necesarios.
“Y además estamos notando que con las nuevas tecnologías y métodos constructivos, haciendo una comparativa con 20 años atrás, existe una mayor velocidad de combustión de los materiales. Eso hace que se propague con mayor intensidad y velocidad hacia la propia estructura afectada y hacia las viviendas linderas. Por eso, también es importante la velocidad en la respuesta. Todo ello incrementa el riesgo en el bombero. No es lo mismo llegar a un incendio en una etapa incipiente que llegar en un desarrollo total, donde ya se encuentra la estructura totalmente generalizada con el foco ígneo”, expresó.
Temporadas
El jefe del cuerpo activo comentó que cuentan con una capacitación semanal, dependiendo de cuestiones operativas propias del cuartel, y se realiza en forma complementaria a la que otorga la Federación Centro Sur, a la cual está adherida la entidad de Punta Alta.
“Hacemos una formación sostenida para que el bombero pueda asimilar todo el contenido teórico en forma sistemática durante el año o por ocho meses, iniciando en marzo y finalizando en noviembre, como producto de la temporada alta de incendios forestales. Esto nos requiere desgaste físico y del recurso. Entonces en la época estival detenemos el proceso de capacitación”.
En tanto señaló que los próximos dos meses se dictará una instrucción vinculada con el rescate vehicular por accidente vial.
Hacia los 100 años
Vega expuso que se encuentran con muchas expectativas y también muy contentos y con responsabilidad por formar parte de una institución que está pronta a cumplir los 100 años de vida.
“Hay que hacer honor a todas las generaciones que pasaron y seguir mantenimiento los estándares que ellos supieron forjar. Más allá de la alegría y de estar expectantes a la fecha, también es una responsabilidad implícita que tenemos en lo operativo e institucional”.
“Últimamente -continuó- tuvimos avance con las incorporaciones de unidades a la flota de bomberos. Por ejemplo, teníamos móviles de los años 80 y hoy estamos próximos a concretar que sean todas por encima del 2000. Se sumaron unidades livianas modelos 2020 y 2022, está próxima a llegar otra de 2004 del tipo forestal y hace poco arribó la número 38 dedicada a accidentes vehiculares del año 2000”.
“En forma adicional, se alcanzó, mediante la gestión de la comisión directiva, un convenio con el Punta Alta Rugby Club, que cedió parte del terreno donde instalaremos un centro de entrenamiento para Bomberos. Es un paso muy importante porque será un espacio específico con estructuras y equipamiento para entrenar al bombero en situaciones más reales”.
En ese mismo sentido, destacó que el Municipio donó 12 vehículos que tenían como destino la compactación. “Para nosotros es una gran ayuda porque utilizamos los autos para hacer las prácticas de corte de chasis. Así se puede interactuar con las herramientas y simular situaciones reales”, dijo.