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Después de 917 días y un retiro que no fue, Julio Acosta marcó otro gol: "El fuego interno lo tenés siempre"

A sus 42 años, el histórico delantero de la Liga abrió el marcador en el empate de La Armonía (1 a 1 ante Libertad): "La verdad que esperaba estar peor", admitió el "9".

Fotos: gentileza Facundo Rupel-prensa La Armonía y archivo La Nueva.

El 28 de octubre de 2023 Julio Daniel Acosta anunciaba su retiro y, fiel a su costumbre, en su último partido se iba con un gol, en el empate de Liniers ante Sporting por 1 a 1.

Pasaron 917 días y ese delantero emblema del Chivo y la Liga del Sur se transformó en técnico (en juveniles y Tercera), ayudante en Primera y hasta tuvo que dirigir de urgencia un partido por el Regional. También siguió desplegando lo suyo en el Senior del albinegro.

Un contacto con Rodolfo "Fito" Cuello en el último verano lo cambió todo: volvió a La Armonía -donde fue campeón y ascendió en el 2022- para ser técnico de la Cuarta y "dar una mano" en el grupo superior.

Durante estos años fue asistente y también DT.

Mientras estaba "retirado", también hizo lo suyo en el Senior de Liniers.

Arrancó el torneo Apertura, pasaron algunos partidos (jugó los 7 que van del año) y Julio se fue ganando su lugar hasta que, como no podía ser de otra manera, a los 42 años anotó su tanto 298 en equipos de la Liga del Sur (281 en Liniers, 15 en La Armonía y 2 en Comercial), en el empate del último fin de semana ante Libertad.

"Fue algo muy lindo porque era un partido especial: contra uno de los candidatos, en cancha nuestra. Ya había sido titular contra el Sanfran y ahora venía uno de los punteros, de los candidatos, y poder arrancar ganando fue algo muy lindo. Obviamente el resultado fue justo en el global, pero por cómo se dio el partido queda un sabor amargo", le contó Acosta a "La Nueva.".

"De a poquito me voy sintiendo mejor -agregó-. Siempre digo lo mismo: no es lo mismo ser grande, tener 42 años y estar en competencia, que haber dejado dos años y pico. Si bien yo me movía con el Senior (de Liniers), volver después de tanto tiempo, hacer la pretemporada, tener el día a día, no es lo mismo porque no entrenaba. Para la edad que tengo, estoy bien. Uno no se da cuenta hasta que no está adentro de la cancha, la verdad que esperaba estar peor".

-¿Llegó a sorprenderte cómo te sentiste en la vuelta?

-Pensé que me iba a costar mucho más tiempo, que iba a sufrir mucho más los partidos desde lo físico. Obviamente que mi puesto no es de tanto recorrido y se puede suplir con otras cosas.

-Cuando hablamos en enero contabas cómo se había dado todo, realmente estabas retirado del todo...

-Cuando Fito me llamó para dirigir la Cuarta, se dio así. Le dije que sí, se dio la posibilidad de volver a jugar en otros clubes de la zona, pero no era lo que quería, aunque obviamente que en lo económico sumaba. Se enteró Fito que quería jugar, me dijo que entrene en el club y me sume al grupo. Así fue como arrancó todo. Le dije la verdad: no esperes nada de mi. Yo voy, sumo, entreno. Obviamente que con la misma pasión y ganas de jugar a la pelota, pero sabía que desde lo físico me iba a costar más. Yo iba a sumar y estar en el día a día, se dio todo redondito.

Los pibes y compañeros que lo despidieron en Liniers.

-Imagino que algo más relajado, ¿pero se sigue sintiendo lo mismo a pesar de los años?

-Las ganas son las mismas, si toda la vida jugaste al fútbol cuando entrás a una cancha te olvidás de todo: querés ganar, tengas 15 o 45 años. Juegues en la Liga Comercial o en la Champions, ese fuego interno del que juega a la pelota lo tenés siempre, de querer estar, de querer ganar. Eso es lo lindo que tiene el fútbol, por eso es tan hermoso.

-Y volver a marcar un gol en la Liga después de 917 días, ¿qué se sintió?

-Siempre es lindo, obviamente. El delantero vive del gol. No fue mi anhelo a lo largo de la carrera hacer goles, pero con el tiempo se fue dando. Volver al gol es la frutilla del postre, yo quería estar en el grupo. Si estaba convocado mejor, si jugaba mucho más y ni hablar de un gol. Pero me preparé para poder estar y aportar algo, si es el gol, como pasó, mejor. Es totalmente hermoso volver a hacer un gol después de tanto tiempo.

En familia, el día que parecía retirarse de Liniers, en octubre de 2023.

-Creés que era más para "afuera" el hacer un gol que para vos, que capaz con jugar y aportar desde otro lado ya podés estar conforme...

-Obviamente que lo charlo con mis compañeros y con Fito, en broma muchas veces. Cuando arrancó el año le dije a Fito que iba a hacer dos goles en el año, que no espere más. Ya hice uno, tengo el 50% jaja. Pero no, la realidad es esa, uno sabe la edad y el físico que tiene. La verdad que de siete fechas, haber jugado dos de titular y entrar en casi todos los partidos superó totalmente mis expectativas de cómo arrancar el año. Vamos sumando de a poquito, sabiendo que queda mucho, el año es largo y puede pasar cualquier cosa. Hay que estar preparado para cuando toque. Si es de entrada mejor, en el banco también, y si me toca esperar afuera, lo haré sin problemas.

-Aunque tuviste que esforzarte ahí un poco en la definición, si te queda en el área las mañas y el talento no se pierden con los años...

-Fue una tremenda jugada de Quique (Narvay), me la tiró a la cabeza y aseguré al medio. Después de tanto tiempo que no encontraba un gol quise asegurar. Obviamente que el área es el lugar que más conozco, pero uno con ganas, actitud y queriendo estar suple muchas cosas. Veremos para qué está La Armonía y si le puedo aportar algo, mejor.

-¿Desde lo anímico también suma el gol?

-Es un combo, siempre el gol contribuye a un delantero, pero con un triunfo es más lindo. Quedó un sabor agridulce por cómo se dio. En los papeles si me decías un empate con Libertad, que es candidato y juega bien, no estaba mal. Pero como se dio, arrancar ganando en el primer tiempo, no lo pudimos aguantar un poco más en el segundo tiempo. Fue un partido parejo, el empate estuvo bien, pero el envión anímico suma. Hay que ver para qué estamos más adelante.

Desde su regreso a la máxima división, La Armonía sumó dos victorias, un empate y cuatro derrotas, en un comienzo de año algo irregular, que lo mantiene en el séptimo puesto tras la primera ronda del Apertura.

Este domingo, por la octava fecha e inicio de la segunda ronda, el Depo recibirá a Sporting en el Hermanos Francani.

-¿Cómo lo ves al equipo? 

-El grupo es buenísimo, tenemos buenos jugadores. Hay gente grande, no tan grande y jóvenes. Es bastante homogéneo en cuanto a funciones. Se nos fueron algunos jugadores y tuvimos lesionados, el año es largo y tenemos que estar preparados todos. Hay juveniles buenos también, que pueden participar. Insisto en esto: el año es largo, se arrancó así y hay que sumar, de a 1 o de 3, pero hay que sumar. Después el tiempo acomodará todo. Lo digo por mí y se lo digo a los más chicos: hay que estar preparados, te puede tocar en cualquier momento, porque el fútbol es muy dinámico.

-Si bien en otras funciones siempre seguiste siendo parte de un equipo, ¿cómo fue volver a estar del lado del jugador?

-Es algo loco, porque fui jugador, ayudante, ahora vuelvo a ser jugador. Ahora lo que veo distinto, es que habiendo estado afuera tendés a ordenar más, a ver otras cosas. Uno cuando fue jugador no miraba tantos esas cosas, pero ya cuando pasás al otro lado incorporás inconscientemente y mirás cómo estás parado, cómo vuelve el equipo, pequeñas cosas que antes no las tomabas en cuenta y ahora sí.

-¿También entendés más al entrenador y sus decisiones, en esta caso a Fito?

-Sí, es un laburo que el técnico tiene que hacer, tiene que poner y sacar jugadores. Obviamente que no va a dejar a todos conformes, es la realidad. Y está bien que el jugador quiera jugar siempre, que se enoje si no está convocado, quiere decir que quiere estar. Después son decisiones, que a mi me pasaba cuando era técnico de juveniles, de Tercera o ayudante en Primera y les decía a los jugadores que el técnico no tiene la verdad absoluta. La verdad la tiene el jugador, hasta dónde quiere llegar, qué quiere hacer del fútbol y el entrenador de paso te pondrá o sacará dependiendo de tus expectativas o lo que quiere. Después el tesón, las ganas, las convicciones de cada uno lo va a llevar o lo va a dejar en el camino.

-Además, todos toman decisiones pensando en lo mejor del equipo y para ganar. Más allá de aciertos o errores...

-Se puede equivocar como todos, puede salir mal o bien. Pero lo importante es que el grupo se mantenga sano, estable, vos podés perder tres partidos seguidos, pero mientras tengas un rumbo y sepas lo que quieras. Y pierdas bien, digamos. Y La Armonía tiene eso, más allá de una derrota sabemos lo que queremos. Jugamos con rivales que han tenido mejores partidos que nosotros y hemos ganado partidos que no merecíamos. El fútbol es así, son 95 minutos una vez a la semana, que tenés que adaptarte, hacer las cosas bien, que todo salga bien y mantener el rumbo.

Mientras La Armonía mantiene su rumbo, Julio Daniel Acosta le agregó otro gol a su carrera, esta vez a los 42 años, después de 917 días y un retiro que no fue tal.

*Datos: gentileza Eduardo "Cocho" López