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Agroactiva 2026: cuando las alianzas vienen marchando (y marcan la diferencia)

La sinergia tecnológica fue una de las novedades de la muestra, donde se ratificó la transformación que atraviesa el sector agropecuario en general (y el cultivo de precisión en particular).

Los drones tienen cada vez más incidencia en el sector y complementan el know how de las empresas nacionales. / Fotos: Pool de Periodistas

En el marco de otra edición de Agroactiva desarrollada la última semana en la localidad santafesina de Armstrong, la colaboración estratégica entre empresas locales y gigantes tecnológicos globales se ha posicionado como un motor fundamental para la evolución de la eficiencia agrícola.

Luego de cuatro días de actividades —múltiples, varias y variadas— relacionadas a todas las cadenas del sector económico más dinámico de la Argentina, cerca de 280.000 personas conocieron más de 1.100 empresas y, además de estar cerca de las innovaciones, en la exposición se apreció una alta demanda de créditos de entidades bancarias y, por ende, un relevante volumen de negocios.

Así entonces, por ejemplo, Agrometal concretó una alianza estratégica con XAG Atlas para incursionar en el mercado de drones y ser parte de la evolución tecnológica de la maquinaria agrícola.

“Es algo novedoso para nosotros, ya que por primera vez presentamos un producto que no fabricamos. Es por medio de una alianza para ser importadores exclusivos de drones agrícolas, un sector que ha crecido enormemente en los últimos años”, dijo Rosana Negrini, presidenta de la firma.

“Decidimos dar este paso porque vimos una oportunidad para brindar la eficiencia que el campo necesita, que se respalda en nuestra red de distribución, capacitación técnica y stock de repuestos. Es el comienzo de un nuevo camino para estar a la vanguardia del mundo”, agregó Negrini, quien estuvo en la presentación junto al CEO de la firma, Adolfo Felippa y el gerente comercial de XAG Atlas, Matías Oitana.

Rosana Negrini.

También dijo que la historia de calidad y asistencia hace que muchas empresas busquen una red de distribución consolidada. “Los drones representan hacia dónde va el mundo y complementan perfectamente la oferta”, sostuvo.

“Como decimos siempre: nuestra empresa siembra y estos equipos llegan para cuidar lo que sembramos. Además de pulverizar, sirven para fertilizar y pueden llegar a lugares donde las máquinas tradicionales o los aviones no acceden, como zonas arbustivas o pequeñas islas de tierra”, añadió.

Asimismo, Negrini comentó acerca de los vertiginosos cambios que se están produciendo en la industria metalmecánica: “La tendencia es claramente hacia la electrónica, la automatización y la tecnología. Hace 20 años contábamos con un solo ingeniero; hoy tenemos casi más ingenieros, entre electrónicos y mecánicos, que operarios en el resto de las áreas”.

“Ya no es posible trabajar sin ellos. De hecho, junto con la Universidad Nacional de Villa María y la UTN dictamos una tecnicatura en mecatrónica para nuestros operarios, porque las máquinas hoy requieren una capacitación constante en mecánica y electrónica”, amplió.

“También se ha producido un impacto generacional a partir de la incorporación de tecnología.

“¿Cómo influye en el productor joven? Es algo fundamental. Muchos padres nos comentan que les cuesta atraer a sus hijos al campo. Es que los jóvenes ya no quieren estar todo el día arriba de una máquina pero, ahora, manejar un dron les resulta sumamente atractivo. Es una forma de que se interesen por la actividad agropecuaria y permanezcan en el campo”, describió.

Negrini comentó, en otro tramo del diálogo, que la firma está exportando sembradoras a destinos poco tradicionales. “Estamos enviando maquinaria agrícola a países como Bulgaria y Serbia. El cambio climático ha hecho que en esa zona haya menos nieve y lluvias, lo que resulta en tierras más secas y productivas”, contó.

Adolfo Felippa y Matías Oitana.

“Pero no solo exportamos la máquina, sino el sistema de siembra directa (SD), del cual somos pioneros. Les enseñamos a los productores cómo trabajar con rastrojo para conservar la humedad y fertilidad, algo que para ellos es nuevo. Es un proceso semejante al que vivimos en la Argentina en los años 80”, añadió.

“¿El momento actual de la agroindustria en el país? Nos estamos preparando para competir con el mundo. Si bien antes era principalmente entre empresas argentinas, hoy el mercado se abre y eso, más que asustar, nos desafía a mejorar”, indicó.

“¿Por qué? Porque nos obliga a tener mejor calidad, mejor soldadura y mejor pintura para estar a la altura de los estándares internacionales. Y contar con herramientas como créditos y amortización acelerada nos ayuda en este proceso de crecimiento continuo”, concluyó Negrini.

Siembra y evolución

En el mismo hilo, y considerando a la siembra como el momento clave del negocio agropecuario y donde más eficiencia se pretende lograr (léase mejores rindes y mayores cosechas), la unión de Next Siembra y Bosch Agro ejemplifica cómo las alianzas permiten acercar soluciones de vanguardia al productor para optimizar recursos y maximizar rendimientos.

En tal sentido, Pedro Luis Donolo, uno de los fundadores de Next Siembra, destacó que la propuesta es fruto de una colaboración estrecha, al referirse al distribuidor neumático —gestionado eléctricamente por Bosch, con un convenio especial—, del cual son distribuidores en el país.

Para Donolo, la alianza representa la culminación de años de evolución tecnológica, pasando de la siembra convencional a la neumática y a la gestión eléctrica.

Desde la perspectiva de Bosch, la unión permite que su ingeniería se integre de manera efectiva en el parque de maquinaria existente en el país. “Nuestra solución de planteo inteligente es una herramienta que permite ahorrar semillas y obtener más rendimientos”, sostuvo Manuel Recla, gerente comercial de la división agro de la firma alemana.

Manuel Recla.

Una de las grandes ventajas de esta sinergia es la versatilidad. “No se trata de un sistema cerrado, sino que lo podemos implementar en cualquier dosificador neumático que existe en el mercado. Tenemos la capacidad de adaptarnos con diferentes soportes para todas las versiones de los dosificadores que están actualmente en la Argentina”, indicó.

Decididamente, el objetivo final de estas alianzas es el impacto positivo en la rentabilidad del agricultor con funciones como, por ejemplo, el corte línea a línea y la compensación en curvas.

Donolo —en diálogo con La Nueva.— reforzó esta visión con datos concretos sobre la mejora en la productividad gracias a la precisión que aporta la tecnología de sus socios: “El último ensayo que hicimos en el INTA dio 450 kilos de maíz más por hectárea del eléctrico respecto del neumático mecánico”.

El directivo añadió que la inversión en esta tecnología se amortiza de manera rápida en razón del incremento en la rentabilidad y por el ahorro de costos. “El equipo se paga en menos de una campaña agrícola e, incluso, con menos de 1.000 hectáreas”, calculó.

Pedro Donolo.

Además, destacó que el sistema permite trabajar con distintas densidades en cada cuerpo de siembra, lo cual es vital para terrenos heterogéneos: “Es decir, puede cambiar la máquina sobre la marcha y usar menos semilla en aquel terreno que no le dará. Esto es muy importante”.

Ahora bien, la pregunta es: ¿de qué manera la siembra neumática mejora el rendimiento agrícola?

En principio lo hace a través de la precisión en la ubicación de la semilla y en la optimización de recursos, ya que el sistema permite que queden equidistantes entre sí y a la misma profundidad, lo que garantiza que las plantas nazcan al unísono y no compitan entre ellas por recursos (maximizando la producción).

Uno de los impactos positivos en la producción se produce en el incremento directo de la producción. Veamos:

—Comparación con siembra convencional: la siembra neumática puede generar entre un 5 % y un 10 % más de producción que la siembra convencional en igualdad de condiciones.

—Ventaja de la gestión eléctrica: al sumar motores eléctricos al sistema neumático, los rendimientos aumentan aún más.

—Regularidad: solo por el hecho de lograr una colocación regular y equidistante de las semillas, el productor puede asegurar al menos un 3 % adicional de rendimiento.

Por otra parte, hay que considerar el ahorro de insumos y eficiencia, que se expresa de esta manera:

—Corte línea a línea: el sistema permite evitar el solapamiento de siembra en las cabeceras, lo que se traduce en un ahorro directo de semillas y fertilizantes.

—Compensación de curvas: esta funcionalidad asegura que la densidad de siembra se mantenga constante; incluso, cuando la máquina realiza giros, evitando zonas con exceso o falta de semillas.

—Dosis variable: la tecnología permite aplicar la dosis justa de fertilizante y semilla en el lugar adecuado, adaptándose a la calidad del suelo sobre la marcha. El productor puede, inclusive, configurar distintas densidades en cada cuerpo de siembra para ajustarse a terrenos heterogéneos.

También es para destacar la versatilidad y la gestión tecnológica a través de los siguientes ítems:

—Tratamiento de la semilla: a diferencia de los sistemas de placa antiguos, el dosificador neumático permite trabajar con diferentes calibres de semillas de forma sencilla (sin que el productor dependa de semillas perfectamente calibradas).

—Toma de decisiones en tiempo real: mediante plataformas digitales, un ingeniero agrónomo puede enviar mapas de prescripción de forma remota y monitorear el desempeño de la máquina, lo cual permite ajustes inmediatos que repercuten en el éxito de la cosecha.

—Alivianamiento de la maquinaria: la gestión eléctrica elimina mandos y cadenas, logrando quitar alrededor de 3.000 kilos de hierro a la máquina (lo que mejora las condiciones generales de la tarea de siembra).

Rühe: “La máquina debe aprender y proponer mejoras”

“El tiempo vale cada vez más”, dijo Dietmar Rühe, presidente de CLAAS Argentina, como un prólogo a la explicación de la estrategia industrial de la empresa, que también expuso su maquinaria agrícola en Agroactiva 2026.

“Por eso apuntamos a que las máquinas brinden propuestas para que el operador sea más eficiente sin necesidad de tener 20 años de experiencia. Buscamos acotar los tiempos de ajustes, o cambios de cabezales, y facilitar la toma de decisiones con sistemas que lo asistan. Porque entendemos que el factor humano puede ser el eslabón débil por el cansancio tras 10 horas de trabajo; es decir, la máquina debe aprender y proponer mejoras”, aseguró.

Rühe: “El objetivo es que el productor gane competitividad al reducir gastos”.

“Todo está monitoreado a través de CLAAS Connect. El productor tiene un resumen al minuto del consumo frecuente y la constancia de la eficiencia de la máquina en su dispositivo digital”, sostuvo.

“En un ámbito (de la economía nacional) menos inflacionario, como el actual, y más estable, como el que vislumbramos, los productores hacen hincapié en la eficiencia porque los beneficios se ven de forma más clara que antes”, añadió Rühe, en diálogo con La Nueva.

“Si bien la coyuntura no es toda color de rosa, el agro no está pasando un mal momento; es un escenario bastante estable. Venimos de una cosecha que fue de regular a buena, hay crédito disponible y la baja de retenciones (NdR: al trigo y a la cebada en este año; y para soja en 2027) genera una oportunidad para demostrar nuestra oferta”, señaló.

“Se proyecta un año Niño (NdR: probabilidad de lluvias por encima de los promedios normales), lo que significa agua y, en general, buenos rindes. Por eso la perspectiva hoy es buena”, dijo Rühe.

La firma llegó a la ciudad santafesina con un enfoque claro en los tractores, desde el Arion 640 de 140 HP hasta el Axion 950 (420 HP). También con la denominada línea verde —producida en Alemania— para pasturas, picadoras y la nueva generación de la cosechadora Trion, que incorpora motores más eficientes.

“El objetivo es que el productor gane competitividad al reducir gastos. Las cosechadoras nuevas, por ejemplo, logran un consumo promedio de 8 litros de combustible por hectárea, cuando antes, o en la competencia, esos valores rondaban los 12 litros. Más: esto se traduce en un costo operativo mucho más bajo a lo largo de la vida del producto”, concluyó Ruhe.