Publicidad lunar, 1969
El acontecimiento fue aprovechado por las agencias de publicidad.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Hace 57 años, en julio de 1969, los comercios locales ensayaban diferentes publicidades inspirados en la llegada del hombre a la Luna.
El primero en publicitar el hecho fue Canal 9 TeleNueva, que anunció la trasmisión en vivo del descenso de la Apolo 11 en la superficie selenita. También LU2 radio bahía Blanca anticipó una trasmisión extraordinaria para “la hazaña del siglo”, en conexión directa con La Voz de las Américas y con una radiocabina de enlace con Buenos Aires.
Varios comercios aprovecharon el acontecimiento. “Qué su próximo viaje sea por Pullman”, señaló esa agencia de viajes.
La metalúrgica Juan V. Avila se sumó a la “era lunar” haciendo un llamado acompañando al hombre que se lanzó en logro de majestuosas realizaciones. “Coadyuvemos para facilitar los medios que hacen a la felicidad del ser”, señaló.
Zanconi Hnos, de Almafuerte 748, puso el énfasis en que el hierro y el aluminio, de los cuales eran distribuidores, conformaron “un factor importantísimo para la conquista de la luna”.
Régoli SA, concesionario Chevrolet, felicitó a los viajeros y se esperanzó en que la ciencia tuviese una sola meta: la paz y el progreso de la raza humana.
Asometa Hogar, de Donado 14, decía “¡Más que increíble! ¿Usted pensó en que se llegaría a esto?”, pero el comentario no venía a cuenta del alunizaje sino de la oferta de sus televisores Motorola de 19 pulgadas en 36 cuotas, para terminar con una reflexión: “El hombre busca en la noche sideral su origen y quizás, su propio destino”.
La financiera Custodia, de Viamonte y Holdich, señaló “Estamos en órbita” y adhirió a la conquista del espacio con préstamos para comerciantes, ganaderos, industriales y particulares.
Por último, P.yL. Forgue, de O’Higgins y Brown, reflexionó: “lo que para Julio Verne fue novela, es ahora una realidad concreta”.
El hombre en la Luna, aquel pequeño paso del hombre que todavía algunos ponen en duda.