De aquella ambiciosa idea de Enrique Julio a este plan de Regionalización que cobra fuerza
El nombre del diario local nació del proyecto político y regional de su creador: abogar por la creación de una nueva provincia en el sur, con Bahía Blanca como su capital. El tiempo maniató aquel anhelo. Pero despertó nuevos desafíos.
Por el Ingeniero Ricardo Rabbione (*)
Aquella ambiciosa idea que plasmara Enrique Julio un día como hoy, allá por 1898, aún sigue latiendo entre nosotros.
De otra manera. Seguro menos ambiciosa. Terrenal. Pero aún así con el mismo entusiasmo que expresaba el por entonces creador de “La Nueva Provincia” en la propia portada del flamante diario: "Una idea que encarna para el sur argentino la génesis de un brillante porvenir".
Es cierto.
El anhelo de que su ciudad natal se convirtiera en la capital de un nuevo Estado argentino, tal cual lo sugería un proyecto de ley elaborado por Carlos Pellegrini, se iría desvaneciendo con el paso del tiempo.
Complejo, seguramente, debe haber sido para el fundador del diario más importante de toda esta vasta región sobreponerse a la frustración de que aquel proyecto político y regional finalmente no se concretara en realidad.
No obstante, aquello no sería en vano.
Por estas horas aquella frase de la portada del diario empezó a latir nuevamente. Y con fuerza. Con el vigor que sólo necesitaba ser apuntalada por quienes decidieran recoger el guante de un desafío más cercano al plano de la realidad. Pero que igualmente una a Bahía Blanca con la mayoría de los distritos de la zona.
Se trata de una acción concreta, ya no solo declamativa, cuyas características la tornan tangible. Real.
Desde la Unión Industrial de Bahía Blanca venimos impulsando con notoria celeridad un plan de Regionalización, fundamentalmente productivo, para integrar a los municipios de la Sexta Sección.
Una estrategia cuya articulación público-privada pasa por fortalecer las capacidades locales. Y para ello la UIBB ya ha firmado sendos convenios con los municipios de Adolfo Alsina, Villarino, Saavedra, Coronel Rosales, Tornquist, Coronel Pringles, Guaminí, Coronel Dorrego, Tres Arroyos y Coronel Suárez.
Vincular el potencial de Bahía Blanca (Puerto, Universidades, Polo Petroquímico, etc.) con la zona de influencia es parte de este objetivo trazado para superar un manifiesto aislamiento histórico.
A diferencia de aquella propuesta e intención del fundador de “La Nueva Provincia”, la región ha sentido, y con justa razón, que Bahía Blanca le ha dado la espalda durante mucho tiempo, por lo que la UIBB ha adoptado justamente un camino contrario: “Entender a la Regionalización como una política de Estado”.
Enrique Julio fue capaz de comprender y refrendar esta idea hace exactamente 128 años.
Al no ser una Provincia, claramente seguiremos sumidos en un escenario de absoluta incontención. De allí este plan de integración en el plano real y ya no sólo en las palabras.
Interpretamos que es hora de recobrar, con las salvedades del caso, aquella mística.
El vigoroso empuje que animó al diario durante todos estos 128 años no supo de concesión alguna.
Abogó incansablemente por cuanto representase posibilidades de progreso para la región sureña.
Creyó en la necesidad de responder al desafío de la modernidad.
Esa misma modernidad hoy nos dice que había que aggiornarse a este nuevo tiempo.
Asumir que una Nueva Provincia surge inalcanzable. Pero el paso intermedio de una profunda Regionalización está ahí. Al alcance. Palpable frente a nosotros.
Que se cristalice en realidad depende de unir fuerzas. Pensar en grande. Enfrentar problemas comunes. Y dejar de lado banderías políticas, miserias y mezquindades.
En eso estamos…
(*) Director Ejecutivo de la Unión Industrial de Bahía Blanca (UIBB).