China gana peso en el comercio con la Argentina y ya compite con Brasil
Referentes del sector destacaron el fuerte crecimiento de las exportaciones al gigante asiático y aseguraron que existen oportunidades para ampliar las ventas de cereales, carnes, litio y productos regionales.
El intercambio comercial entre la Argentina y China atraviesa uno de sus momentos de mayor dinamismo. Según datos de la Cámara Argentino-China de Producción, Industria y Comercio, las exportaciones nacionales hacia el gigante asiático crecieron casi un 80% en los primeros cuatro meses del año, mientras que las importaciones desde ese país registraron una caída del 7%.
En diálogo con La Red Rural, el presidente de la entidad, Javier Losada, destacó que China se consolidó como uno de los principales socios comerciales de la Argentina e incluso llegó a superar a Brasil en algunos meses de 2025.
“El intercambio comercial ha ido creciendo. El año pasado se incrementaron tanto las importaciones como las exportaciones en un 60%, y este año las exportaciones aumentaron un 78%, mientras que las importaciones cayeron un 7%”, señaló.
Pese al crecimiento de las ventas externas, la balanza comercial entre ambos países continúa siendo desfavorable para la Argentina. Por eso, desde la Cámara impulsan una agenda de negociaciones para ampliar la oferta exportadora y abrir nuevos mercados.
Losada sostuvo que existen oportunidades en distintos sectores vinculados al agro y la agroindustria. Entre ellos mencionó los cereales, especialmente trigo, soja y maíz, además de la carne bovina y porcina.
Según explicó, la habilitación de protocolos sanitarios pendientes podría abrir negocios por cientos de millones de dólares. Solo en menudencias bovinas el potencial rondaría los US$130 millones, mientras que las menudencias porcinas podrían sumar otros US$240 millones.
También destacó las posibilidades de crecimiento para sectores regionales como el maní, las legumbres y los arándanos. De acuerdo con estimaciones de la entidad, el mercado chino podría representar un ingreso adicional de unos US$300 millones para el maní y de US$160 millones para las legumbres.
Más allá del agro, Losada remarcó el crecimiento de la minería, especialmente del litio, donde operan varias compañías chinas. “El litio representa el 25% de lo que la Argentina exportó a China en los primeros cuatro meses del año”, indicó.
El dirigente también ubicó al sector pesquero entre los principales rubros exportadores y mencionó al turismo como otra actividad con potencial para generar divisas. En ese sentido, destacó los mecanismos de facilitación migratoria vigentes entre ambos países y consideró que la llegada de turistas chinos podría incrementarse en los próximos años.
Los acuerdos que todavía faltan
Durante una reciente reunión con funcionarios del Ministerio de Economía, representantes de la Cámara Argentino-China analizaron las trabas que aún limitan el crecimiento de las exportaciones.
Entre los temas pendientes aparecen autorizaciones vinculadas a biotecnología agrícola, protocolos sanitarios para productos cárnicos y cuestiones relacionadas con la producción avícola.
“Somos dos economías muy complementarias. En gran medida, lo que importa China es lo que exporta la Argentina”, afirmó Losada. En ese contexto, consideró que una eventual misión oficial a Beijing podría ayudar a destrabar negociaciones que permanecen abiertas.
La relación con Estados Unidos y el temor a la competencia china
Consultado sobre si la cercanía política del Gobierno de Javier Milei con Estados Unidos podría afectar el vínculo comercial con China, Losada descartó que exista un riesgo concreto.
El titular de la Cámara señaló que el comercio internacional continúa desarrollándose más allá de las diferencias geopolíticas y recordó que numerosos líderes mundiales visitaron China durante los últimos meses.
Respecto de las críticas por el avance de productos chinos sobre algunos sectores industriales argentinos, sostuvo que la clave está en aprovechar la tecnología y los bienes de capital que ofrece el país asiático para mejorar la competitividad local.
“Hay mucha innovación tecnológica que puede ayudar a bajar el costo argentino y mejorar la competitividad. La idea es que eso genere un círculo virtuoso que permita aumentar la producción y las exportaciones”, concluyó. (TN)