Patricia lucha por darles un presente y un futuro a sus nietos
Con 53 años y problemas de salud, Patricia Giménez se convirtió en el sostén de sus nietos, Kenay y Jairo, después de que sus padres se desentendieran de ellos. Hoy pide ayuda para darles un techo seguro, abrigo y la oportunidad de crecer lejos de la violencia y la carencia.
“Kenay cumplió 6 el 4 de junio y Jairo cumple 9 en diciembre. Los padres no están presentes en la vida de los nenes, ninguno se hace cargo. Mi hija estaba viviendo en Buenos Aires, en la casa de la madre de una amiga en Villa Madero. Un día mi hija dijo que había cobrado la asignación y dijo que iba a hacer unos mandados, les dejó a los nenes un paquete de galletitas y un sachet de yogurt y se fue. Ella anda en consumo de drogas, dijo que iba a buscar a los nenes pero nunca llegó. Pasaron unos días y la amiga, Soledad, me avisó que ella se había ido, que no iba a volver", contó Patricia Giménez, abuela de Kenay y Jairo.
La advertencia no tardó en llegar: llevaron a los niños a la comisaría y si la abuela no viajaba a buscarlos irían a parar a ir a un hogar de abrigo.
"Yo realmente no tenía el dinero para viajar y publiqué en Facebook que necesitaba ayuda. Subí la foto de los nenes y conté la historia. Una señora de Bahía me ayudó con el pasaje y viajé. Me presenté en el servicio local de San Justo, hicimos entrevistas y finalmente nos trajeron en una combi hasta Bahía Blanca. Me hicieron la medida de abrigo por seis meses y pidieron que los nenes estén escolarizados y con controles médicos", contó Patricia Giménez, abuela de los nenes.
Patricia está viviendo en Tierra del Fuego 3330, en la casa de su cuñado, pero tienen dos meses para irse porque la casa está vendida.
Jairo y Kenay
"Es día a día luchar con los nenes. Yo ya tengo 53 años y mi hijo más chico tiene 20 y está sin trabajo y con problemas de salud también, y voy a empezar a criar niños de nuevo con todo lo que eso implica. Yo los cuido, los higienizo, los llevo al colegio, hablo seguido con las maestras. Ellos están yendo al comedor para alimentarse bien. Mi hija no puede acercarse a los nenes, pero está en Buenos Aires cobrando la asignación. Ni siquiera se acordó de mandarle un mensaje a Kenay para su cumpleaños. Él la necesita porque nunca estuvieron separados, pero ella prefirió dejarlos por tener una pareja y otro tipo de vida, y si bien no soy nadie para juzgarla, nunca la voy a entender", dijo.
“Yo igualmente los voy a criar hasta que Dios me diga basta, porque tengo problemas de salud y espero que el día de mañana, si Dios me da vida, los pueda educar un poco más, hasta que ellos se sepan defender y salir adelante por su propios medios. Yo quiero que sean personas de bien, que no caigan en la droga ni en el alcohol como les pasa a mis hijos. Yo deseo lo mejor para mis nietos, que puedan ser felices y yo sacarlos adelante. Mientras Dios me dé vida ahí estaré por ellos".
Kenay y Jairo necesitan zapatillas talle 29 y 30, camperas de abrigo talle 6 y 8, mercadería para cocinar y, sobre todo, un lugar seguro para vivir. Los que puedan colaborar, podrán llamar al 291-4724074
"Acá hay gente que vende drogas y andan a los tiros y los nenes están asustados. No es lugar para tenerlos. Si alguien puede ayudarnos, aunque sea con un lugar, sería un alivio enorme", cerró.