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El accionar de la Armada y el día después para Pehuen, Arroyo y Villa del Mar

Compromiso, previsión y profesionalismo permitieron sobrellevar una situación hidrometeorológica inusitada en la Base Naval, se dijo desde el área de Prensa del COAA.

Fotos: COAA, MCR y UCR

La formación de un ciclón extra tropical denominado ciclogénesis en la costa de la provincia de Buenos Aires, provocó vientos con ráfagas que llegaron a los 60 nudos y generaron una crecida del nivel del mar extraordinaria. La previsión adoptada por todos los destinos de la Armada en la zona, el compromiso de su personal y el profesionalismo en su accionar, permitieron mitigar los riesgos y sobrellevar la situación sin novedad, se dijo desde el área de Prensa del COAA.

En este contexto, se mencionó que la información brindada con anticipación por el Servicio de Hidrografía Naval (SHN) presentaba un panorama desafiante. Vientos muy fuertes con ráfagas de temporal del sector sudoeste y sur durante casi 48 horas provocaría un efecto sobre la altura mareológica total que, utilizando el Modelo de Altura Total del Agua del SHN, pronosticó “eventos severos sobre la costa de la provincia de Buenos Aires, especialmente en la Ría de Bahía Blanca”. El modelo arrojó una altura total para la ría superior a los 6 metros para la noche del viernes 8 y madrugada del sábado 9, superando la marea astronómica predicha en un valor entre 1,5 y 2 m.

Además de advertir a los municipios de Bahía Blanca y Coronel Rosales, así como a los respectivos consorcios de gestión de Puerto, esta información permitió a todas las unidades surtas en la Base Naval adoptar diferentes medidas preventivas que resultaron trascendentales para evitar daños de consecuencias imprevisibles, ya que la severidad de la tormenta, las magnitudes de la marea y su pico en horas próximas a la medianoche presentaban un panorama complejo.

En ese escenario el Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada planificó las medidas en tres ejes: la previsión y el cuidado del personal y unidades de la Armada, el incremento del apresto del Sistema Nacional SAR y la preparación y preposicionamiento de medios humanos y materiales para la asistencia a la comunidad.

En la dársena de Puerto Belgrano

Desde tempranas horas del día viernes, buques y unidades afianzaron guardias y rondas para afrontar las inclemencias climáticas. Las dotaciones y comandantes fueron alistados para hacer frente a las distintas vicisitudes que pudieran surgir, cumpliendo con los procedimientos que se establecen para este tipo de casos. Desde refuerzos de amarras y defensas, utilización del fondeo, desconexión de alimentación eléctrica de tierra y largado de generadores hasta el cubrimiento de las dotaciones en forma parcial o completa según el tipo de unidad.

También se realizaron refuerzos en los servicios básicos de la base como medida preventiva ante una posible emergencia, tales como Servicios Eléctricos o Capitanía de Puerto. Ello permitió que no hubiera novedades mayores, que toda la dotación se encontrara en total resguardo y se pudieran mitigar los efectos adversos.

En el lugar estuvieron presentes el Comandante de la Flota de Mar, contraalmirante Pablo Germán Basso, y el Jefe de la Base Naval Puerto Belgrano, capitán de navío Rodrigo Gabriel Márquez, quienes destacaron la respuesta inmediata del personal que tuvo un despliegue rápido, efectivo y preparado para actuar con agilidad ante la emergencia.

Como resultado de la tormenta, sectores del muelle oeste sufrieron socavamiento y hundimientos parciales sin tener que lamentar otro tipo de pérdidas materiales ni humanas.

El Arsenal Naval Puerto Belgrano

Uno de los puntos más críticos tuvo su epicentro en los diques de carena del Arsenal Naval Puerto Belgrano, al sobrepasar el nivel del mar la altura de la compuerta del Dique N° 1 donde se encuentra un destructor y una lancha en mantenimiento. Las previsiones tomadas en dichas unidades, así como el refuerzo de guardia y alimentación eléctrica de emergencia en la Casa de Bombas, permitió que -a pesar de haber sufrido la entrada de gran cantidad de agua- se mantuvo la estanqueidad en las unidades sin afectar a las mismas ni a su tarea de mantenimiento en curso.

Durante toda la jornada del viernes y la madrugada del día sábado se mantuvo un constante contacto con el Servicio de Hidrografía Naval para la actualización de la situación reinante y el asesoramiento preciso en cuestiones meteorológicas y mareológicas.

En tanto, el Comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, contraalmirante José Alberto Martí Garro, en coordinación con el intendente de Coronel Rosales, Rodrigo Aristimuño, Defensa Civil, Socorristas y cuerpo de bomberos, estuvo presente en Villa del Mar. Allí se destacaron vehículos y personal de la Brigada Anfibia de Infantería de Marina para la evacuación de las familias afectadas por la crecida de la Ría de Bahía Blanca.

“Tanto las unidades operativas como los destinos de apoyo estuvieron a la altura de las circunstancias. El trabajo incansable de la gente en el Arsenal para evitar la inundación del dique, la guardia constante en todos los buques en la dársena o las previsiones de apoyo y sanitarias de la Intendencia y el Hospital Puerto Belgrano, son claro ejemplo de ello. Nada de esto nos impidió además prestar apoyo a la comunidad, como fue el caso de Villa del Mar o estar alerta en el centro de monitoreo en Bahía Blanca para prestar ayuda en la emergencia” dijo el Contraalmirante Martí Garro, y sentenció finalmente: “Me siento orgulloso del compromiso y la vocación de servicio de nuestro personal”.

Ingresos y regresar a casa

Hasta nuevo aviso, los ingresos a las localidades balnearias quedarán cerradas.

Así ocurrió esta madrugada en el camino hacia Arroyo Pareja, donde se activó el portón ubicado a la altura de las viejas vías del ferrocarril.

Además, durante esta mañana se pudo observar el comportamiento del mar en Pehuen Co y los trabajos de desagote de agua que se empezaron a realizar en Villa del Mar, donde a la vez se continúa con el operativo para atender las necesidades de los vecinos, muchos de los cuales se autoevacuaron y hoy ya empiezan a regresar a sus hogares para llevar adelante las rigurosas tareas de limpieza y desinfección ante el avance del agua hacia el interior de las propiedades.