Bahía Blanca | Miércoles, 10 de agosto

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Altas velocidades, mucho tránsito y riesgo de accidentes: cómo es "una de las esquinas más peligrosas de Bahía"

Se trata de Alfonsín y Tres Sargentos, donde pronto se colocará un semáforo que causó polémica. Los transeúntes deben cruzar por tramos. Algunos camiones pasan a unos 100 kilómetros por hora. En lo que va de 2022 se registraron dos accidentes vehiculares.

Fotos: Pablo Presti-La Nueva.

   Colas de más de cinco vehículos esperando cruzar; autos y camiones que pasan a más de 100 kilómetros por hora; peatones y ciclistas esperando al borde de la ruta; motos de distintas cilindradas que atraviesan la calzada sin medir los riesgos; asfalto que no está en las condiciones ideales y una incógnita que todavía flota en el aire: ¿puede un semáforo mejorar el tránsito en la autovía Alfonsín, en su intersección con Tres Sargentos?

   La aprobación del proyecto por parte del Concejo Deliberante, días atrás, ya había encendido la polémica: en un sector que corresponde a Vialidad Provincial, el municipio de Bahía Blanca avanzaba con una obra que ejecutaría con fondos propios. El argumento que llega desde Alsina 65 y de boca del propio intendente Héctor Gay es contundente: “se trata de una de las esquinas más peligrosas de Bahía”.

   En números, la estadística no parece tan importante. Según el registro municipal, este año hubo dos choques en esa intersección, el 17 de enero y el 13 de marzo; en ambos casos, hubo que derivar gente a los hospitales locales. Pero solo falta pasar por el lugar en hora pico para pensar que es casi un milagro que no haya más incidentes en ese sector. “Al mediodía, a las 8 de la mañana o en determinados horarios, es imposible pasar”, aseguran los transeúntes.

   A saber, a unos mil metros a cada lado del cruce, por la autovía, existen dos rotondas, una en Avenida Cabrera y otra en 14 de Julio; incluso, a unos 600 metros de este cruce funciona un radar de velocidad, que multa a quienes circulan a más de 60 kilómetros por hora. Se entendería, entonces, que las velocidades que se desarrollan en esos 2 kilómetros no deberían ser tan altas, pero terminan siéndolo.

   La gente que camina por ahí entiende que es un sitio peligroso y que hay que hacer algo para evitar que algo grave ocurra, ya sea con un semáforo o con otra cosa; algunos plantean sus dudas sobre si no sería necesaria una rotonda. “Esto va a terminar siendo pan para hoy y hambre para mañana”, advierte un hombre que pasea diariamente a su perro por el lugar.

   Hora pico. Una mujer se detiene en el borde de la autovía. Los autos pasan y pasan; cuando no es un vehículo por Alfonsín es otro que dobla desde Tres Sargentos. Después de unos instantes logra cruzar por un lugar donde debería haber una senda peatonal y llega hasta el boulevard. Allí, deberá esperar otro rato para llegar a otro extremo.

   “Tiene que haber un semáforo. Es muy complicado ir de un lado al otro”, advierte. Todos, absolutamente todos los peatones terminan pasando de un sector al otro por tramos, esperando que el tránsito se lo permita.

   Con los vehículos pasa algo parecido. Algunos se detienen en las dársenas para girar hacia la izquierda, cruzando de carril y deben aguardar un buen rato para hacerlo; el volumen de tránsito se lo impide. Otros tratan de anticipar a quienes llegan desde los laterales, asomando la trompa del auto; no todos pueden pasar y algunos terminan retrocediendo. Varios aceleran para pasar antes de los que vienen ya a velocidad lanzada; muchos lo hacen con muy escaso margen.

   “Un semáforo serviría, pero ¿cómo se frena a los camiones? Además, ¿están preparadas estas losas para el tránsito detenido o solo están calculadas para vehículos que pasan?”, cuestiona otro transeúnte.

   Por ello, por el momento la instalación de un semáforo parecería ser la única solución posible. Desde el Concejo Deliberante se entendió así y se aprobó su instalación por mayoría; el proyecto no fue acompañado por el FdT, que entendía que era necesario que Vialidad Provincial se expidiese al respecto, por tratarse de un sector perteneciente a su ámbito de acción.

   La iniciativa implicará una inversión de 5.158.200 pesos y un plazo de ejecución de tres meses, por lo que se cree que a fin de año -sí o sí- ya debería estar en funcionamiento.

   Al respecto, el concejal oficialista Adrián Jouglard recordó que la Provincia había licitado la obra en 2019, pero que nunca se había concretado”.

   “El Municipio decidió encararla con recursos propios, porque es una intersección de calles que tiene muchísimo tránsito y muchísimo riesgo. Hay algunas evaluaciones que consideran que hubiera sido mejor una rotonda, pero hacerla va a llevar mucho tiempo”, advirtió.

   Por ello, explicó, mientras se consideran los pasos a seguir, la colocación de un semáforo pondrá orden en el sector.