Luce la 10 de Bella Vista, es el cocinero del plantel y “odia” ser el “Chavo del 8” para sus compañeros
El conjunto albiverde volvió a la victoria frente a Libertad y en medio de la euforia algunos “trapitos salieron al sol”. Rodrigo Gómez fue uno de los que se animó a hablar, aunque algunos de sus compañeros le “dieron” sin compasión.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
“Es re pesado y se hace el vivo todo el tiempo”.
No fue uno, sino varios los jugadores de Bella Vista que coincidieron al momento de definir a su compañero Rodrigo Gómez, un 10 determinante dentro de la cancha pero extremadamente “insoportable” en el vestuario.
--Rodri, ¿es cierto?
--Yo jodo y me hago cargo, pero nadie te contó cómo me “dan” con Boca, del que soy enfermito y fanático. Porque acá veo que muchos se la mandan de Cayetano, pero son bravos, sobre todo lo que me dicen que soy mejor vendiendo motores de autos (es empleado de Aval autopartes) que jugando.
El zurdo de 24 años, arraigado al Gallego desde que tiene uso de razón (nació en Mar del Plata y desde chiquito se radicó en la Loma), trata de esconder la mano después de tirar la piedra, porque al momento que le pregunté sobre los apodos, la quiso mandar al córner.
“Tenés mucha información de ´adentro’. Sí, suelo poner algunos sobrenombres, aunque sin maldad, más allá de que dos o tres siguen enojados. Al ´Flaco´ Sosa le puse ´Espaldita’, a Gandolfo ´Tony´ (así lo llamó el periodista Gustavo Luis Pie en su programa ´Pelota al Pie’) y a Notti le digo ´Vago’. Son ´perlitas’ de un grupo con buena onda y excelente sentido del humor”, graficó el tercer goleador del equipo en el Apertura de la A liguista.
A su vez se “agrandó” un poquito cuando uno de sus socios en ofensiva lo calificó como extraordinario cebador de mate y N° 1 en la cocina.
--¿Sos el cocinero del plantel?
--Sí, me defiendo en la parrilla, aunque ahora me está dando una mano grande el “campesino” Nahuel Bardella, quien se anima a cuerear y carnear, algo que yo no hago.
--¿Y si te piden tallarines con tuco?
--No, para eso que se queden en sus casas. En el club se come carne; si quieren hago un esfuerzo y cocino unas hamburguesas, pero de ahí no pasa.
A lo que no se refirió el talentoso volante fue a su parecido con Roberto Gómez Bolaños y su personaje del “Chavo del 8”.
“Ya sé quien te pasó el dato, y ese ´Paisano’ va a sufrir” argumentó mientras hacia un gran esfuerzo para poder sonreír.
--Bueno, basta de chachara, Bella Vista mejoró y le ganó con autoridad 2-0 a Libertad.
--Salió lo que no estaba saliendo y por lo que tanto veníamos laburando; logramos desarrollarlo nuestro juego con el estilo propio de Bella Vista. Mostramos ganas, rebeldía, todos se hicieron cargo de la pelota y nos pudimos imponer frente a un rival de oficio. Es lo que veníamos buscando.
--¿Cuánto hacía que no jugabas de mediapunta?
--Ufff… En esa posición arranqué en Primera, aunque en los últimos años fui pasando por todos los puestos del mediocampo cumpliendo diversas funciones.
--¿Estás en tu mejor momento?
--Puede ser, pero nunca dejo de trabajar para perfeccionarme. El equipo se encaminó, se metió entre los cuatro de arriba y, por lo que somos y pretendemos, tenemos que estar peleando los primeros lugares. Es lo que demanda la historia de este club.
--Algo más: jugar con el corazón.
--Sí, pura garra. Ante Libertad, uno de los mejores equipos de la Liga, por plantel y cuerpo técnico, lo sacamos adelante con actitud y coraje, más allá de que fuimos superiores de principio a fin.
“Bella Vista puede jugar mal, pero ningún jugador se va de la cancha sin reprocharse nada porque, seguramente, dejó todo. Acá hay un marcado sentido de pertenencia, los nuevos se contagian del ADN gallego y el fin termina siendo el mismo para todos: lo grupal siempre por encima de lo individual”.
--¡Vamos, vamos los pibes!
--Tal cual. Es como dice el Negro Ancán (eterno formador de la institución), quien se emociona cuando ve que un chico del club debuta en Primera. Nosotros, los que desde hace varios años vestimos estos colores, somos bien aprendidos de todos los que nos hicieron crecer en las formativas del club.