Los 111 años de un grupo scouts que marcha con esfuerzo
Es el primero de Latinoamérica en su alternativa naval y funciona en un amplio predio de Puerto Belgrano.
Por Natalia Miguel
El Grupo Scouts Navales “Almirante Brown” fue pionero en su tipo en Latinoamérica y funciona desde hace 111 años en la Base Naval Puerto Belgrano.
Con un amplio predio e instalaciones a metros del puesto de acceso Nº 2, la institución estuvo ayer de festejo y sigue consolidándose, con mucho esfuerzo, para dar respuestas a los más chicos.
No es una tarea fácil, según dicen los mismos dirigentes, porque la situación económica no ayuda, y además porque los intereses de los jóvenes se han modificado hacia la tecnología y conlleva otras acciones para entusiasmarlos a realizar una tarea educativa, solidaria y recreativa en contacto con la naturaleza.
Eso sin contar que también la población infantil está decreciendo, tal como se nota en los establecimientos escolares.
No obstante, los adultos íntimamente ligados a la agrupación y los padres colaboradores trabajan de manera intensa para recaudar fondos y contener a los chicos que cada sábado, de 14 a 18, se acercan a compartir actividades y disfrutar de diferentes vivencias.
“Cumplimos 111 años de una labor ininterrumpida. Es el primer grupo en latinoamérica con especialidad naval. Luego fueron naciendo otras agrupaciones similares en la Argentina, pero todas se desprendieron de Scouts Navales 'Almirante Brown'. En 1915, el capitán Armando Fischer habilitó una patrulla de mar en la Escuela Nº 17 y allí empezó el scoutismo en la zona de Punta Alta, con expansión de la alternativa naval hacia el resto del territorio argentino y latinoamericano”, recordó el jefe del grupo, Hugo Buso.
Agregó que cuentan con muchos chicos, aunque reconoció que la participación era mayor tiempo atrás. “En todos los grupos nos está pasando que faltan menores de 8 a 11 años”, dijo.
En este momento, la institución naval registra una matrícula de 177 menores, entre niños y jóvenes, desde castores, de 5 a 6 años, y las otras cuatro ramas: manada, unidad, caminante y rovers.
“En épocas anteriores, se formaba una lista de espera, situación que este año ya no se dio. Normalmente esa lista se daba con chicos de 7 a 10 años y, en este momento, son pocos los niños que hay de esas edad”.
Sobre este punto, Buso mencionó que “las pantallas, los celulares y toda la tecnología tiene mucho que ver en la decisión del menor para hacer actividades al aire libre, aprendiendo a través del juego. A la vez, hay una implicancia en la tasa de natalidad, que se visualiza muy claro no solamente en los scouts sino en el ámbito de la educación formal”.
Fondos
Mencionó, en cuanto a la infraestructura, que están sujetos a los fondos que son muy escasos. Mientras, en lo que se refiere a los campamentos, dijo que “no pudimos completar la cantidad de chicos necesarios para hacer un viaje a Lago Puelo. Para ir necesitábamos una buena cantidad de jóvenes, no menos de 100, y no llegamos a cubrir esa cantidad por los costos del transporte”.
“Entonces empezamos a buscar lugares más cerca para poder hacer el viaje y veremos cómo lo manejamos de acá hacia finales de año. Para reunir los fondos, hacemos ferias de platos, que no deja mucho pero ayuda, organizamos té-bingos y la venta de sorrentinos que nos reditua un poco más. De todos modos, antes elaborábamos entre 1.000 y 1.200 docentes de sorrentinos; ahora bajó mucho la venta. Para todo esto no solo se requiere la tarea de los chicos, sino la colaboración y presencia de los papás y mamás. De otra manera, sería imposible”.
“Hay que tener en cuenta que toda esta actividad es voluntaria. Y, por ende, tal como lo hablamos con los chicos más grandes, tenemos que priorizar el estudio, el trabajo y la familia, que son los pilares fundamentales”, dijo el jefe scout.
Respecto a los dirigentes, “mejor llamados educadores”, Buso sostuvo que “tenemos varios, pero siempre necesitamos más. Según las edades de los chicos, es la cantidad que debemos tener en cada rama”.
Evento y acto
Sostuvo, además, que hay propuestas de los niveles nacional y zonal, “pero todo pasa por el tema de los costos. Este año, estuvimos en Necochea, con los rovers, en un campamento nacional, donde hubo 4.000 personas, de las cuales 3.600 eran jóvenes de entre 18 y 22 años.
Cada uno se pagó su transporte y comida. Es un tema que a todos nos afecta en el orden nacional y se notó en ese evento que, años atrás, llevaba a una importante cantidad de personas”.
Mientras, el acto de ayer, se realizó la distinción de los scouts que forman el cuadro de honor (abanderados y escoltas), se recordaron a los ex scouts y finalmente se compartió un refrigero.