Disputa vecinal de película, cruce de denuncias y una cuantiosa demanda
Discusiones tensaron la relación de dos vecinos y uno denunció falsamente al otro de abuso sexual y lo escrachó.
"Pedro" fue uno de los primeros pobladores del barrio de Prensa de Bahía Blanca. Cuando ocupó su vivienda familiar al tiempo de la inauguración, allá por 1999, nunca pensó la pesadilla que iba a vivir años después.
Sobre 2005, "Jorge", un jubilado de las fuerzas armadas, se mudó a una casa lindera. No estaba solo, sino con más de 20 perros que ocupaban un patio trasero de apenas 10x10 metros.
Al principio la relación vecinal entre "Pedro" y "Jorge" -nombres ficticios de una historia real- fue cordial, con poco diálogo pero saludos amables y breves charlas al cruzarse en la vereda.
Sin embargo, la tensión fue escalando por los olores nauseabundos que provenían de la propiedad de "Jorge", además de los trastornos que generaban sus canes con los de los vecinos y la imposibilidad de muchos chicos del barrio de pasear en bicicleta por el sector, por el temor a que un animal se escapara y los mordiera.
El 21 de diciembre de 2017 todo explotó. "Jorge" le advirtió a "Pedro": "Voy a agarrar la 'máquina' y te voy a matar...".
La amenaza causó temor porque el exmilitar solía caminar con un arma en la cintura, según reconocieron otros pobladores del sector.
"Pedro" hizo la denuncia formal y ofreció prueba. De hecho, otros vecinos estaban al tanto de las discusiones recurrentes y hasta la Policía tuvo que acudir alguna vez para calmar los ánimos.
Al iniciarse la causa (Investigación Penal Preparatoria 02-00-023657-17/00), la fiscalía dispuso un allanamiento en la casa de "Jorge" y encontró municiones, además de ordenar la prohibición de acercamiento a su vecino.
Furioso contragolpe
El exmilitar no se quedó conforme y redobló la apuesta.
Al poco tiempo se presentó en la fiscalía ante la Cámara Federal y directamente denunció a su vecino, nada menos que de violencia de género y de abusar de una de sus dos hijas, que en ese momento tenía 16 años.
En el escrito detalló que había visto cuando "Pedro" tomaba del cuello a su esposa y también cómo manoseaba a su hija y que escuchó cuando la adolescente le decía "papá dejá de tocarme".
Está presentación finalmente fue archivada, pero en el marco de la investigación "Pedro" y el resto de la familia fueron citados a declarar y a ser sometidos a distintas pericias psicológicas.
Y no fue todo. Como "Jorge" tenía otras denuncias, intervino la Asesoría de Incapaces y el hombre estuvo un tiempo internado en una clínica psiquiátrica, aunque luego de un tiempo recibió el alta y volvió a la carga, evidentemente más indignado.
Pegó panfletos en las calles con la imagen de su vecino y la frase: "Denunciado. Abusador sexual en el barrio".
Y además colgó una bandera casera en la medianera de ambos patios con la leyenda: "Mirá cómo me ponés", en referencia a una frase icónica del caso que condenó al actor Juan Darthés por la violación a Thelma Fardin, una causa con fuerte vigencia por aquella época.
"Se presentó en mi trabajo para desprestigiarme y mi hija tuvo que dar explicaciones a sus amistades. Fue todo una pesadilla. Es una aberración ser acusado de abusador de un hijo. Se obsesionó conmigo. Puso cámaras en su vivienda direccionadas a la mía, controlaba todos mis movimientos y hasta dejaba clavos detrás de mis vehículos", detalló "Pedro" en la demanda civil que presentó y hace algunos días salió a su favor.
Viaje a Europa
La Sala I de la Cámara en lo Civil y Comercial de Bahía Blanca acaba de ratificar la sentencia de primera instancia por el daño moral y los perjuicios.
Sin embargo, elevó claramente el monto previsto, que pasó de 2,6 millones de pesos e intereses a 15 millones de pesos, más el recargo desde la fecha de comisión del delito.
Esto se tuvo en cuenta a partir de la apelación del abogado del demandante, que consideró que la cifra del resarcimiento no debía ser calculada en función de un viaje familiar a Buzios, en Brasil (tal como había sostenido el juez de primera instancia) sino para visitar Europa.
Apelaron las dos partes
Recursos. "Pedro" consideró exiguo el monto del primer fallo, que se había calculado por una suma equivalente a un viaje familiar de 9 días a Buzios, Brasil. "Jorge", por su lado, cuestionó la sentencia de origen porque, según entendió, la denuncia de abuso había sido tomada como falsa cuando, en realidad, estaba archivada, lo cual no es lo mismo.
Independiente. Los jueces Fernando Kalemkerian, Marcelo Restivo y Patricio Lombardi, de la Cámara, explicaron que la responsabilidad que se discute en su ámbito es de tipo civil y que basta un obrar culpable que cause daño, sin que sea exigible la tipificación penal. "Pretender lo contrario implicaría introducir una prejudicialidad que la ley no contempla", explicaron.
Dolor espiritual. Sí aceptaron el planteo de "Pedro" por la particularidad del caso -"la imputación de un delito sexual incestuoso y aberrante respecto de la hija menor y su divulgación pública"— y el daño psicológico, que habilitan a suponer que "el dolor espiritual acreditado excede el estándar ponderado" por el juez de primera instancia.