El Noroeste ya no queda tan lejos como antes
A cuatro años de la apertura de calle Blandengues y a ocho de que comenzó la primera etapa de demolición del paredón de calle Malvinas, los vecinos del sector celebran el progreso y siguen proponiendo mejoras para nunca más ser olvidados.
Por Federico Moreno / fmoreno@lanueva.com
Tan antiguo como el ferrocarril, y tan largo que si hubiera estado ubicado en la avenida Alem, habría ocupado desde la arcada del parque de Mayo hasta calle Florida, era el paredón de calle Malvinas.
Los vecinos de dicha arteria “para allá”, esa expresión que históricamente hacía alusión al barrio Noroeste, pionero de la historia bahiense y aglomerador de barrios menores como La Piedad, Mariano Moreno o Pampa Central, supieron durante décadas lo que era vivir aislados, no solo visual, sino también geográficamente. Solo a los extremos de 800 metros de muro, las calles Rondeau y Juan Molina los conectaban con el centro de la ciudad.
Hoy, esos días –-décadas-- quedaron atrás. La demolición del paredón, que constó de cuatro etapas, entre 2011 y 2014, y la apertura de calle Blandengues entre Sixto Laspiur y Malvinas, cambiaron la realidad de decenas de miles de vecinos que habitan el sector sur de Bahía Blanca.
Pese a ello, y si bien el amplio y pintoresco espacio verde que allí se ha conformado no se puede ni comparar con lo que había antes en ese lugar, la necesidad de seguir recuperando derechos postergados existe y los vecinos se encargan de hacerlo saber.
“Mucho más seguro”
Verónica, vecina de Blandengues al 1.900, se acerca hasta la pista de salud de Blandengues y Malvinas por la tarde para hacer ejercicio.
“Lo que más me benefició fue la apertura de Blandengues, además este parque está bueno, podés venir con los chicos, es mucho más seguro que antes. Estaría bueno que se cuidara un poco más la parte de infraestructura”, analizó.
Ana, una señora jubilada que vive a metros de donde estaba el paredón, aseguró estar “muy contenta” y tener “muchísima claridad” en referencia al paisaje que se formó los últimos años.
“Eso sí, cuando está la Policía yo vivo más tranquila, el otro día lloré cuando vi que se llevaban el destacamento móvil después de tanto tiempo”, lamentó la mujer, en referencia al contenedor que estaba en Malvinas al 500 hasta hace pocas semanas.
Baños públicos
María es una de las vecinas que aportan su granito de arena para mantener al parque Noroeste en las mejores condiciones posibles. Con sus pequeños nietos se encarga de limpiar una zanja que los propios vecinos hicieron para que se rieguen los árboles más jóvenes, así como los lunes también junta la basura tras las nutridas concurrencias de los fines de semana al sector.
“Cuando vemos que no viene el recolector de basura juntamos nosotros. Ponemos las bolsas de nuestro bolsillo, un vecino de calle Malvinas nos deja ponerlas en su vereda hasta que pase el camión”, comentó.
Sobre lo que le falta al paseo verde, la mujer señaló que “se podría hacer algún baño público y que venga más seguido gente de la Municipalidad a retirar la basura. Ah! Y que pongan algún vigilante o que vuelva la Policía, que hasta hace poco estaba, porque en pocos días ya aparecieron los vándalos, que prendieron fuego y rompieron unas mesas”, añadió.
Infraestructura de parque
Pablo Cardinali vive hace 22 años en calle Malvinas y en 2009 fue uno de los vecinos que más lucharon por el derribo del paredón y la apertura de calle Blandengues.
“Tengo cada reclamo y cada logro documentados”, afirma.
Hoy, si bien celebra el progreso, no solo para su cuadra y su calle, sino para “las 400 manzanas que componen el gran Noroeste y hasta hace poco solo tenían 4 plazas”, insiste en recuperar el tiempo perdido y sostiene que “falta infraestructura de parque, como fogones, bancos, más luminarias y algunas cuestiones de seguridad como terminar de derribar el paredón en su totalidad, ya que desde Holdich hasta Juan Molina todavía está en pie”.
En simultáneo con el retiro del destacamento policial móvil, la Municipalidad inauguró a mediados de octubre dos luminarias nuevas en el 500 de Malvinas.
“No es quejarnos de todo, porque es evidente que estamos mejor que hace 10 años, pero sí hacer saber que queda mucho por seguir haciendo. De Blandengues para Rondeau, por ejemplo, es una boca de lobo. De la arcada que quedó del paredón a la altura de Holdich el otro día se robaron unas vigas y puede ocurrir un accidente en cualquier momento”, advirtió Cardinali.
“Agrupaciones de vecinos y también algunas políticas son las que hacen mucho por embellecer el parque. Parquizaron, hicieron una zanja para que del laguito que se forma de un surgente el agua llegue a muchos árboles plantados hace poco. El tema es que esa zanja ahora que se viene el verano es un foco de mosquitos impresionante, le pedimos a la comuna que cuando fumiguen lo hagan ahí adentro, no en la calle porque no tiene sentido”.
“Este parque tiene una movida de gente muy importante y cultural también, la otra vez cuando tocó Matías Carrica vinieron miles de personas, es tranquilamente nuestro parque Boronat. Si otros sectores de la ciudad tienen el parque de Mayo, el Independencia y otros paseos verdes, Noroeste merece tener el suyo y tenerlo de la mejor manera”, cerró el vecino.