Bahía empieza a despedirse de los cementerios de autos y motos
Tras años de acumulación de vehículos secuestrados, el municipio ya compactó 4.463 unidades. La medida busca eliminar focos de contaminación, optimizar recursos públicos y evitar que los depósitos vuelvan a colapsar.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
Miles de autos y motos abandonados durante años en depósitos municipales dejaron de ser una imagen habitual en Bahía Blanca.
Lo que durante décadas ocupó grandes predios, generó riesgos ambientales, sanitarios y de seguridad, y representó un costoso problema para el Estado, comenzó a convertirse en chatarra reciclable con un destino social.
En apenas seis meses, el municipio compactó 4.463 vehículos —el 79% de los 5.615 previstos en el programa integral que se está llevando a cabo— y proyecta completar la totalidad del operativo antes de fin de año, en una intervención que busca recuperar espacios públicos, ordenar los corralones municipales y transformar un pasivo histórico en recursos para instituciones de bien público.
Así, Bahía Blanca comenzó a revertir una problemática histórica. Lo que antes era un pasivo ambiental y administrativo hoy se transformó en una política pública permanente que combina saneamiento urbano, ordenamiento estatal y apoyo económico a organizaciones sociales.
Los números reflejan la magnitud del operativo. Sobre un total de 5.615 vehículos incluidos en el programa, 4.463 ya fueron compactados, lo que representa un 79% de ejecución. De ellos, 886 son automóviles, 3.550 motocicletas y 27 vehículos sin identificación. Antes de fin de año se sumarán otras 1.152 unidades, con lo que se completarán las cuatro etapas actualmente previstas.
Para el jefe de Gobierno, Luis Calderaro, el cambio responde a una decisión política del intendente Federico Susbielles.
"El intendente lo ha planteado como una política sustantiva y nos ha instruido en ese sentido. En febrero pudimos realizar la primera compactación con un resultado muy positivo y ahora estamos finalizando una segunda etapa que hace un total de 4.463 vehículos. Estamos prácticamente a mitad de lo que era el depósito histórico de vehículos".
9.000 vehículos abandonados
Cuando comenzó el programa, el municipio tenía alrededor de 9.000 vehículos distribuidos en cinco depósitos, algunos de ellos inmovilizados desde hacía más de veinte años.
"La primera compactación se realizó en el predio de Undiano y Brickman; la segunda, en Neuquén y Félix Frías; luego volveremos nuevamente a Undiano para una tercera etapa y después continuaremos en El Triángulo, donde todavía quedan muchos vehículos por compactar", explicó Calderaro.
Según el funcionario, durante años la Municipalidad destinó importantes recursos humanos y materiales para custodiar depósitos que se encontraban completamente saturados.
"Todo ese tiempo que destina el municipio en cuidar este tipo de vehículos y depósitos lo va a poder destinar a tareas de prevención y ordenamiento del tránsito. Eso es significativamente importante”.
El operativo tiene un fuerte componente ambiental. Los vehículos abandonados liberan aceites, combustibles, ácido sulfúrico, plomo y otros contaminantes, además de favorecer la proliferación de roedores y mosquitos.
Por eso Calderaro sostiene que la compactación excede ampliamente la cuestión administrativa.
"Esta decisión vincula temas de salubridad, medio ambiente y orden público; por eso esta disposición final tiene el aval del intendente Federico Susbielles para darle continuidad y que sea permanente".
Incluso planteó un objetivo simbólico para este año.
"Queremos que este 2026 sea recordado como el año de la compactación."
Y agregó: "Las políticas ambientales y de limpieza de la ciudad son centrales por la eliminación de vectores y por la cantidad de cosas que pasan cuando existe esa sensación de abandono o desidia".
Meses de trabajo
Cada automóvil o motocicleta compactado atraviesa previamente un complejo circuito administrativo.
La Ley Provincial 14.547 establece que los propietarios cuentan con 180 días para retirar los vehículos secuestrados. Recién después comienzan los procedimientos de disposición final, con publicaciones de edictos, intimaciones y controles legales.
En algunos casos interviene además la Justicia Federal.
"Hay muchos pasos previos que cumplir. Incluso existen causas donde interviene la Justicia Federal. Encontramos vehículos que llevaban más de veinte años en los depósitos y todo ese ordenamiento no fue sencillo".
Actualmente el municipio trabaja junto al fiscal general Juan Pablo Fernández y al secretario general Santiago Garrido para resolver la situación de alrededor de 1.000 vehículos vinculados a expedientes judiciales.
Uno de esos avances ya se concretó sobre la Ruta 51.
"Hace pocos días logramos compactar 341 vehículos incendiados en el verano. Queda un remanente muy pequeño afectado a causas aún abiertas y estamos trabajando para concluir también ese proceso".
¿Por qué tantas motos?
Las estadísticas muestran una diferencia muy marcada entre automóviles y motocicletas.
Mientras nueve de cada diez automóviles secuestrados son recuperados por sus propietarios, con las motos ocurre exactamente lo contrario.
"Cuando empezamos a desagregar la información vimos que los autos se retiran rápidamente, pero en el caso de las motos, de cada diez al menos ocho permanecen en la esfera municipal. Si no existe una política permanente de compactación, los depósitos vuelven a completarse".
Esa realidad explica por qué casi el 80% de los vehículos compactados corresponden a motocicletas.
En este sentido, la jueza de Faltas Soledad Monardez aportó la clave del fenómeno: la mayoría de las motocicletas retenidas no puede ser retirada por problemas documentales, deudas o condiciones técnicas.
Ante la consulta sobre si existe un patrón de abandono deliberado, la magistrada fue clara.
“Hay que tener en cuenta que los vehículos tienen que estar en condiciones de rodar para ser retirados del corralón y lo que sucede con ese porcentaje que menciona Calderaro es que muchas no están en condiciones de rodar”.
Según explicó, la informalidad en el mercado de motos es determinante.
“Hay mucha informalidad en la compra y venta de motocicletas y cuando intentan recuperarla se dan cuenta que no cuentan con la documentación necesaria respaldatoria o que quizás tengan muchísimas multas o deudas de patentes y al momento de retirar hay que abonarlas. Esas son las razones fundamentales”.
A esto se suma el costo creciente de la estadía.
“También hay que tener en cuenta el tiempo que esté en el corralón, porque eso también acumula deudas”, advirtió.
Incluso, en muchos casos la deuda supera el valor del rodado.
“La ordenanza fiscal impositiva establece que para realizar un acto administrativo sobre un mueble o un inmueble debe pagar la denuncia. Entonces para poder retirar una moto se tiene que abonar lo que se adeuda. A veces realmente excede el valor del rodado”, precisó.
Beneficio para la comunidad
El programa se desarrolla mediante el PRODECO, dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, que permite realizar todo el operativo sin costo para el municipio.
"Nosotros solicitamos el servicio, las empresas inscriptas realizan la compactación y el municipio no afronta ningún costo”.
El material obtenido se vende como chatarra y el dinero se transfiere directamente a entidades de bien público.
Hasta ahora ya fueron beneficiadas 19 instituciones bahienses.
Las primeras cinco fueron Fundación Lazos, IREL, Fundación Huellas, Asociación Civil Cree-Ser Bahía y APADEA, que recibieron 4.152.403 pesos cada una.
En la segunda etapa se incorporaron otras 14 organizaciones, principalmente vinculadas a la discapacidad y la salud.
"Nosotros elegimos las instituciones y el dinero se les gira directamente. Es un programa con costo cero para el municipio y con un enorme impacto social".
Centro de Restitución
Además de avanzar con las compactaciones, el municipio trabaja en un nuevo sistema para impedir que los depósitos vuelvan a saturarse.
Se trata del proyecto del Centro de Restitución Rápida, que permitirá concentrar durante los primeros días los vehículos secuestrados para facilitar su recuperación por parte de los propietarios.
"La idea es que el auto o la moto permanezcan allí entre diez y quince días. Si el ciudadano cumple con la normativa, pueda retirarlo rápidamente; si no sucede, pasará al depósito correspondiente y luego continuará el procedimiento que marca la ley".
Para Calderaro, el desafío ya no es solamente resolver el atraso acumulado durante décadas.
"El municipio tenía cinco depósitos abarrotados de vehículos y hoy ya se pueden ver mucho más ordenados. Lo importante es que esta política tenga continuidad para que dentro de algunos años no volvamos a encontrarnos con el mismo problema".
La intención es que la compactación deje de ser la solución a un problema histórico y pase a convertirse en la etapa final de un sistema más eficiente, capaz de combinar orden urbano, protección ambiental, seguridad jurídica y beneficio para las organizaciones de la comunidad.
Lo que viene
Las próximas dos etapas ya se encuentran diagramadas para el corto plazo.
La tercera comprende 855 vehículos (390 automóviles y 465 motos), mientras que la cuarta incorporará otros 297 vehículos (111 y 186, respectivamente).
Una vez concluidas, Bahía Blanca alcanzará las 5.615 compactaciones, consolidando uno de los programas de saneamiento urbano más importantes desarrollados por el municipio en los últimos años.
Luego llegará el turno del sector conocido como El Triángulo, donde aún permanece otro importante volumen de vehículos abandonados.
Los depósitos judiciales
En este operativo del municipio incluyen procedimientos con vehículos secuestrados por la Justicia Penal de Bahía Blanca y que están alojados en tres depósitos de la ciudad. En ese sentido, se planean 1.200 compactaciones, la mayoría ya realizadas.
Uno en Brickman, donde está la Caballería, que tiene 950 motocicletas; el otro predio está ubicado en La Vitícola, donde había 120 autos aproximadamente y el más llamativo es el de la Ruta 51, que fue el que sufrió un incendio en el verano pasado y albergaba 350 vehículos, los cuales ya se compactaron más de 320.
Precisamente, algunos abogados se contactaron para poder adquirir la indemnización por la compactación del vehículo, lo cual deben reclamar directamente ante la Dirección de Automotores y Embarcaciones Oficiales de la provincia de Buenos Aires.
“Para llegar a la comptación de estos vehículos hay que ver el estado particular de cada causa y el fiscal estar atento a que ese vehículo no sirve como prueba”, se explicó desde la Justicia Federal.