Rugby en el parque Independencia, los primeros pases
Un deporte que poco a poco iba ganando adeptos en la ciudad.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Hace 92 años, en julio de 1934, se disputó el presentado como "primer partido oficial de Rugby”, jugado en la cancha que el Tiro Federal Argentino poseía en el parque Independencia.
El enfrentamiento sería entre los equipos del Tiro Federal y del regimiento 5 de infantería. “Dado el severo entrenamiento a que se han sometido, los componentes de ambos conjuntos han alcanzado un alto grado de preparación que sin duda alguna permitirá presenciar a los espectadores escenas emocionantes”, se anticipó.
El encuentro tenía como premio un granadero de bronce, donado por el ejército, y 30 medallas de plata, aportadas por el Tiro.
Se anticipaba que pese a tener fama de ser un deporte de brutalidad, el rugby no era “una riña de gallos ni una corrida de toros”. “Es la inteligencia puesta al servicio de la cultura del cuerpo y pone a prueba la fortaleza del carácter, la valentía y arrojo de hombres fuertes y sanos de cuerpo y espíritu”.
Los medios locales se encargaron de explicar las reglas básicas del juego, el significado de un scrum y un try, la ley del off-side, cuando se cobraba un penal y que era un line out.
La convocatoria fue un éxito y unas 5 mil personas concurrieron a presenciar el match. El primer tiempo fue “en extremo reñido” y permitió admirar “los grandes progresos” del equipo militar, aunque ninguno de los dos bandos logró marcar. En la segunda parte reaccionó el Tiro Federal, logrando el triunfo a falta de apenas 10 minutos a partir de un penal que valió marcar los únicos 3 puntos de la tarde.
Terminado el partido, los jugadores de ambos equipos, además de dirigentes y allegados, concurrieron a una demostración llevada a cabo en el hotel Italia de Donado y Brown, dando forma al mítico tercer tiempo.