Droga: es bahiense, vive en la Villa 21-24 y lo condenaron en Río Negro
El hombre, nacido en esta ciudad y afincado en el conflictivo asentamiento porteño, había sido detenido en Viedma.
La Villa 21-24, en cercanías del barrio porteño de Barracas, fue la que en 2009, atravesada por el narcotráfico, "obligó" a emigrar al padre "Pepe", referente de la legión de "curas villeros".
En ese conglomerado habitacional ubicado cerca del Riachuelo vive un bahiense que hace algunos días fue condenado por transporte de estupefacientes, pero en Río Negro.
Se trata de Jorge Enrique Cruz, quien hace 53 años nació en nuestra ciudad, pero actualmente vive en Santo Domingo y Zabaleta, barrio Loma Alegre, Manzana 1, Villa 21-24.
Cruz, con antecedentes, recibió 4 años de prisión efectiva, mientras que un paraguayo coprocesado, Abundio Bogarín Sotelo (53), fue sentenciado a 4 años y 3 meses de cárcel, al ser tildado de reincidente.
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El fallo fue dictado por el juez Marcos Javier Aguerrido, del Tribunal Oral Federal de la ciudad rionegrina de General Roca.
Ese organismo intervino porque el delito fue descubierto durante un control policial de rutina en el denominado Puente Viejo de la ciudad de Viedma.
Sucedió el 26 de febrero de 2022, sobre las 8, cuando los uniformados detuvieron la marcha del Renault Scenic, patente DYP 275, en el cual se movilizaban el bahiense y el extranjero.
Mediante el empleo de "Charly", un perro detector, descubrieron que debajo de las alfombras del habitáculo trasladaban un ladrillo de casi 1,1 kilo de clorhidrato de cocaína, dinero y celulares.
Juicio abreviado
A la condena de ambos se llegó mediante juicio abreviado, con intervención del auxiliar de la Fiscalía Federal, Diego Martín Paolini, y la defensora pública, Gabriela Labat, imputándoseles el delito de transporte de estupefacientes en calidad de coautores, según lo normado por el artículo 5, inciso C, de la Ley 23.737.
Bogarín Sotelo fue considerado reincidente porque registraba una condena previa, del 27 de noviembre de 2018, dictada por el Tribunal Oral Federal Nº 4 de CABA, a 3 años y medio de prisión, también por comercialización de drogas y tenencia de arma de fuego.
El bahiense Cruz, en tanto, también cuenta con una sentencia condenatoria previa, pero que se dictó el 9 de marzo de 2022 (del Tribunal Oral Federal de Mar del Plata), es decir que fue después del operativo que determinó su última captura, con lo cual técnicamente no fue declarado reincidente.
Por qué les dieron domiciliaria
Pedido. El juez aceptó el pedido para otorgarle la prisión domiciliaria a ambos, fundado en la extrema vulnerabilidad familiar y el interés de los niños a cargo.
Sostén. Bogarín Sotelo es sostén de sus hijos mellizos de 16 años, ya que su expareja tiene intenciones de emigrar a España en busca de trabajo, con lo cual enviarlo a la cárcel dejaría a los jóvenes en desamparo.
Nietos. Cruz está a cargo de tres nietos (de 8, 11 y 14 años) cuya madre vive en Paraguay. Los dos niños mayores padecen complejidades de salud (cardiopatías y respiratorias) y él mismo tiene apnea, hipertensión y diabetes. "Es el único miembro de la familia con capacidad de asistir a los niños al colegio y a los centros asistenciales", sostuvo la defensa.
Daño. "La concesión de la domiciliaria se sustenta en que el encarcelamiento no solo frustraría los objetivos de resocialización sino que causaría un daño desproporcionado a terceros inocentes (niños y adolescentes), provocando el colapso económico y emocional de sus núcleos familiares", afirmó el juez al otorgar el beneficio.