Volver a las fuentes
Ha sido una constante en la ciudad el mal funcionamiento de las fuentes de agua, un equipamiento urbano que vale la pena rescatar.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Desde tiempos remotos, el agua ha ocupado un lugar central en las ciudades. Las fuentes públicas resultaban indispensables para abastecer a la población y se distribuían por todos los barrios. Con el tiempo, esas estructuras se transformaron también en elementos artísticos y ornamentales que contribuyeron a embellecer plazas, parques y paseos. La Roma del barroco es un modelo maravilloso de ese uso.
La presencia de las fuentes son apreciadas en el paisaje urbano, capaces de llamar la atención con el movimiento del agua, de humedecer el ambiente mientras que el sonido del agua genera una sensación de serenidad.
Bahía Blanca no ha sido ajena a esta propuesta, aunque no ha sido consistente con su funcionamiento: es habitual que los receptáculos estén sin agua, o con agua en mal estado y con deficiencias constructivas.
El corazón de estas obras es su sistema hidráulico, que dispongan de una adecuada capacidad de bombeo, con bombas eficientes, resistentes al funcionamiento continuo.
El mantenimiento es otro punto clave. El agua está expuesta a la proliferación de algas, bacterias y microorganismos. Por eso es necesario incorporar sistemas de filtrado y un tratamiento que permita mantener su transparencia y salubridad.
Hay que indicar que muchas fuentes dejan de funcionar por actos de vandalismo. Les roban las bombas, los tableros eléctricos, las cañerías. Es otro componente que es necesario siempre considerar.
Las ilustraciones siguientes han sido generadas por inteligencia artificial, con la consigna de poner en valor y potenciar fuentes existentes hoy sin uso o en mal estado.
La posibilidad de verlas con mejoras estéticas y con agua da cuenta del valor agregado que significarían, con el convencimiento de que los espacios públicos impactan de manera directa en el ánimo de la gente, intensifican su uso y hace de los mismos sitios adecuados de encuentro social y esparcimiento.
Los faros de la costa bonaerense. Ubicada en el parque Independencia, esta particular fuente tiene la silueta ed parte de la costa bonaerense y muestra los faros de San Antonio, a la altura de San Clemente del Tuyú, Recalada, en Monte Hermoso, Segunda Barranca, en Patagones, Quequén y Punta Mogotes. Las obras de puesta en valor del paseo consideran su posible restauración.
En pleno centro. Una pena el diseño de esta fuente habilitada en 2011, que muestra deficiencias constructivas y una propuesta de chorros que no termina de tener una estética adecuada. Un lugar estratégico de la plaza Rivadavia que sin dudas merece otro tratamiento. Hoy está en funcionamiento, luego de años de no tener agua.
Rara, como encendida. Ubicara en la plaza Ernesto Parral de Villa Harding Green, la fuente es centenaria. Fue donada por un vecino, no se tiene en claro que representa y en su momento fue publicada en la revista Caras y Caretas. A veces la pintan, pero no tiene el equipamiento para su puesta en marcha.
Modesta. Una fuente simple, baja, que no exige bombas ni movimiento del agua. Es un estanque en el parque Independencia. Este tipo de propuestas se puede ver en varios paseos. No es complejo llenarlas de agua y cuidarlas.
Agua en el parque. El parque ed Mayo cuenta con varias fuentes. La municipalidad ha licitado su recuperación y puesta en valor. Se ubican cerco de los juegos infantiles y en sectores donde se han construido atractivas plazoletas. Exigen un reacondicionamiento completo.
Un camino. Una fuente ignorada, escondida. Fue construida en la década del 50 y ahora con la materialización del llamado Paseo ed los Guardianes se generó un sendero que conduce hacia el lugar. Falta ponerla en marcha.
A ras del suelo. La fuente a ras del suelo del Paseo de las Esculturas. Distinta. Fue inaugurada en 1997 y se convirtió en el corazón del lugar. Es complejo ponerla en marcha. Necesita dos bombas para sus 9 chorros y recomponer una cisterna que está en muy mal estado. Exige un nuevo diseño y pensamiento.
Final
No es una utopía pensar las fuentes ornamentales en funcionamiento. La prueba está en que es habitual en ciudades de otras partes verlas en funcionamiento, con el agua clara. Es parte también de un deseo, de una ciudad que pretende ser atractiva. Los siguientres modelos son reales, de plazas en el país y en el mundo, sin necesidad de IA.