Una condena por venta de drogas en la que se mezclan la realidad y la ficción
Fernando Daniel Carota recibió una pena de cuatro años de prisión. En su teléfono hallaron contactos agendados con nombre de actores, series y películas.
El caso de un bahiense condenado en los últimos días por tener drogas en su poder destinadas a la venta al menudeo presenta características particulares.
Por un lado, el sujeto fue detenido cuando se aprestaba a intercambiar dinero por marihuana en la vía pública.
Por otro, el análisis de su teléfono reveló que algunos de los contactos estaban agendados con nombres de actores, personajes, series y películas.
En el marco de un juicio abreviado, Fernando Daniel Carota (35) fue sentenciado a la pena de 4 años de prisión.
El juez del Tribunal en lo Criminal Nº 3, Eduardo d'Empaire, lo halló culpable del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
Previamente, el fiscal Mauricio Del Cero y la defensora particular Micaela Romero, con la aceptación del procesado, acordaron la calificación legal y la sanción.
La causa se inició el 17 de julio del año pasado, poco antes de las 2, en la zona de Charlone al 400, cuando efectivos de la comisaría Primera, mientras recorrían la zona de manera preventiva, observaron a dos personas que, al advertir la presencia del móvil de la fuerza, arrojaron un paquete y se escondieron detrás de unos arbustos.
Los policías interceptaron a los individuos y en poder de Carota incautaron un envoltorio con cogollo de marihuana, dos con “una sustancia en polvo”, dos pipas caseras y un celular, entre otras cosas.
En tanto, en el interior del objeto que había descartado hallaron 16,6 gramos de marihuana.
El comprador
El hombre que fue hallado junto al detenido declaró y admitió que llegó hasta allí para comprarle estupefacientes.
Explicó que inicialmente se comunicaron mediante la aplicación Telegram y que Carota le dijo que la droga que le había encargado tenía un costo de “10K” y dos mil adicionales “en concepto de envío”.
Detalló que posteriormente siguieron charlando por WhatsApp y que acordaron encontrarse en Charlone y Viamonte.
Agregó que el acusado le manifestó que se movilizaba en una bicicleta de tipo playera.
Señaló que el sujeto se puso nervioso cuando apareció la Policía y se intentaron ocultar detrás de unos arbustos.
También describió que se descartó del elemento que posteriormente fue secuestrado por los uniformados.
Agenda famosa
Un detalle que no pasó inadvertido fue que varios de los contactos que se hallaron en el teléfono del imputado aparecían agendados con nombres que hacen referencia a actores, películas o series, entre otras cosas.
En uno de los mensajes descubiertos, un sujeto, identificado como “Jason Stathan”, como el famoso actor británico de cine de acción, le pregunta a Carota, según presumen los investigadores, si tenía estupefacientes.
En otro diálogo, el acusado le indica a “Hancok”, en alusión al personaje de la película protagonizada por Will Smith, “10K el g”.
Otro sujeto aparece en la lista de contactos como “Klk 222” y le dice “te hago 1g”.
El usuario hace referencia a una expresión de origen caribeño que significa “que lo que” y que en nuestro país popularizó el cantante L-Gante.
En otro chat le señala a Black Mirror, similar al título de la serie británica de ciencia ficción, “8k el g si t sirve”.
Finalmente, también mantiene un diálogo sobre una presunta transacción de drogas con el “Señor Thompson”, como se denomina a Homero en un famoso capítulo de Los Simpson.
Silencio y pruebas
Al momento de ser indagado, el procesado hizo uso de su derecho y se negó a declarar ante el fiscal Mauricio Del Cero.
De todas maneras, el juez Eduardo d'Empaire consideró probada la responsabilidad de Carota en los hechos que le imputaron.
Sostuvo que se acreditó la tenencia del estupefaciente y también que, inequívocamente, estaba destinada a su comercialización.
“Puede extraerse del contenido de la declaración de la persona que fue encontrada junto al imputado, objetivado por las capturas de pantalla del celular del testigo, y por el relevamiento de las comunicaciones verificadas en el teléfono que se le secuestrara al acusado”, refirió el juez del Tribunal en lo Criminal Nº 3 en el fallo.