Universitario creció en la derrota y marca el rumbo en Caballeros: "Empezamos a creer más"
El albirrojo se consagró tricampeón del torneo local, ganando los últimos dos certámenes de manera invicta. El entrenador Leonardo Woodward hizo un análisis del presente del equipo. Y se esperanzó con arrancar la próxima pretemporada en la cancha de agua.
En mayo del año pasado, Universitario perdió ante Puerto Belgrano en la semifinal del Torneo Apertura de Caballeros y se rompió —en cierta forma— la hegemonía Uni-El Nacional en la rama masculina del hockey de nuestra ciudad.
Luego de muchísimo tiempo, la final no la iban a disputar los dos equipos que lideraron la disciplina en los últimos largos años en Bahía y la región. Posteriormente a aquella derrota, el albirrojo volvió a marcar el rumbo del hockey local, ganando el Clausura 2024, la Copa ABH 2024 y los dos torneos de este año, estos últimos invicto, consiguiendo así la Copa ABH 2025.
La última vuelta olímpica, que marca el tricampeonato, la dio hace apenas unos días, tras vencer a El Nacional por 2 a 1 en la final de los playoffs.
Pero todas estas buenas, se empezaron a gestar tiempo atrás, después de una mala.
"Generalmente las derrotas te acercan a crecer, a partir de esa esencia vos construís. En lo personal, creo que las derrotas son el mejor escalón para el crecimiento. Hasta acá llegamos de esta manera, que podemos hacer a partir de ahora. Y no quiero decir que todo lo construido está mal, hay que sacar dos o tres ladrillos que quedaron desparejos y seguir construyendo", admitió el entrenador del tricampeón, Leonardo Woodward.
—¿Crees que algo cambió en el equipo después de ese traspié?
—La confianza, creo que empezamos a creer más. Había veces que pensábamos que el partido se gana con una jugada específica o con nombres y, la verdad, los partidos los ganan los equipos. Y cuando vos empezás a jugar en equipo buscás una comunión, vas a encontrar muchas más soluciones para días difíciles y también es distinto cómo vivís la situación de estrés. Me acuerdo que el día de Puerto generamos muchos córners cortos y estuvieron muy bien el arquero y la defensa de Puerto, pero se notaba que no teníamos confianza en esa ejecución. Como que estábamos sufriendo de que no entraba la pelota. Y el otro día en una situación similar contra Nacio, cuando erramos algunas situaciones y cuando perdimos al arquero, los chicos estaban tranquilos de que todos iba a seguir por los mismos carriles. ¡Igual nos podrían haber embocado eh! Pero el lenguaje corporal de los pibes, que se sigan pasando la pelota, tirando, intentando atacar... no se escondieron.
—Fue entonces cómo un clic aquello de Puerto...
—Sí, yo creo que los equipos tienen adaptación y creo que eso te lo da también el no faltar, entrenar, ir a físico, que sean compinches afuera de la cancha. Eso te da la confianza en esos momentos.
—¿Tuvieron una especie de charla después eso? Porque a nivel local ganaron todo lo que jugaron...
—No. Me acuerdo que justo habíamos ganado ese año en Mar del Plata (NdR: Uni fue campeón del CRC A y ascendió al Súper 8) y les había dicho que, para mí, jugando así nos iba a costar ganar finales. Y el día que perdimos con Puerto dije lo mismo, que teníamos que corregirlo porque sino íbamos a sufrir mucho los partidos importantes. Creo que ahí lo entendimos y empezamos a intentar como cambiar nuestras formas.
—¿Qué veías que te llevó a decir eso?
—Para mí, la pelota tiene que pasar por todos, hay que dársela al que está sólo. Es así. Y, después, respetando los movimientos, no acelerando el ataque, vas a generar los espacios. Después, esto también es entender las virtudes. Hay gente que va a tener la virtud defensiva y la va a parar y la va a pasar, hay gente que tiene derecho de jugar 1 contra 1, hay gente que no tendría que intentar jugar 1 contra 1. En definitiva, ir buscando de qué lugar se puede potenciar el equipo. No todos podemos ser habilidosos con la pelota. Fuimos entendiendo eso.
*Volver a ser
Tras ganar el Clausura el año pasado, en esta temporada Universitario arrasó con los dos torneos locales, ganando los dos certámenes de manera invicta: el Apertura con 6 triunfos en fila, ¡con 58 goles a favor y sólo uno en contra! Y el Clausura, con 12 éxitos, 76 tantos a favor y sólo 6 en su propio arco.
En el medio, además, terminó séptimo en la Súperliga, sin poder mantener su lugar en la elite nacional.
"Creo que fue un gran año en Caballeros, si bien empezamos con el descenso en Mendoza, en el Súper 8, disfrutamos de un gran torneo. Después creo que acá en Bahía fuimos creciendo todo el año, pero más que nada el crecimiento fue en que fue muy alto la responsabilidad de entrenamiento, en días feos, de lluvia, hubo siempre mucho presentismo. Eso ayuda un montón, eso creo que para mí fue la diferencia y el hecho de que el palo y la parte física fue una misma cosa, y creo que eso ayuda mucho para la dinámica del hockey de Caballeros", reconoció Leo.
—¿Fue algo charlado o se fue dando esto del compromiso y demás?
—Siempre fuimos hablando el hecho de ser fieles en los meses más duros de frío y la verdad siempre se mantuvo. Creo que eso ayuda mucho a esa formación de grupo que tienen y tener siempre acuerdos en algunos temas creo que también ayuda a que el grupo sea más fuerte.
—¿Dónde siguen encontrando esa motivación, sobre todo en esos momentos duros de entrenamiento?
—La única herramienta que tenemos para seguir creciendo es entrenar. Y desde ese lado siempre decimos que nosotros estamos intentando hacer algo para seguir creciendo un poquito más para cuando nos toque ir a jugar contra clubes de afuera. Si bien en el torneo de Bahía creo que Puerto, Nacio y Uni están un poquito más parejos y después hay otro escaloncito, eso también está re bueno porque antes decíamos Uni y Nacio y ahora se sumó Puerto. Eso nos ayuda a crecer a todos y creo que también es el camino que va a ayudar a crecer a Pacífico, Palihue... Creo que así crecemos todos.
Para cerrar este gran año, Uni lo coronó ganando la final de los playoffs ante El Nacional por 2 a 1, con goles de Ezequiel Muñoz y Nicolás Kuhn en el inicio del juego disputado en La Carrindanga. Para el Celeste descontó Hernán Molina.
"En cinco minutos íbamos ganando 2 a 0 y creo que después Nacio empezó a buscar, a generar y no le entraba. Nosotros también erramos, es una realidad y en comparación a los partidos que veníamos teniendo creo que fue el más flojo nuestro también por lo que propuso El Nacional. El momento más complejo fue cuando nos echaron al arquero cinco minutos, pero todos los chicos tuvieron mucha personalidad para seguir jugando en ese momento de tanto estrés", analizó Leo.
—Si bien ahora se sumó Puerto a la conversación en cierto modo, ¿cuánto se necesitan con El Nacional, por así decirlo?
—Un montón. También está muy bien que vayan creciendo los equipos y sean partidos tan parejos. Primero, porque lo necesitamos para crecer como clubes. Y, segundo, porque, esto es mi mirada personal, también creo que Alexis (Guastalli, DT del Seleccionado Mayor de Caballeros de la ABH) debe haber hecho grandes cosas en el Seleccionado porque se los ve con otra convivencia entre ellos en los partidos de alto estrés y eso le hace bien al hockey de Bahía.
—¿Ya no hay tanta pica, por así decirlo?
—Yo creo que siempre se juega, se lucha, pero con respeto. No se pasa esa línea y creo que eso le hace bien a los partidos y a los Seleccionados. Yo creo que eso es algo que se intenta trabajar en los clubes, pero para mí los chicos lo deben estar trabajando también en la Selección.
—¿En qué momento creés que se encuentra el plantel o el equipo?
—Tuvimos la suerte que en estos últimos años crecimos en número de jugadores y mucho en la parte física, gracias a Tomi Lloret, mucho, mucho. Y capaz en esto de hockey, que a veces empezás un poquito de más grande, el estar bien físicamente te da dinámica y que no desentones. Creo que en eso tenemos un equipo que todavía tiene recorrido.
"Empiezo la pretemporada en agua"
De un tiempo a esta parte, el hockey del Club Universitario se encuentra atravesado por el desarrollo de un gran sueño: la concreción de la cancha de agua —la primera de la ciudad—, que se encuentra en la etapa final.
"Viene muy bien gracias a Dios. Se está terminando la base y, según entendí, después de la base, a fines de diciembre o principio de enero, iría la colocación de la alfombra y el perímetro. También está lo del riego, pero primero tienen que terminar la base y poner el perímetro", contó Woodward, quien también es el coordinar en el club.
Con los trabajos ya en la parte de desarrollo final, los avances son cada vez más notorios, así cómo también el optimismo de poder estrenarla cuanto antes.
"La verdad que este mes fue donde se empezaron a ver grandes cambios, tenemos la ilusión de tener la cancha. Creo que todavía hay un montón de gente, y es entendible, que no toma dimensión de lo que significa. Si te ponés a fijar cuántos clubes tiene cancha de agua, sacando los de Buenos Aires, hay algunos perdidos; no es normal el esfuerzo que está haciendo un club. Porque, por lo que tengo entendido, no hay política de por medio, es el sueño de un club. Me parece un montón", remarcó el DT.
"Empiezo la pretemporada en agua —agregó Leo—. Me la juego. Sí, sí, yo creo que va a estar. Hay que hacer un montón de cosas, pero están trabajando un montón", cerró.