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Anotó su primer “doblete” en Liniers y de premio pide ¡la camiseta del goleador del Mundial ‘90!

En el mundo albinegro Valentín Bertoni es “Toto”, apodo que heredó del italiano Salvatore Schillaci, el máximo artillero de la Copa del mundo disputada hace 36 años en su país. “Era el ídolo de mi papá”, reveló el volante criado y formado en el “Chivo”.

Fotos: Archivo La Nueva y Facebook "Toto" Bertoni

Minutos después del 5-1 de Liniers sobre Libertad en el propio Gasómetro, el volante o punta del “Chivo” Valentín Bertoni, el más requerido para las notas periodísticas, ingresó al vestuario visitante y tiró “Me equivoqué dos veces, no sé si fueron lindos goles”, en referencia a su primer “doblete” en Primera división.

Aunque algunos de sus compañeros testificaron en su contra, “Toto”, albinegro hasta la médula (empezó a caminar y se crío en los distintos rincones del club, que lo tiene a 3 cuadras de la casa), me suplicó: “Te juro por quien vos quieras que no me hice el canchero ni me agrandé”.

--Pero repetí la frase mentalmente, ¡como querés que la tomen en el medio de tanta euforia!.

--Sí, suena un poco a soberbia, pero nada que ver, no fue con esa intención.

“Todos me cargaban, menos Salvador Maio, quien me comentó ´Cortaste bien la pelota cuando le pegaste al arco’, y yo le respondí, ´Sí, mejor que vos´, pero fue en joda. ¡Qué bárbaro!, no se puede decir nada”, se explayó el bahiense nacido el 14 de diciembre de 2005, hijo de Adrián Francisco, empleado de portería en la histórica institución de avenida Alem 1089.

--Los dos goles que convertiste, ¿fueron dedicados a alguien, a algún ex compañero en Liniers quizás?

--Ja, ja, ahí te informaron mal. Lo decís por Mariano Mc Coubrey, quien me tuvo de punto siempre con las cargadas, pero fue un ejemplo a seguir para mí. Me lleva 22 años, y no te olvides que hace 15, cuando Liniers estaba en el Federal B, yo entraba como mascota del equipo, siempre de la mano de “Mc-Mc”.

--Es cierto.

--Hermosos recuerdos en el club de toda mi vida, porque amo Liniers y es lo más importante después de mi familia. Hoy solo pienso en entrenar, jugar e ir al gimnasio, porque estoy persiguiendo el sueño de poder vivir del fútbol algún día.

--No hace mucho fuiste verdulero.

--Ja, ja, si en verdulería “El Titi”, de Alvarado y Perú. Aunque aguanté dos días; prefiero una pelota antes que andar pesando papas o pelando choclos… (risas).

--¿Por qué “Toto”?

--Me lo puso mi papá, fanático de “Toto” Schillaci (Salvatore, ya fallecido), un jugador italiano que la rompió toda en la década del ’90.

--Perdón, revelación, goleador, figura y botín de oro en el Mundial de su país, en 1990.

--Yo nací 15 años más adelante, ja, ja. Ahora que metí dos goles en un partido (lleva 3 en el torneo), quiero la camiseta de Schillaci, porque de Italia solo tengo una remera que, encima de fea, está para el descarte.

--Schillaci usaba la 19.

--Bueno, la quiero, en algún lado se podrá comprar, ¿o no?

--Volvamos al inicio, estás agrandado.

--Nooo… Me encantaría tener esa camiseta y, en honor a mis abuelos, poder viajar a Italia en un futuro no muy lejano.