Tras la inundación, el Instituto Lavalle 11 reabrió su servicio de Medicina Nuclear
El área había quedado inhabilitada tras los graves daños sufridos el año pasado. Fue reconstruida desde cero y ya vuelve a atender a pacientes de la ciudad y la región.
Periodista y comunicadora digital. Forma parte del equipo de redacción de La Nueva desde 2022, donde cubre eventos locales, regionales y nacionales, generando contenido para las ediciones impresa y digital.
Esta mañana se realizó la reapertura del servicio de Medicina Nuclear del Instituto Lavalle 11, cuyas instalaciones habían sufrido graves daños durante la inundación del año pasado.
El acto tuvo lugar en las renovadas instalaciones de Chiclana 385 y contó con la presencia de funcionarios del área de salud y representantes municipales.
"El 7 de marzo del año pasado el agua subió mucho. Este lugar se inundó por completo, se perdieron todos los equipos, que además son muy costosos. Fue un momento muy duro: estuvimos ocho meses hundidos financieramente y, aun así, tuvimos que seguir pagando los sueldos", relató uno de los propietarios, Andrés Berardi.
A partir de esa situación, el instituto debió reconstruirse desde cero. "Al día siguiente ya teníamos a todo el personal limpiando", recordó.
"No sabemos hacer otra cosa que salud y diagnóstico por imágenes", sostuvo Berardi.
En ese sentido, explicó el valor de haber recuperado el servicio: "En 67 años la comunidad bahiense y la de la zona entendió que tener equipos de estas características hace que el paciente no tenga que viajar. Hablamos de pacientes que esperan un diagnóstico oncológico, con toda la carga emocional que eso implica".
El doctor Horacio Berardi, también dueño, por su parte, sostuvo que "siempre buscamos ir por más, incorporar nuevas prácticas".
Según contó, el instituto es herencia de sus padres y buscan honrar los orígenes con prestaciones de calidad.
"Este proyecto representa nuestro compromiso continuo con la comunidad: innovación, calidad, servicio", concluyeron.
En la recorrida se pudieron observar las instalaciones reconstruidas y los equipos de última tecnología, únicos en Bahía Blanca y la región. Entre ellos, PET CT y SPECT CT (Cámara Gamma con Tomografía computada).