Se dirige a Bahía Blanca la flota que montará la terminal petrolera offshore de Punta Colorada
El Seminole instalará la tubería submarina y el transporte pesado White Merlin traslada a bordo los remolcadores EDT Aeolus y Spring 360, claves para la próxima etapa del VMOS.
El desarrollo de la terminal offshore de Punta Colorada, una de las obras de infraestructura energética más importantes que se ejecutan actualmente en el país, ingresará en las próximas semanas en una nueva etapa con el arribo a Bahía Blanca de la flota especializada que tendrá a su cargo algunas de las tareas más complejas del proyecto.
Tras la instalación del sistema de anclas y cadenas que sostendrá las futuras monoboyas de carga, la atención se concentra ahora en cuatro embarcaciones que cumplirán funciones complementarias durante el montaje de la infraestructura marítima destinada a exportar el petróleo de Vaca Muerta desde la costa rionegrina,
Según el medio Argenports.com el primero en arribar será el Seminole, un buque especializado en el tendido de tuberías submarinas que completará en Bahía Blanca las tareas de alistamiento antes de dirigirse al área de operaciones frente a Punta Colorada. Posteriormente llegará el transporte pesado White Merlin, que ya navega hacia el estuario con los remolcadores EDT Aeolus y Spring 360 sobre cubierta.
Cada una de esas embarcaciones tendrá una misión específica dentro de una obra considerada estratégica para el futuro de las exportaciones energéticas argentinas. Mientras el Seminole será responsable de instalar la tubería submarina, el White
Merlin transportará los remolcadores que asistirán las maniobras offshore durante el montaje de la terminal.
El Seminole es una de las unidades más especializadas que participarán del proyecto. Diseñado para el tendido de ductos submarinos, será el encargado de instalar la línea que conectará la planta de almacenamiento de Punta Colorada con el sistema de carga ubicado mar adentro, aproximadamente a cinco kilómetros de la costa.
Ese ducto permitirá transportar el petróleo desde los tanques de almacenamiento hasta la terminal offshore, donde operarán grandes buques tanque destinados a abastecer los mercados internacionale
La instalación de esa tubería constituye uno de los trabajos más delicados de toda la obra. De su correcta ejecución dependerá la conexión entre la terminal terrestre y el sistema de carga offshore, una infraestructura diseñada para operar en forma permanente con grandes petroleros y sostener el crecimiento previsto de las exportaciones de crudo desde Vaca Muerta.
Al momento de iniciarse su travesía hacia la Argentina, el Seminole permanecía en aguas de Bonny, Nigeria, uno de los principales puertos petroleros de África occidental, desde donde emprendió viaje para incorporarse al proyecto.
El otro gran protagonista será el White Merlin, un buque semisumergible especialmente diseñado para transportar cargas de gran porte. Sobre su cubierta viajan los remolcadores EDT Aeolus y Spring 360, que serán puestos a flote mediante una compleja maniobra prevista en proximidades del canal de acceso a la Base Naval Puerto Belgrano.
Fuentes consultadas por el citado medio señalaron que esa operación demandará alrededor de 22 metros de profundidad y condiciones favorables de mar.
Una vez completada, ambos remolcadores serán trasladados a un muelle de Ingeniero White para finalizar su alistamiento antes de incorporarse a las tareas offshore.
El EDT Aeolus y el Spring 360 brindarán apoyo a las maniobras que demandará el montaje de la infraestructura marítima. Su participación será fundamental durante la instalación de los distintos componentes que conformarán la futura terminal offshore.
La obra prevé un sistema integrado por una tubería submarina, una terminal de carga fondeada mediante anclas y cadenas y las instalaciones terrestres de almacenamiento, actualmente en construcción en Punta Colorada.
Una vez concluida, la terminal permitirá operar con buques de la clase VLCC (Very Large Crude Carrier), capaces de transportar alrededor de dos millones de barriles de petróleo por viaje, una escala inédita para las exportaciones argentinas de crudo.
El proyecto forma parte del desarrollo Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), iniciativa que busca ampliar significativamente la capacidad exportadora del petróleo producido en la cuenca neuquina mediante una nueva salida al Atlántico desde la costa de Río Negro.
El cronograma de llegada de estas embarcaciones fue coordinado con el avance de las distintas etapas constructivas del proyecto, tanto en tierra como en el frente marítimo. La incorporación escalonada de la flota permitirá ejecutar las próximas fases del montaje sin afectar el ritmo previsto para la obra.
Para Bahía Blanca, el operativo volverá a poner al complejo portuario en el centro de una de las principales obras energéticas del país. Además de recibir y alistar las embarcaciones especializadas, el estuario funcionará como base logística para parte de las maniobras previas al inicio de los trabajos frente a Punta Colorada.
Con la llegada del Seminole, el White Merlin, el EDT Aeolus y el Spring 360, el proyecto sumará un nuevo capítulo. Si las anclas y cadenas marcaron el comienzo de la construcción de la terminal offshore, ahora será el turno de las embarcaciones que tendrán a su cargo una de las etapas técnicas más complejas de una infraestructura llamada a transformar la logística de exportación del petróleo neuquino.