Después de 14 años, Sergio Testa dejó de ser árbitro de AFA: "Volví a la Liga del Sur, estoy feliz”
El referí bahiense, que en 7 días soplará las 46 velitas, llegó a dirigir 17 encuentros en la Primera Nacional. Es un agradecido de la vida y de lo que le dio esta bendita profesión. Una historia que va a terminar donde todo empezó.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
Volvió a pitar un partido de la Liga del Sur después de casi 7 años y recuperó ese noble torbellino de sentimientos por el arbitraje y por el fútbol que hacía mucho no sentía.
“En el momento previo a salir a la cancha estaba ansioso, me sentía un pibe con chiche nuevo, necesitaba contagiarme de esa adrenalina mágica que te hace disfrutar y gozar; en pocas palabras me volví a reencontrar con lo lindo del fútbol”, expresó el árbitro bahiense Sergio Ariel Testa, unos días después de regresar al torneo local en cancha de Sporting, en el triunfo rojinegro 3-0 sobre Bella Vista por la fecha 4 del Apertura de la A.
“Retomé con fuerzas esas ganas por dirigir que en este último tiempo había perdido, mi cabeza volvió a entender porqué yo había elegido esta profesión”, agregó el referí de ABA que el 24 de este cumplirá 46 años.
--¿Por qué hacés tanto hincapié en lo emocional?
--Mirá, en 2024 decidí interrumpir mi relación con AFA (era árbitro rentado y en relación de dependencia) porque no estaba notando lo que te mencioné antes, no me sentía lleno ni realizado al momento de pitar o de ir a cumplir funciones como cuarto árbitro. Como en el último tiempo ya no dirigía, no me sentía parte. Fue triste tener que asumir semejante determinación, no la pasé bien, pero fue un sueño todo lo que viví y siempre va a ser un orgullo haber sido parte de la casa madre del fútbol local.
“Hubo señales que me demostraron que era el momento de dar un paso al costado. Cada día que pasaba me convencía de que la decisión iba a ser acertada, solo la tenía que tomar; sentía que ese lugar que ocupaba ya no era mío y eso me empujó a ir a pedir una audiencia en AFA”, contó quien este sábado controlará Libertad-Villa Mitre.
Sergio escaló de Escuelita a Reserva en Olimpo y en 2002 pasó a Tiro, el mismo año donde decidió abandonar el fútbol porque, entre algunas de las razones que picaban alto en su escala de valores, se encontraba la de realizar el curso de árbitro en la Asociación Bahiense bajo la tutela del hoy instructor nacional Alberto Rubén Martínez.
“Arranqué la carrera y me enamoré, en 2008 me recibí de árbitro nacional junto a mis hermanos de la vida, Facundo Tello y Bruno Bocca (foto de 2010), y los tres entramos a AFA el mismo año”, declaró el vendedor de maquinaria industrial en Movimaq SRL, casado con la doctora Ariane Alvarez y ambos padres de Gael, Angelina y Giulia.
“Tal vez el motivo más relevante que me llevó a dejar fue no ver crecer a mis hijos, o verlos crecer de lejos, porque últimamente estaba viajando a la largo y a lo ancho del país como cuarto árbitro. Capaz que a otro no le pasa, pero a mi me afectó, sobretodo por los valores que me inculcaron mis padres y por la forma en que me criaron. Podés dejar lo que quieras de lado, pero a tu familia no, porque es la que estuvo al inicio del camino y la que va a estar hasta el final”, ratificó quien, por insistencia de “Patán” Gigliotti, se sumó al Senior de Tiro Federal.
“Repito, me costó un montón irme de AFA, fueron muchos años de dirigir y de dejar todo, de confirmar sin preguntar ni pedir nada, de viajar sabiendo que no iba a salir en muchas fotos familiares, pero bueno... Fue un proceso de mucho análisis, que hablé con amigos, colegas y gente que me quiere, y como ellos sabían por lo que estaba pasando, me apoyaron en la decisión. Hoy lo puedo dar a conocer sin lamentos ni resquemores”, calificó el ex defensor de CEFA en la Liga Comercial.
“Un día me decidí, llamé al Colegio de Arbitros, fui a la sede de AFA en calle Viamonte (Capital Federal) y firmé un acuerdo de desvinculación frente a una junta de abogados. Fueron 14 años, parece increíble pero es real”.
--¿Por qué no llegaste a pitar un partido de Primera división de la Liga Profesional?
--Porque Facu (Tello) no me dejó...(risas). Creo que, al momento de que me tenían en cuenta para dar el salto, cometí errores puntuales en partidos importantes de la Primera Nacional. Eran épocas donde el que erraba no tenía revancha, pasaba el que seguía, el que más aguante tenía para absorber la presión.
“En la temporada 2016-2017 tuve mi mejor racha, me encontraba en el punto justo, dirigía seguido y era bien visto por Horacio Elizondo, en ese entonces coordinador general del arbitraje. Hablaba mucho con él, me alentaba a mejorar y a seguir, pero cometí errores normales del arbitraje que hoy en día se solucionan con VAR. No hubo contemplaciones y quedé relegado. Como se dice habitualmente, perdí el tren, y después fue remar desde atrás con todas las situaciones y complicaciones que vinieron”.
--¿Por ejemplo?
--Que me designen siempre para cuarto árbitro y no volver a pitar partidos de Primera Nacional. Hice lo que pude, lo que estaba a mi alcance. Facu siempre me dio una mano, pero él se tenía que enfocar en su carrera. Con Tello hicimos el camino juntos, pero en un momento las rutas se dividieron: él llegó a lo que es hoy, el Messi del arbitraje, y yo no superé el último filtro antes de arribar a la elite.
“Ahí empecé a perder las ganas, iba viendo que armaban las ternas o cuaternas y nunca me elegían para juez principal. Tampoco, en ese momento, tuve a alguien que salte por mi, no para que me designen al fin de semana siguiente, sino para que me consideren y me tengan en cuenta”.
--¿Te referís a un padrino arbitral?
--Llamálo como quieras, pero pasó el tiempo y, obviamente, la carrera fue en desmedro de mis intenciones. Salís de cuarto para un lado, para el otro, pero te vas dando cuenta de que ya no sos parte. Pedí pitar porque me sentía en condiciones físicas y mentales, pero no hubo caso. Ya no hubo chances y mi silbato pasó directamente al olvido.
--¿Está sucio el arbitraje?
--Todos analizan situaciones y opinan porque opinar es casi una obligación, pero desde adentro es imposible asegurar que el arbitraje está sucio. Desde afuera puedo ver lo mismo que los demás, pero para contestar una pregunta como esta hay que tener pruebas, y yo no las tengo.
--Alguna vez te ofrecieron dinero para favorecer a un equipo?
--No.
El deseo: un último partido
“Con AFA no fue el final que hubiese querido, soñaba con llegar a los 48 años (edad limite de los árbitros rentados por dicha Asociación), tener un partido a modo de despedida e irme agradecido con todos los que hicieron algo por mi crecimiento arbitral. No le guardo rencor a nadie, fue una experiencia inolvidable, me realicé como persona y profesional y pude reforzar los valores que me inculcaron mis viejos”, declaró antes de emocionarse.
--Papá Oscar, ¿que te hubiese aconsejado?
--Que deje, al igual que mi mamá (Griselda), la que me vio sufrir en los últimos años. Ella, por dentro, sentía un ardor que no merecía, se preocupaba por mi situación, me veía mal, y yo tenía necesitaba aliviarle ese dolor. Por eso, cuando rescindí, fue a la primera que llame. Lloramos juntos.
“¿Mi familia?, mi señora y mis hijos felices, aliviados; siento un orgullo interno inmenso después de haber tomado la decisión. Eso me permitió enfocarme con mayor atención a mis otras cuestiones de vida, me refiero a lo familiar, personal y laboral. Era necesario cerrar la etapa; costó, pero ya está”.
--En 2026 volviste al punto de partida, a la Liga del Sur, ¿qué fue lo que te motivó?
--Jugando en el Senior, pensaba: “No estaría mal regresar”, y mientras estaba en cancha le marcaba errores al árbitro de turno, lo jodía, pero por dentro las ganas me daban coraje para evaluar un posible retorno. En la final de la categoría, entre Bella Vista y Tiro, que no me tocó jugar, le dije a Gustavo (Altuna, juez de ese encuentro) “¿no te duele nada?, si me necesitas entro ehhh”.
--¿Y qué te contestó?
--Si te animás vení. Me gastó, me gritaba de adentro hacia afuera, pero cuando hablamos seriamente, después del partido, me confío: “Podrías empezar otra vez, estaría bueno”. Lo pensé y le mandé un mensaje a mi yo interior: ¿Por qué no? Regresar solo dependía de mi, iba a ser el comienzo del fin, poder disfrutar del cierre de una etapa maravillosa. Era volver al arbitraje comprendido, porque evidentemente yo estaba en otro mundo arbitral.
“Después de Altuna fue el turno de encarar al `Flaco´ Martínez, quien se sorprendió antes de abrazarme y decirme: `Feliz que vuelvas a donde todo empezó´. En ABA me abrieron los brazos y las puertas y me metí de lleno, como en un principio: dirijo en la Liga, en la zona y fútbol amateur”.
--¡Qué alegría!
--Volví a lustrar los botines, a ser quien quiero ser; a vivir la sensación de cambiarme en el auto antes de la salir a controlar un partido de la Liga Comercial. Fabuloso.
--Emocional, arbitral y físicamente, ¿cómo estás?
--Cien puntos. Si me falta algo, lo absorbe el entusiasmo. En Sporting-Bella Vista corría y me reía solo, saltaba, hablaba con los jugadores a cara rato, estaba feliz. Fue retomar la esencia, estar preparado para equivocarme, sentirme súper preparado para que todo salga bien.
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--¿Qué copiaste de Facu?
--Incorporé sus consejos y admiro su constancia de mantenerse a un altísimo nivel, pero nunca quise ser como él y los dos sabemos que hubiese sido un error. Disfruté de lo que fue logrando y valoro lo que es como ser humano y la carrera que hizo como árbitro. Es un orgullo ser su amigo y me halaga verlo triunfar. Es hermoso saber que va a ir a su segundo Mundial, ya no sé que decirle, solo felicitarlo y que lo viva a pleno.
“El sabe lo que pienso, que el arbitraje fue una etapa muy importante en mi vida, porque me permitió conocer gente, enfrentar desafíos y fortalecer mi carácter. Soy un agradecido por todo lo que pasé, más sería demasiado...”, concluyó Testa, con un registro de 17 cotejos pitados en la Primera Nacional.