Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Miles de bahienses salen a la ruta: claves para viajar seguros este invierno

Especialistas advierten que el mayor riesgo no está en la distancia del destino, sino en el exceso de confianza, el cansancio, el uso del celular y la falta de preparación del vehículo.

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

Con el comienzo de las vacaciones de invierno, miles de familias de Bahía Blanca volverán a poblar las rutas para viajar hacia distintos destinos turísticos de la provincia, la Patagonia o el resto del país. Pero antes de pensar en el paisaje o en el descanso, los especialistas coinciden en un mensaje: la seguridad vial empieza mucho antes de poner primera.

La planificación del viaje, el estado del vehículo, el descanso del conductor y el respeto por las normas de tránsito aparecen como los factores que más pueden reducir el riesgo de sufrir un siniestro en una época del año marcada por el frío, la niebla, las lluvias y las bajas temperaturas.

El especialista en seguridad vial Luis Di Falco sostuvo que el primer cambio debe ser de actitud.

"Las vacaciones empiezan antes de salir, no cuando uno llega", señaló.

Para el también abogado, uno de los errores más frecuentes es querer recuperar tiempo en la ruta circulando a velocidades superiores a las permitidas.

"Salir a toda velocidad para ganar una o dos horas es una locura", advierte.

Antes de emprender un viaje, los especialistas recomiendan realizar un control mecánico completo. Neumáticos, frenos, luces, limpiaparabrisas, niveles de aceite y refrigerante, además del funcionamiento de la calefacción, forman parte de las verificaciones básicas.

Allí se puso el foco en elementos que muchas veces se descuidan.

"La rueda de auxilio debe estar en condiciones y con la misma presión que las demás. Parece una obviedad, pero hay personas que descubren que también está pinchada recién cuando la necesitan", manifestó Diego Birumbrales, desde su taller mecánico de barrio Pedro Pico.

Además recordó que el vehículo debe contar con gato, llave cruz y las herramientas necesarias para resolver una eventual pinchadura.

“Uno a veces se confía en que no los va a necesitar y no presta atención si las tiene o no”, agregó.

El enemigo silencioso

Si hubiera que señalar un comportamiento que más creció en los últimos años, Di Falco no duda.

"Hoy uno de los principales problemas es el celular. Hay conductores que contestan mensajes de Whatsapp o miran grupos mientras manejan".

Una distracción de apenas unos segundos puede significar recorrer decenas de metros sin observar el camino.

Según explicó, muchos despistes, mordidas de banquina o choques terminan teniendo como origen una distracción tecnológica que luego pocas personas reconocen.

El frío agrega riesgos

Durante el receso invernal aparecen factores que no están presentes en otras épocas del año: niebla, neblina, hielo, escarcha y jornadas con menos horas de luz.

En ese contexto, otro asesor en seguridad vial, Daniel Telmo, advirtió que el frío también juega una mala pasada.

"Los viajes largos durante el invierno suelen realizarse con la calefacción encendida, una condición que favorece la somnolencia. Si además se circula por rutas extensas y monótonas, el riesgo aumenta considerablemente. Por eso es fundamental planificar el recorrido, conocer las características del camino, identificar lugares de descanso y prever las paradas para cargar combustible".

Por ese motivo recomendó programar pausas periódicas, evitar conducir con cansancio y no intentar completar largos trayectos de una sola vez.

Para quienes viajen por rutas del sudoeste bonaerense o hacia la Patagonia, la niebla puede convertirse en un serio problema.

Di Falco fue categórico sobre cómo actuar.

"Con niebla intensa, lo mejor es no seguir viaje. Hay que salir de la ruta en un lugar seguro, como una estación de servicio, esperar a que mejore la visibilidad y recién entonces continuar".

También recordó que durante estas situaciones deben utilizarse únicamente las luces bajas.

"Las luces altas nunca ayudan con niebla porque reflejan la humedad suspendida y reducen todavía más la visibilidad".

Los chicos siempre atrás

Otro aspecto central es la protección de los menores.

Los especialistas recuerdan que todos los niños deben viajar en el asiento trasero utilizando el Sistema de Retención Infantil correspondiente a su edad, peso y altura.

También aconsejan evitar objetos sueltos dentro del habitáculo.

Un matafuego apoyado sobre el asiento trasero, una mochila o cualquier elemento sin sujetar puede convertirse en un proyectil durante una frenada brusca o un choque.

Planificación

Además de la licencia de conducir, la cédula del vehículo, el seguro y la Verificación Técnica Vehicular vigente, Di Falco sugirió llevar toda la documentación en formato papel.

Aunque muchas credenciales pueden exhibirse desde la aplicación Mi Argentina, consideró que disponer también de la documentación física evitará inconvenientes en zonas sin conexión o durante controles en distintas provincias.

Revisar el pronóstico meteorológico, conocer el estado de las rutas y definir previamente los lugares donde se realizarán las paradas también forman parte de una buena planificación.

Estadística que preocupa

El llamado de atención de los especialistas llega acompañado por datos preocupantes.

Entre enero y octubre de 2025, la mortalidad vial en Argentina superó el total registrado durante todo 2024. Aunque la cantidad de siniestros disminuyó, los hechos ocurridos fueron más graves y con mayor cantidad de víctimas fatales.

Para Daniel Telmo, las principales causas siguen siendo conocidas.

"El exceso de velocidad y la falta de descanso siguen siendo las principales causas de los siniestros viales durante las vacaciones. Cuando a estos factores se suman condiciones climáticas adversas o rutas desconocidas, el riesgo se multiplica. La mejor manera de disfrutar el viaje es conducir con tiempo, descansar cuando sea necesario y priorizar siempre la seguridad".

El mensaje de ambos especialistas converge en una misma idea: el viaje más importante no es llegar primero, sino llegar. 

En vacaciones, la diferencia entre un buen recuerdo y una tragedia muchas veces empieza con decisiones simples tomadas antes de salir de Bahía Blanca.

Los seguros

Las vacaciones de invierno suelen concentrar muchos viajes familiares en Argentina: escapadas a la nieve, visitas a familiares, destinos cálidos o salidas al exterior durante el receso escolar. En ese contexto, contratar un seguro de viaje familiar ayuda a organizar la cobertura médica y la asistencia del grupo antes de salir.

A diferencia de un viaje individual, un seguro de viaje familiar debe contemplar edades, necesidades médicas y situaciones distintas dentro de un mismo itinerario. No es lo mismo viajar solo que hacerlo con niños, adultos mayores o familiares con medicación habitual.

Por eso, antes de reservar todo, conviene revisar qué incluye la cobertura, cuáles son los topes médicos, qué documentación necesita cada integrante y cómo actuar si aparece un imprevisto durante el viaje.

Un plan pensado para un grupo familiar no solo reúne varias personas bajo una misma asistencia. También permite ordenar mejor la gestión ante emergencias, consultas médicas, demoras, pérdida de equipaje o cambios inesperados en el viaje.

Cuando una familia viaja junta, los problemas suelen impactar en todo el grupo. 

Si un adulto necesita atención médica, puede ser necesario reorganizar traslados, cuidar a los menores o extender la estadía. Si un niño se enferma, el resto del itinerario también cambia.

Por eso, una cobertura familiar debería contemplar:

--Atención médica para todos los integrantes del grupo.

--Canales de asistencia disponibles durante todo el viaje.

--Cobertura ante internaciones, medicamentos o estudios.

--Asistencia por pérdida o demora de equipaje.

--Repatriación o traslado sanitario si corresponde.

--Orientación para resolver emergencias lejos de casa.

--Además, centralizar la asistencia simplifica la organización: un mismo contacto, una misma documentación y un proceso más claro para pedir ayuda.

Los 15 controles imprescindibles

Antes de emprender un viaje durante las vacaciones de invierno, dedicar unos minutos a revisar el vehículo puede evitar inconvenientes y reducir significativamente el riesgo de sufrir un siniestro vial. Los especialistas consultados recomendaron verificar estos puntos:

1) Neumáticos. Comprobar el estado general, el dibujo y la presión de las cuatro cubiertas.

2). Rueda de auxilio. Revisar que esté inflada y en condiciones de uso. También debe tener la presión correcta.

3) Frenos. Confirmar que respondan correctamente y no presenten ruidos o vibraciones.

4) Luces. Verificar el funcionamiento de luces bajas, altas, de posición, freno, giro y marcha atrás.

5) Limpiaparabrisas. Controlar el estado de las escobillas y completar el líquido limpiador.

6) Niveles del motor. Revisar aceite, líquido refrigerante, líquido de frenos y dirección hidráulica.

7) Batería. Asegurarse de que no presente fallas, especialmente en días de bajas temperaturas.

8) Herramientas básicas. Llevar gato, llave cruz y los elementos necesarios para cambiar una rueda.

9) Matafuego. Debe estar vigente, correctamente fijado y al alcance del conductor.

10) Documentación. Licencia de conducir, cédula del vehículo, seguro vigente, DNI y VTV. Siempre que sea posible, llevar la documentación también en formato papel.

11) Sistemas de seguridad. Comprobar que todos los cinturones funcionen correctamente y que los apoyacabezas estén bien regulados.

12) Niños protegidos. Utilizar el Sistema de Retención Infantil (SRI) adecuado según la edad, peso y altura. Los menores deben viajar siempre en el asiento trasero.

13) Habitáculo despejado. No dejar objetos sueltos dentro del vehículo que puedan transformarse en proyectiles durante una frenada o un choque.

14) Pronóstico y estado de las rutas. Consultar las condiciones meteorológicas y verificar si existen cortes, obras o sectores con hielo, nieve o niebla.

15) Conductor descansado. Dormir lo suficiente antes de viajar, evitar salir con fatiga y planificar paradas cada dos o tres horas para recuperar la atención.

Un último consejo: el celular debe permanecer fuera del alcance de la mano mientras se conduce. Ningún mensaje o llamada justifica poner en riesgo la vida propia y la de los demás.