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Hoy se inicia el campeonato mundial de foot-ball, la fiebre sportiva que se apodera de todos

El archivo de La Nueva Provincia y una pieza de colección sobre el día que comenzó la primera Copa del Mundo.

Fotos: FIFA y archivo-La Nueva.

El inconfundible olor a papel añejo y la mágica sensación de viajar en el tiempo envuelven una noticia extraordinaria, que rompió con la lógica aquel domingo 13 de julio de 1930.

Hace 96 años, días más, días menos, este medio, por entonces La Nueva Provincia, anunciaba en su página 6, en mayúsculas y negrita: HOY SE INICIA EL CAMPEONATO MUNDIAL DE FOOT-BALL, arrastrando las raíces inglesas del deporte más popular.

En épocas donde la televisión no existía y la radio recién daba sus primeros pasos en la ciudad, cada destello de tinta era sublime. No había aplicaciones ni redes sociales, no invadían las previas eternas e innecesarias, no existía tal ansiedad y mucho de lo que pasaba del otro lado del Río de La Plata se desconocía absolutamente.

Entonces, un recorrido por nuestro archivo, fiel reflejo de la vida bahiense —y mundial—, da cuenta de lo que estaban a punto de vivir, a su manera, quienes por aquel entonces habitaban este bendito planeta.

La jornada inicial del campeonato mundial de foot ball se realizará hoy en Montevideo, dando así principio a un certamen deportivo sin antecedentes en Sud América y para cuya organización han sido necesarios en el país hermano, esfuerzos dignos del más ferviente elogio, pero que han tenido como simática inspiración el de contribuir a que la fecha de más trascendencia en la historia uruguaya, el centenario de la independencia, sea festejada digna y honrosamente, realizando esfuerzos de consideración en todos los órdenes de la vida.

[...]

Nunca pues como en esta ocasión la cultura física es el intermediario más eficaz para contribuir al acercamiento amistoso de tantas naciones del globo, que por intermedio de sus representantes se adhieren a la gloriosa festividad del Uruguay, sellando así un pacto de confraternidad que adquiere aún relieves más simpáticos.

Europa, Norte, Centro y Sud América, estarán representadas en el campeonato a iniciarse hoy, y cuando los conjuntos entren al campo de juego dispuestos a vender cara la derrota, pondrán sus pensamientos fijos en los aficionados, en sus familiares y en todos aquellos que a muchas millas de distancia esperan con ansiedad su intervención, identificándose así con la fiebre sportiva que se apodera de todos en ocasiones como la presente.

Los prestigios adquiridos por las representaciones sudamericanas en el más popular de los deportes contribuyen a darle también al concurso a iniciarse esta tarde en Montevideo una importancia nunca superada en los países de este continente, que podrán así dar una prueba a la vieja y orgullosa Europa, de que los jóvenes habitantes de estas tierras son capaces de forjar en un siglo escaso de existencia una grandeza que día a día se agiganta, y de la que será un reflejo el enorme estadio construido para ser escenario del importante certamen.

Quien dispuso una página completa para aquel anuncio fue un visionario ya que no era una costumbre de la época.

En el centro, una imagen superpuesta del arquitecto Juan Antonio Scasso, director de la obra del estadio Centenario de Montevideo, una vista de la cancha y un plano en el que se alcanza a divisar Tribuna Olímpica, Tribuna Amsterdam, Tribuna Colombes y Tribuna de Honor.

No obstante, los dos encuentros que se disputaron aquella primera jornada no fueron en el Centenario: México 1-4 Francia se jugó en el Estadio Pocitos y Bélgica 0-3 Estados Unidos, en el Parque Central.

Francia y Méjico inauguran el campeonato y para la mauyor parte de los entendidos Francia va a ser la ganadora del match. Los franceses son elementos destacados en continuas luchas internacionales y de las continuas visitas de los británicos han logrado asimilar conocimientos y habilidades relevantes. Los mejicanos por el contrario recién han comenzado a destacarse en estas actividades, y sus encuentros internacionales han sido escasos, habiendo recibido mayormente visitas de equipos sudamericanos. Francia es nuestro candidato [...].

Y una perlita más, bien de época, que resume la importancia de los medios de comunicación ayer, hoy y siempre.

Como subtítulo, en un breve apartado, se puede leer LA TRASMISIÓN, así, sin N.

Por medio de nuestro poderoso altoparlante daremos a conocer hoy al público que se reúna ante nuestra casa las alternativas de los encuentros a jugarse como inauguración del gran certamen de Montevideo.

Los partidos serán transmitidos por una poderosa broadcasting de Montevideo y en Buenos Aires serán retransmitidos por la Estación Municipal, lo que permitirá que los diversos encuentros del campeonato mundial puedan ser seguidos cómodamente en todo nuestro país.

En nuestra casa se recibirán en la estación radiotelefónica transmitiéndose inmediatamente al público por medio del altoparlante.

Naturalmente, la página dedica exclusiva columna al "team argentino", que venía de obtener la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928 y repetiría ubicación en los días siguientes.

Nunca como en esta oportunidad, el deporte nacional espera con más intensa nerviosidad la actuación del conjunto representativo; se admite que la selección ha sido acertadísima, que los hombres designados para llevar nuestros colores al importante concurso son los más indicados dentro de nuestro medio; pero se teme con un poco de desconfianza su desempeño, quizá hasta tanto los primeros compromisos retemplen los ánimos y reaparezca la seguridad y la fe en los hombres que en esta portunidad defenderán con más entusiasmo la clásica chaquetilla de la más grane de las satisfacciones, no como una consagración, que se considera innecesaria en la actualidad, sino como una ratificación de que en nuestras playas se encuentran los mejores jugadores del mundo, poseedores de la táctica y serenidad del británico, complementada eficazmente con la picardía, el recurso y el temperamento del latino, lo que todo unido constituye el eficaz jugador nacional, capaz de volcar también en la cancha todo su corazón y su entusiasmo en procura de la victoria de más valor y de más trascendencia.